La duda (John Patrick Shanley, 2.008)

Póster: La duda

Título original: Doubt
Director: John Patrick Shanley
Guionista: John Patrick Shanley
Intérpretes: Meryl Streep
Philip Seymour Hoffman
Amy Adams
Viola Davis
Alice Drummond
Audrie J. Neenan
Productores: Mark Roybal
Scott Rudin
Fotografía: Roger Deakins
Música: Howard Shore
Montaje: Dylan Tichenor
Casting: Ellen Chenoweth
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2.008
Duración: 104 minutos
Edad: 13 años
Género: Drama
Distribuidora: The Walt Disney Company Iberia, S. L.
Estreno: 30-01-2.009
Página WEB: www.ladudalapelicula.com
www.disney.es

Sinopsis:

1.964. La hermana Aloysius Beauvie. directora del Colegio St. Nicholas, en el Bronx, se enfrenta al carismático padre Flynn cuando sospecha que éste puede estar abusando de un alumno, el primer estudiante negro del colegio.

Calificación:

Crítica: 7,400
Vizcaya: 5,496
España:
Rugoleor:
Espectadores: 434.172
Recaudación: 2.581.226,88 €

Crítica:

01.02.2009 – JOSU EGUREN

El pecado está en el ojo del que mira

Bajo la dirección de John Patrick Shanley llega hasta nuestras pantallas la adaptación de la homónima pieza teatral con la que obtuvo el premio Pulitzer hace unos años; y lo hace parapetada tras un escudo casi invulnerable que se forja con los nombres de un excepcional reparto. Llegados a este punto a nadie le sorprenderá la solvencia interpretativa desplegada por Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman, aunque si permanecen sentados a la espera de los títulos de crédito tendrán tiempo de apuntar los nombres de otras dos grandes actrices, Viola Davis y Amy Adams. A pesar de lo que pueda sugerir el título, “La duda” de Patrick Shanley no esconde sus cartas y salvo las pertinentes correcciones a las que obliga el cambio de escenario, toda la obra se afana en explotar las mismas virtudes que la hicieron triunfar en el teatro.

Los diálogos cortantes que enfrentan a la directora de un colegio católico y su párroco polarizan la atención de un tortuoso drama que sobrevuela el polémico tema de la pederastia, aunque sin volcarse en un juicio sumarísimo a la jerarquía eclesiástica. Quizá sin este argumento de peso la película tendría problemas para poner en jaque al espectador -nótese que la homosexualidad puesta en cuestión por “La calumnia” de Wyler parece un escollo superado-, pero descubierta esa brecha Patrick Shanley despliega con habilidad un repertorio de preguntas sin respuesta que no pueden despejarse más allá de toda duda razonable. Elegante en la transición del lenguaje teatral al puramente cinematográfico, Shanley maneja una cámara que reinterpreta las elipsis del texto original mediante la profundidad de campo, aunque no puede sustraerse a uno de los pecados originales del cine que consiste en la larga e intensa sobreexposición de los personajes mediante el recurso del primer plano. Generosa en la profundidad psicológica de sus protagonistas “La duda” es una pieza que se disfruta y que huele a Oscar por los cuatro costados.

Comentarios