The Visitor (Tom McCarthy, 2.007)

The Visitor (Tpm McCarthy, 2.007)

Póster: The Visitor

Título original: The Visitor
Director: Thomas McCarthy
Guionista: Thomas McCarthy
Intérpretes: Richard Jenkins
  Hiam Abbass
  Haaz Sleiman
  Danai Jekesai Gurira
  Marian Seldes
  Maggie Moore
  Michael Cumpsty
Productores: Michael London
  Mary Jane Skalski
Fotografía: Oliver Bokelberg
Música: Jan A. P. Kaczmarek
Montaje: Tom McArdle
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2.007
Duración: 104 minutos
Edad: 7 años
Género: Drama
Distribuidora: Isaan Entertainment, S. L.
Estreno: 13-03-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película en España
  Web Oficial de la distribuidora en España

Sinopsis:

La vida del viudo profesor universitario Walter Vale sufre un giro cuando dos inmigrantes, el sirio Tarek y la senegalesa Zainab, se instalan ilegalmente en su piso.

Calificación:

Crítica: 7,670
Vizcaya: 7,405
España:  
Rugoleor:  
Espectadores: 172.733
Recaudación: 1.059.841,08 €

Crítica:

16.03.2009 – JOSU EGUREN

Historias mínimas

Después de un largo trimestre plagado de títulos prescindibles, la aparición de una pequeña joya como “The Visitor” es una grandísima oportunidad para reconciliarse con el buen cine. Redebuta Tom McCarthy (“Vidas cruzadas”) con una minúscula historia que se abre plano a plano como una muñeca rusa. La primera pieza es Richard Jenkins, actor mayúsculo, que aquí interpreta a Walter Vale, un maduro profesor universitario a través del cual McCarthy nos muestra el drama de los 'sin papeles' en los EEUU. Inmigrante dentro de su propia casa, de ahí el título, el personaje de Jenkins acaba compartiendo espacio vital, y emociones íntimas, con una pareja de ocupas accidentales que le ayudan a reengancharse a la vida. Sutilmente, McCarthy va despojando a su personaje de una máscara forjada de frágil hieratismo, al tiempo que desentumece nuestros músculos faciales con el ritmo contagioso de la música, sin anunciarnos el giro dramático que tomará la historia en dirección a posiciones más comprometidas. Llegados a este punto Ken Loach se aferraría a una pancarta, y más de un espectador se borraría del discurso, pero McCarthy, que no renuncia a la crítica, introduce un nuevo personaje para elevar al cenit el vuelo de la película. Aparece Hiam Abbass, imperial, en el papel de una elegante madre coraje que hace palpitar el corazón de Walter con latidos de una frecuencia desconocida, y la historia se abre para mostrarnos que sus múltiples conexiones nerviosas terminan en el corazón del público. Hay un director tras la cámara, pero la manipulación del lenguaje se reduce a su expresión mínima, síntoma de que alguien confía en la inteligencia del espectador para completar los huecos vacíos. McCarthy apenas subraya, no sobreexplica, y evita la tentación de colocarnos zancadillas dramáticas que suelen ser propias de los mamporreros sentimentalistas. Absténganse los plañideros profesionales que disfrutaron con la sádica eutanasia de Amenábar, esta es una buena película.

Comentarios