Confesiones de una compradora compulsiva (P. J. Hogan, 2.009)

Póster: Confesiones de una compradora compulsiva (P. J. Hogan, 2.009)


Confesiones de una compradora compulsiva (P. J. Hogan, 2.009)

Ficha:

Título Original: Confessions of a Shopaholic.
Director: P. J. Hogan.
Guionistas: Tim Firth, Tracey Jackson, Kayla Alpert.
Intérpretes: Isla Fisher, Hugh Dancy, Krysten Ritter, Joan Cusack, John Goodman, John Lithgow, Kristin Scott Thomas, Julie Hagerty, Lynn Redgrave, Nick Cornish, Robert Stanton, Victoria Roman, Cassidy Gard, Stephen Guarino.
Productor: Jerry Bruckheimer.
Fotografía: Jo Willems.
Música: James Newton Howard.
Montaje: William Goldenberg.
País: Estados Unidos.
Año: 2.009.
Duración: 106 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Comedia, Romántica.
Distribuidora: The Walt Disney Company Iberia, S. L.
Estreno: 26-03-2.009.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en Estados Unidos.
Espectadores: 234.562.
Recaudación: 1.396.543,05 €.
Calificación: 4,716.

Sinopsis:

En el mundo glamoroso de la ciudad de Nueva York, Rebecca Bloomwood (Isla Fisher) es una chica muy divertida y muy buena haciendo compras –demasiado buena quizás-. Sueña con trabajar su revista de moda favorita, pero no encuentra el modo de meter la cabeza hasta que irónicamente consigue un trabajo como columnista en una revista económica publicada por la misma compañía. Con su sueño a punto de cumplirse, Rebecca tiene que hacer los esfuerzos más increíbles para impedir que su pasado arruine su futuro.

Comentario:

Sophie Kinsella se forró con dos best sellers, 'Confessions of a Shopaholic' y 'Shopaholic Takes Manhattan', que a lo mejor no hubieran funcionado tan bien en plena crisis mundial. Isla Fisher es, en cualquier caso, la periodista que despilfarra adquiriendo toda clase de trapitos al tiempo que, irónicamente, mantiene una columna de economía doméstica. Una comedia romántica sin aristas, típicamente Disney.

Crítica:

31-03-2.009 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Comedia a precio de saldo

Con "Confesiones de una compradora compulsiva", del cineasta australiano P. J. Hogan, autor de "La boda de Muriel" y "La boda de mi mejor amigo", estamos ante una inoportuna comedia costumbrista, a través de la cual se intenta poner en la picota la teoría del consumo comercial en el peor momento posible, cuando una inquietante crisis económica a escala mundial amenaza con provocar desequilibrios sociales imprevisibles, capaces de transformar este viejo mundo, al que parece le crujen los huesos. Por descontado, con los más desfavorecidos como víctimas propiciatorias de semejante incertidumbre. Algo que parece ignorar la protagonista de nuestra historia, transformada en una manirrota clienta de los grandes almacenes y sofisticadas tiendas de moda.

Un filme que coge al gran público con el paso cambiado (ojalá pudiera uno comprarse todo lo que desea, porque sería señal inequívoca de que la recesión ha hecho mutis por el foro), interpretada por esa nueva estrellita que es Isla Fisher, 'más bonita que ninguna', valga el símil musical, que caricaturiza en exceso su personaje, tanto cuando se lanza a la enfebrecida adquisición de gangas al por mayor como cuando se dispone a disfrutar de relaciones sentimentales estrictamente personales. Un rostro angelical, un tipito Danone y una sonrisa seductora son las armas de que se vale esta engañosa Isla para llevar al huerto -léase 'shopping'- al más cicatero pretendiente.

La típica niña pija haciendo su agosto particular en el Londres de compras más exquisito de Oxford Circus, Bond Street, Kings Road o Knightsbridge, de relamida escenografía y un almibarado romanticismo al agua de rosas. Figura visible de una tramposa cinta paródica, que se mofa de una cierta adicción al consumo, con la que está cayendo, mientras que por otra parte ignora el punible pirateo (España ostenta el ruinoso récord de piratería mundial, tras China), con lo cual se le caen a uno los palos del sombrajo.

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