Dragonball: Evolution (James Wong, 2.009)

Dragonball: Evolution (James Wong, 2.009)

Póster: Dragonball: Evolution

Título original: Dragonball Evolution
Director: James Wong
Guionista: Ben Ramsey
Intérpretes: Justin Chatwin
Chow Yun Fat
James Marsters
Emmy Rossum
Joon Park
Jamie Chung
Ernie Hudson
Productor: Stephen Chow
Fotografía: Robert McLachlan
Música: Brian Tyler
Montaje: Matt Friedman
Chris G. Willingham
Nacionalidad: Estados Unidos
Hong Kong
Año: 2.009
Duración: 85 minutos
Edad: 7 años
Género: Ciencia Ficción
Distribuidora: Hispano Fox Film, S. A.
Estreno: 08-04-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película en España
Web Oficial de la distribuidora en España

Sinopsis:

En su dieciocho cumpleaños, Goku recibe como regalo de su abuelo una Bola de Dragón, una esfera en cuyo interior flotan cuatro estrellas y que, además de tener poderosas propiedades, según la superstición podría estar relacionada con la llegada del Apocalipsis.

Calificación:

Crítica: 2,400
Vizcaya: 3,215
España:
Rugoleor:
Espectadores: 368.886
Recaudación: 2.160.283,32 €

Crítica:

17.04.2009 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Apocalíptica tufarada

La popular franquicia animada “Bola de Dragón” se reconvierte ahora en personajes reales, con un frustrado intento por reverdecer viejos laureles que, en “Dragonball Evolution”, se convierte en una apocalíptica tufarada. Describe las peripecias de Goku, un chaval dispuesto a sacarle partido a una peculiar esfera mágica que recibe como regalo de cumpleaños y que acaba convertida en una tremebunda amenaza. Lo cual da pie a un interminable desfile de acrobáticas secuencias de acción, hasta el pseudoépico desenlace. Desde luego, produce vergüenza ajena el berenjenal en el que nos ha metido esta vez el realizador James Wong, dispuesto a asumir el misticismo asiático, tan de moda en un sector significativo de la juventud yanqui.

Con el agravante de que traiciona al autor original, Akira Toriyama (“La bella durmiente en el castillo del mal”, 1.987), tanto en la vertiente conceptual como en la estética, machacado para más 'inri' por unos diálogos involuntariamente risibles, una espectacularidad de pacotilla -en sintonía con su estrafalario diseño de producción-, acometido por el responsable de “Destino final” con obvio desaliño y una execrable dirección de actores, donde incluso el otras veces entonado Chow Yun-Fat (“Tigre y dragón”) está desaprovechado.

De ahí que “Dragonball Evolution” se convierta en un comercialoide subproducto no apto para adolescentes despiertos, trufado de incontables efectos especiales y una falta de imaginación que asusta. Así que todo transcurre conforme a los cánones de la fantasía más pedestre, capaz de despeñarse por el más espantoso de los ridículos, incluida la actuación del bisoño Justin Chatwin, que recita sus diálogos como si estuviera masticando chicle. El resto es un batiburrillo de secuencias inconexas, donde también tienen cabida extraños poderes sobrenaturales y efectistas supersticiones. En fin, no creo que los espectadores mayoritarios se merezcan tanta impostura, incompetencia y banalidad.

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