El niño pez (Lucía Puenzo, 2.009)

El niño pez (Lucía Puenzo, 2.009)

Título original: El niño pez
Director: Lucía Puenzo
Guionista: Lucía Puenzo
Intérpretes: Inés Efron
  Mariela Vitale
  Pep Munné
  Arnaldo André
  Diego Velázquez
  Carlos Bardem
  Ailín Salas
Productor: Luis Puenzo
Fotografía: Rolo Pulpeiro
Música: Andrés Goldstein
  Daniel Tarrab
  Laura Zisman
Montaje: Hugo Primero
Nacionalidad: Argentina
  Francia
  España
Año: 2.009
Duración: 96 minutos
Edad: 7 años
Género: Drama, Romántica, Suspense
Distribuidora: Wanda Visión, S. A.
Estreno: 24-04-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película en España
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 5,146 Espectadores: 6.458
Vizcaya: 5,475 Recaudación: 34.439,93 €
España:   Puntos (Popularidad): 36
Rugoleor:   Ratio de popularidad: 25,00%

Sinopsis:

Lala, una adolescente que vive en el barrio más exclusivo de la Argentina, está enamorada de la Guayi, la mucama paraguaya de 16 años que trabaja en su casa. Las dos sueñan con vivir juntas a Paraguay, al lago Ypacaraí. Para eso juntan plata robándola de las carteras y billeteras que encuentran por la casa y la guardan en una caja de zapatos. Pero cuando la caja está llena, estalla. Estalla el deseo, los celos y la ira que hace que Lala mate a su padre. Pero esto es sólo el punto de partida que precipita la huída en la ruta que une el norte del Gran Buenos Aires con Paraguay. Mientras Lala espera a su amante en Paraguay, reconstruyendo su pasado (el misterio de su embarazo y la leyenda de un niño pez que guía a los ahogados hasta el fondo del lago), la Guayi es detenida en un Instituto de menores en las afueras de Buenos Aires. Ella también esconde un crimen en su pasado. La venganza, el riesgo, el sexo semiviolento, la sangre, van tejiendo una trama que apuesta a encontrar una salida de la incertidumbre con la que muchos jóvenes viven en el mismo mundo que condenan.

Tras la multipremiada XXY, Lucía Puenzo lleva a la pantalla la novela que escribió cuando tenía 23 años y cuenta de nuevo con Inés Efron. Si en su debut, ella hizo las veces de hermafrodita, ahora ilustra el amor de una adolescente por la paraguaya de 16 años que sirve en su casa. Un amor que se tiñe pronto de sangre y deriva en tragedia. Juntas planean una huida que, debido al giro de los acontecimientos, deberá realizarse más pronto de lo esperado.

Crítica:

29.04.2009 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Dos mujeres marcadas

Si para los niños la educación es el maestro de escuela, para los jóvenes es el poeta... o el cineasta. La anterior película de la realizadora argentina Lucía Puenzo, “XXY” concitó la admiración de crítica y público por su manera sensible y original de retratar a un sector de la juventud actual; “El niño pez”, en cambio, ha dejado indiferente a casi todo el mundo. Parte de la historia de una chica enamorada de la empleada de hogar que trabaja en su pudiente entorno familiar. Desde ese momento, la película diversifica su trama para escorarse peligrosamente hacia la intriga, puesto que crímenes del pasado y leyendas sobre niños ahogados, agitados por tempestades secretas mezclas de odio y amor, irrumpen de forma inesperada en las vidas de esas mujeres marcadas.

No termina de funcionar tan insólito punto de partida porque, a diferencia de esa obra maestra que es “Déjame entrar”, el filme de Lucía Puenzo mezcla de manera arbitraria los más diversos géneros, hasta el punto de resultar impostados la mayoría de las veces, con lo cual la película ve frustradas sus, a priori, prometedoras expectativas. De ahí que a su directora, “El niño pez” se le escurra irremisiblemente de entre las manos.

Por otra parte, la cinta atesora planos inspirados, instantes de plenitud de sus dos atractivas protagonistas, una descripción paisajística tan misteriosa como bella, tratada como si fueran auténticos estados anímicos de Lala y Guayi. Pero, en su conjunto, es irregular e incluye algún que otro personaje metido con calzador; lo mismo que las secuencias destinadas a la descripción de la trata de blancas, por muy sobrecogedoras que éstas sean, y termina por resultar fallida. Así pues, en el filme hay algo de la hipersensible Lucía Puenzo, pero no tanto como desearíamos, quizás por culpa de los varios estilos de narración en pugna, al tiempo que apenas se abre a otras interpretaciones más universales y profundas. Una vez vista y analizada, se nos volatiliza de las manos.