Hannah Montana: La Película (Peter Chelsom, 2.009)

Hannah Montana: La película (Peter Chelsom, 2.009)

Título original: Hannah Montana: The Movie
Título en Argentina: Hannah Montana: La película
Director: Peter Chelsom
Guionista: Daniel Berendsen
Intérpretes: Miley Cyrus
  Emily Osment
  Billy Ray Cyrus
  Jason Earles
  Mitchel Musso
  Lucas Till
  Vanessa Williams
Productores: Billy Ray Cyrus
  Alfred Gough
  Miles Millar
Fotografía: David Hennings
Música: John Debney
Montaje: David Moritz
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2.009
Duración: 102 minutos
Edad: Todos los públicos
Género: Comedia, Drama, Familiar, Musical, Romántica
Distribuidora: The Walt Disney Company Iberia, S. L.
Estreno: 08-05-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película en España
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 4,254 Espectadores: 1.097.376
Vizcaya: 4,547 Recaudación: 6.436.375,22 €
España:   Puntos (Popularidad): 27
Rugoleor:   Índice de popularidad: 21,26%

Sinopsis:

Miley Stewart se las arregla como puede para compaginar el colegio, sus amigos y su vida secreta como estrella del pop; pero su enorme popularidad amenaza con invadir toda su vida y ella parece aceptarlo gustosa. Así que su padre decide llevarla a Crowley Corners, en Tennese, para darle una dosis de realidad. Allí comienza una aventura llena de diversión, risas y romance que ni la propia Hannah Montana podría imaginar.

Salto a la gran pantalla de la serie que causa furor en Disney  Channel: Miley Cyrus vuelve a ser la niña de doble vida –Instituto de día / Pop Star por la noche- cono el beneplácito de su padre –el mega astro del country Billy Ray Cyrus-. Pero no se porta demasiado bien. Arruina la fiesta de cumpleaños de una amiga, se pelea por unos zapatos… Muy mal. Para ponerla en cintura, su padre decide mandarla al campo, con unos familiares. Le costará adaptarse…

Crítica:

15.05.2009 – JOSU EGUREN

Estrella de noche

Aún sin haber cumplido con este último trámite protocolario, Miley Cyrus ya llevaba años pregonando su reinado sobre toda la corte de princesas clónicas adolescentes fabricadas por la factoría Disney, mérito que también debería atribuírsele a Michael Poryes y a su calculado ejercicio en la creación de un personaje con el que se resumen las aspiraciones secretas de millones de niñas. Miley canta, ríe y baila como las mejores muñecas de los anuncios y, además, su belleza es lo suficientemente discreta como para no despertar las envidias que provocan 'Dollys' del tamaño de Alex Russo o Vanesa Hudgens. Todo virtudes y si no, prueben a postear sus críticas en alguno de los millones de foros dedicados a la nueva reina del universo 'teen'.

Así que poco o nada debería extrañarnos que “Hannah Montana” arrase en taquilla, a pesar de que en el menú de la casa apenas encontremos ligerísimas modificaciones con respecto a los setenta capítulos de la serie televisiva. Quizá lo más destacable sea que Miley se muestre más Pepa Flores que nunca, aunque luego descubramos que ese amago rebelde sólo sea un paso previo a la asunción de los placeres y deberes que implica una doble vida. Estrella de noche, niña corriente de día, Hannah debe compatibilizar unas obligaciones mucho menos lujuriosas que las que se le exigían a Sèverine en “Belle de Jour”, pero que la ponen al límite hasta el punto de forzarla a pedir un tiempo muerto antes de retomar el partido.

Así que Hannah se muda a la diana del casto cinturón ultracatólico de los Estados Unidos, para tratar de reencontrar los orígenes de la esencia perdida, trayecto en el que va acompañada toda esa tropa 'red neck' tan bien personificada por Dolly Parton y Billy Ray Cyrus. Como no podía ser de otra forma, Hannah no evita meterse en líos, aunque sus problemas sentimentales hayan sido atados con unos nudos de castidad que impiden alardes mayores que el del beso en la mejilla. Todo lo demás es baile, tonadillas de karaoke y dosis de comedia blanca pensados por y para niños.