Vamos a la Luna (Ben Stassen, 2.008)

Vamos a la Luna (Ben Stassen, 2.008)

Título original: Fly Me to the Moon
Director: Ben Stassen
Guionista: Domonic Paris
Intérpretes: No hay actores
Productores: Gina Gallo
  Charlotte Huggins
  Mimi Maynard
  Caroline Van Iseghem
Fotografía:  
Música: Ramin Djawadi
Montaje:  
Nacionalidad: Bélgica
  Estados Unidos
Año: 2.008
Duración: 84 minutos
Edad: Todos los públicos
Género: Animación, Aventuras
Distribuidora: Tripictures, S. A.
Estreno: 08-05-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en You Tube

Calificación:

Crítica: 4,823 Espectadores: 84.387
Vizcaya: 5,053 Recaudación: 624.260,72 €
España:   Puntos (Popularidad): 0
Rugoleor:   Índice de popularidad: 0

Sinopsis:

Estados Unidos, 1.969. El Apolo 11 va a despegar desde Cabo Cañaveral. No muy lejos de allí, una joven mosca llamada Nat sueña con ser un gran aventurero como su abuelo y convence a sus dos mejores amigos, I.Q. y Scooter, para colarse en la misión lunar del Apolo. Escondidos en los cascos de Armstrong, Aldrin y Collins, los insectos astronautas consiguen saludar a sus familias por televisión. El espacio les depara mil y una aventuras, pero en la Tierra las moscas rusas traman un plan de boicot.

Crítica:

19.05.2009 – JOSU EGUREN

Elegidos para la gloria

Bajo un título discreto y aparentemente inocente como el de “Vamos a la Luna” se oculta uno de los más burdos panfletos de la propaganda pro americana que se pueden ver hoy en día. Gélidamente ambientada en los años posteriores a la crisis cubana de los misiles, “Vamos a la Luna” narra en clave de comedia una historia paralela al desembarco del primer hombre en la Luna, siempre desde la perspectiva yanqui, pese a que ha sido parida en Bélgica.

Cuesta creer que a estas altura de siglo, y pese a que analizado el contexto histórico parezca incluso oportuno, alguien juegue con la amenaza soviética para animar una historia infantil, pero estos belgas lo hacen, llevando el patriotismo a un punto que deja en paños menores los discursos de George Bush y Ronald Reagan. Así que la película discurre a medio camino entre el 'barras y estrellas' y un tonillo pedagógico muy cercano al de los vídeos educativos, desechando cualquier intención de buscar la complicidad del espectador adulto.

Como suele ser habitual en estos casos, “Vamos a la Luna” fuerza todo tipo de situaciones para justificar su rodaje en 3D, aunque todo huele a pólvora mojada tras el estreno de “Monstruos contra alienígenas”. Esa brecha tecnológica entre el cine tridimensional facturado en Hollywood y el que se hace artesanalmente fuera de los Estados Unidos es lo que más perjudica el visionado de la cinta, a la que también perjudica un doblaje anónimo que en América cuenta con nombres ilustres como Christopher Lloyd y Tim Curry.

Se les acabó el dinero en el tosco modelado de tres moscas adolescentes que se embarcan junto a Collins, Armstrong y Aldrin en un raquítico viaje espacial con dirección a la Luna. Por cierto, atentos a la aparición final de 'Buzz' Aldrin, y cuidado, porque tras su aparición estelar más de un niño saldrá corriendo despavorido.