Los mundos de Coraline (Henry Selick, 2.009)

Los mundos de Coraline (Henry Selick, 2.009)

Título original: Coraline
Director: Henry Selick
Guionista: Henry Selick
Intérpretes: No hay actores
Productores: Claire Jennings
  Bill Mechanic
  Mary Sandell
  Henry Selick
Fotografía: Pete Kozachik
Música: Bruno Coulais
Montaje: Christopher Murrie
  Ronald Sanders
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2.009
Duración: 100 minutos
Edad: 7 años
Género: Animación, Aventuras, Familiar, Fantástica
Distribuidora: Universal Pictures International Spain, S. L.
Estreno: 05-06-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película en Estados Unidos
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 8,107 Espectadores: 428.720
Vizcaya: 8,063 Recaudación: 2.886.546,73 €
España:   Puntos (Popularidad):  
Rugoleor:   Índice de popularidad:  

Sinopsis:

Cuenta la historia de una joven que abre una puerta secreta en su nueva casa y descubre una segunda versión de su vida. A primera vista, la realidad paralela es curiosamente parecida a su vida de verdad, aunque mucho mejor. Pero cuando su increíble y maravillosa aventura empieza a tomar un cariz peligroso y su otra madre intenta mantenerla a su lado para siempre, Coraline deberá recurrir a su determinación y coraje, a la ayuda de los vecinos y a un gato negro con el don del habla para salvar a sus auténticos padres, a unos niños fantasmas y regresar a casa.

Estrenada en 3D, la nueva maravilla de Henry Selick (“Pesadilla antes de Navidad”, “James y el melocotón gigante”) es una muy personal adaptación de una novela juvenil de Neil Gaiman. Hay quien asegura que no se trata precisamente de una película para niños, pues da bastante miedo. Como Alicia, Coraline viaja a un mundo paralelo donde todo parece perfecto, aunque la abotonada mirada de sus otros padres ya indican al espectador que algo no cuadra, ojo avizor.

Crítica:

10.06.2009 – JOSU EGUREN

Viaje alucinante

“Los mundos de Coraline” pueden visitarse de distintas formas: con o sin gafas 3D; desde una perspectiva adulta o con la mirada de un niño; viajando en soledad o en compañía de alguno de esos gilipollas tridimensionales que acostumbran a comentar cada minuto de la película. Les recomiendo las primeras opciones, especialmente a aquellos que deseen disfrutar al máximo de esta impresionante joya de la orfebrería gráfica diseñada por Henry Selick, porque “Los mundos de Coraline” es la segunda obra maestra de un brillante mago del stop-motion que compartió la autoría de “Pesadilla antes de Navidad” con Tim Burton. Alicia, Wendy, Dorita, Chihiro y ahora Coraline, las niñas siempre han sido pioneras en el desvirgamiento de universos paralelos en los que las ensoñaciones impúberes terminan dando paso a los terrores adultos; y lo mejor es que para emprender este viaje alucinante, no hace falta echar mano del LSD de Lewis Carroll, basta con desempañar unas gafas y ajustarse bien las dioptrías.

Si somos capaces de poner a un lado el lento desperezamiento de su planteamiento narrativo, Coraline nos invitará a tomar parte en una orgía audiovisual que marcará un antes y un después en el empleo de las técnicas tridimensionales en el cine. Nada en “Coraline” es gratuito, y si bien es cierto que su original carga de violencia ha sido sensiblemente rebajada, no creo que el autor de la novela gráfica en la que se inspira, el historietista Neil Gaiman, le ponga peros a esta fabulosa reinterpretación firmada por Henry Selick. Un mundo aterradoramente perfecto, metáfora de de esa jaula dorada hacia la que convergen las aspiraciones de nuestro primer mundo, es el campo de juegos en el que Coraline ve materializarse todas sus fantasías infantiles. Con Coraline nos sumimos en un sueño para despertarnos en una aterradora pesadilla, pero una vez que superamos nuestros miedos la realidad vuelve para despertarnos con su siniestra rutina.