Radio encubierta (2009)

Cartel: Radio encubierta (2009)
Inglaterra, años 60. Ante la falta de rock en las emisoras oficiales, los ciudadanos se pasan el día enganchados a las radios piratas para escuchar la mejor música. Una de ellas, Radio Rock, emite desde un barco del mar del Norte bajo la dirección de Quentin (Bill Nighy) y la colaboración de un variado grupo de melómanos. En poco tiempo, Quentin tendrá que hacer frente a los problemas personales de sus pinchadiscos, a la presencia de su joven ahijado y a las amenazas del gobierno de acabar con su emisión.

Calificación: 7,252.


Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: The Boat That Rocked.
Director: Richard Curtis.
Guionista: Richard Curtis.
Actores: Michael Hadley, Charlie Rowe, Lucy Fleming, Phillip Seymour Hoffmann, Tom Sturridge, Ian Mercer, Bill Nighy, Will Adamsdale, Tom Brooke, Rhys Darby, Nick Frost, Katherine Parkinson, Chris O'Dowd, Ike Hamilton, Stephen Moore, Kenneth Branagh, Michael Thomas, Bohdan Poraj, Sinead Matthews, Tom Wisdom, Gemma Arterton.
Productores: Hilary Bevan Jones, Tim Bevan, Eric Fellner.
Fotografía: Danny Cohen.
Música: Hans Zimmer.
Montaje: Emma E. Hickox.
Diseño de Producción: Mark Tildesley.
Vestuario: Joanna Johnston.
Países Participantes: Reino Unido, Alemania, Francia.
Lugares de Rodaje: Londres, Portland, Iver Heath, Shepperton, Brighton (Reino Unido).
Fechas de Rodaje: De 04-03-2008 a 18-06-2008.
Año: 2009.
Duración: 136 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Comedia.
Estreno (España): 29-05-2009.
DVD (Venta): 04-11-2009.
Distribuidora: Universal Pictures International Spain, S. L.
WEB Oficial: WEB Oficial de la película en España.
Espectadores (España): 26.494.
Recaudación (España): 160.369,01 €.
Valoración: 6,581.
Visitas: 4.
Popularidad (Puesto): 243 / 412.

Fotograma: Radio encubierta (2009)

Comentario

Richard Curtis ("Love Actually", 2003) rinde su particular tributo a aquellas emisoras de radio que, en los años 60, lanzaron el rock sobre las islas británicas (en contraste con la BBC, que sólo emitía dos horas de rock a la semana). La emisora en cuestión emite desde un barco con Dj’s como Philip Seymour Hoffman, Rhys Ifans, Nick Frost o Bill Nighy. Tom Sturridge es el adolescente que emprende a bordo un viaje iniciático, mientras que Kenneth Branagh encarna al peor enemigo de todos ellos.

Fotograma: Radio encubierta (2009)

Crítica

01-06-2009 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Rocanroleando

Con "Radio encubierta" -título español del más ajustado original "The Boat that Rocked"- estamos ante una alegre comedia musical, orquestada en torno a dos temas siempre de actualidad: la radio y la piratería. Porque la película del realizador británico Richard Curtis -guionista de "Notting Hill" (Roger Michell, 1999) y director de "Love Actually" (2003)- logra de alguna manera sintonizar con los dimes y diretes de la gamberra tripulación de una radio pirata, emitiendo a bordo de un barco fondeado en el mar del Norte, allá por los años 60. Película que guarda cierta relación con filmes musicales de tanto encanto como "Qué noche la de aquel día!" ("A Hard Day’s Night", 1964) o "¡Socorro!" ("Help!", 1965), ambas del hoy olvidado Richard Lester.

Así que los pinchadiscos que desfilan por la película, además de hacer el ganso con un desopilante sentido del humor, aportan el imprescindible tono de rebeldía consustancial con los gustos de la época. Divinos 'disc jockeys', encarnados por actores de tanto prestigio como Philip Seymour Hoffman (oscarizado por "Capote", Bennett Miller, 2005), cabeza visible de un estupendo reparto, en el que también figuran Kenneth Branagh (en el papel de un represor y pijotero ministro) y una casi irreconocible Emma Thompson (como una mamá la mar de peculiar). Asimismo atesora homenajes a célebres DJ, al estilo de Antonio Jorge Aníbal, Romina Cohn o Matthias Paul -entre los que habría que incluir al rocanrolero bilbaíno José María Íñigo-, y a una excelsa galería de rockeros y cantantes pop, capaces de fascinarnos con sus maravillosas melodías.

Porque "Radio encubierta" derrocha simpatía por sus cuatro costados, gracias a las peripecias de un selecto grupo de locos por la música, en trance de vivir los mejores años de sus vidas. «A los gobiernos no les gusta que la gente se sienta libre», afirma uno de los protagonistas del filme; sin embargo, deben saber que siempre habrá jóvenes que tengan sueños y que sepan trasladar esos sueños a la música popular.

Fotograma: Radio encubierta (2009)

25-09-2009 – JOSU EGUREN

Y la nave va

No hace falta escarbar en la ficha técnica de "Radio encubierta" para saber que detrás de todo el tinglado anda un fenómeno llamado Richard Curtis, el guionista de las taquilleras "Cuatro bodas y un funeral" (Mike Newell, 1994) y "Love Actually" (2003), porque el segundo trabajo como director del escritor británico comparte con todas las anteriores el descarado interés por un humor amable, algo sentimentaloide, que se hace fuerte en la retina del espectador gracias a sus fuertes dosis de optimismo.

Quemada la etapa irónica y mordaz de "The Black Adder" (Serie de TV, 1982-1983), la mítica serie de televisión en la que creció como guionista, Curtis se ha distinguido por llevar a la gran pantalla repartos corales en los que varios actores se reparten el brillo; aunque, oído lo visto, es evidente que en "Radio encubierta" se han mimado las líneas de Kenneth Branagh, Philip Seymour Hoffman y Rhys Ifans. El intérprete shakesperiano, en su versión más histriónica, es el encargado de dar la réplica, desde tierra adentro, a toda esa armada de DJ's piratas que en los años 60 escandalizaban al Gobierno británico, mientras en España oteabamos el mundo a través del NO-DO, prolongando los efectos de una brecha musical que aún perdura. Para disfrutar de "Radio encubierta" hay que caminar a ciegas por los surcos de David Bowie, Small Faces, The Beach Boys o Dusty Springfield, porque la banda sonora es la cal con la que Curtis oculta algunos de sus errores y maneja el ritmo desacompasado de la cinta. Imágenes nostálgicas de la trepidante "A Hard Day's Night" (1964) de Richard Lester, se remezclan con pistas visuales, de evidente toque sesentero, en las que Curtis muestra su predilección por las 'split-screens', para ilustrar esta pequeña e inofensiva fábula sobre un barco llamado Libertad que finalmente deviene en Titanic.

No está mal la película, sobre todo si estamos buscando completar una colección de vinilos en las que ya estén presentes títulos como "This is Spinal Tap" (Rob Reiner, 1984), "Alta Fidelidad" (Stephen Frears, 2000) y "Almost Famous" (Cameron Crowe, 2000).