Obsesionada (Steve Shill, 2.009)

Obsesionada (Steve Shill, 2.009)

Título original: Obsessed
Director: Steve Shill
Guionista: David Loughery
Intérpretes: Idris Elba
  Beyoncé Knowles
  Ali Larter
  Bruce McGill
  Christine Lahti
  Jerry O’Connell
  Bonnie Perlman
Productor: William Packer
Fotografía: Ken Seng
Música: James Dooley
Montaje: Paul Seydor
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2.009
Duración: 98 minutos
Edad: 18 años
Género: Drama, Suspense
Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España, S. A.
Estreno: 19-06-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película en España
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 4,193 Espectadores: 238.521
Vizcaya: 4,367 Recaudación: 1.357.740,68 €
España:   Puntos (Popularidad):  
Rugoleor:   Índice de popularidad:  

Sinopsis:

En este thriller psicológico y escalofriante, “Obsesionada”, Beyoncé Knowles protagoniza a Sharon Charles, una mujer joven e inteligente con una vida de ensueño. Tiene un apuesto marido, Derek (Idris Elba), un hijo adorable y se acaban de trasladar a la casa de sus sueños, gracias al reciente ascenso de Derek. Un día Derek conoce a una nueva empleada temporal en la oficina: Lisa (Ali Carter). Hermosa, desenvuelta y siempre alegre. Lisa es la perfecta compañera de trabajo. De repente, en la fiesta de Navidad de la compañía, Lisa se abalanza sobre él y éste firmemente le dice que se equivoca. Al día siguiente, vuelve a intentarlo. Lisa no acepta un no por respuesta y su locura va a más con cada uno de los rechazos. Pronto, Derek empieza a preocuparse por lo lejos que parece que Lisa está dispuesta a llegar. Al principio Derek no le cuenta nada a su esposa, pensando que lo tiene bajo control. Cuando decide despedirla, resulta que ella ya se había despedido, así que cree que Lisa ha desaparecido de su vida. Pero unas semanas más tarde, Derek recibe una serie de inquietantes mails de contenido sexual, todos del mismo remitente: "Chica temporal". Lisa se presenta un día en la oficina. Sharon se ve empujada dentro de un triángulo que Lisa crea alrededor de Derek, con el fin de crear tensión entre él y su mujer. A medida que se desarrollan los acontecimientos, Sharon ve que el encaprichamiento de Lisa por su marido es realmente la búsqueda de una ilusión, de una mujer que no parará hasta obtener el objeto de su deseo. Lisa está empeñada en destrozar la familia de Sharon, para reclamar lo que ella cree que es suyo. Cuando Sharon llega un día a su casa, se encuentra que Lisa había estado allí y es cuando concluye que ya ha aguantado suficiente, decidiendo tomar las riendas del asunto. Lo que comenzó como un flirteo de oficina, termina en una vergonzosa, violenta y sangrienta lucha sin contemplaciones, entre dos mujeres que tienen mucho que perder y están dispuestas a morir por ello.

Variación afroamericana de “Atracción fatal (Adrian Lyne, 1.987)” o “Acoso (Barry Levinson, 1.994)” pensada para el lucimiento de Beyoncé, que tiene oportunidad para dar muestras de carácter cuando su marido (Idris Elba, el Stringer Bell de la serie “The Wire”) es acosado por una obsesiva compañera de trabajo (Ali Larter, la Niki Sanders de la serie “Héroes”) que no acepta un No por respuesta. La tensión irá en aumento hasta culminar en un duelo de hembras especial para fans.

Crítica:

21.06.2009 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Acoso sexual

El acoso sexual que sufre un alto ejecutivo, felizmente casado, por parte de una seductora empleada de la empresa donde trabaja, es el detonante argumental de “Obsesionada”. Thriller de medio pelo, que intenta dar la vuelta a la tortilla; o sea, que una mujer sea la mala de la película, con inverosímiles resultados. La cantante Beyoncé Knowles es la encargada de dar vida a la esposa; mientras que Ali Larter se convierte en la fogosa vampiresa. Dos iconos de la más rabiosa actualidad, metidos con calzador en este calenturiento desfile de líbidos desatados.

Una espectacular pelea, librada a brazo partido entre Beyoncé y Larter, es el momento culminante del tinglado. ¿Por qué? Sencillamente, porque permite adivinar el virulento 'choque de trenes' que podría haber deparado la película, si el realizador hubiera sido capaz de extraer todo su jugo interpretativo a ambas estrellas. Con el agravante de que falta la exigible reflexión, serena y lúcida, sobre las relaciones humanas en general y las interraciales en particular, y el acoso sexual, tanto masculino como femenino, como elemento catalizador de toda la intriga. Triste sino de unos tiempos de desidia y sinrazón.

A partir de ahí, el duelo interpretativo entre Beyoncé Knowles y Ali Larter es el plato fuerte de la función. El problema es que Steve Shill se muestra incapaz de ver a esas dos personas a través de su cámara, componer con la luz, dejar que partes de sus rostros, de sus cuerpos desaparezcan en la sombra. Mostrar a unos seres humanos muy concretos, destacando de entre sus encantos los que prefiere. Vemos los ojos de Beyoncé, es cierto, la redondez de sus labios; también las curvas peligrosas de Ali, ambas sinónimos de belleza radiante y cautivadora. Sin embargo, no sólo en ojos, bocas, pechos o piernas se reafirman los sentimientos. Además, la belleza tiene muchas caras. El arte del cine consiste en estilizar el rostro y los gestos de tal manera, que surja un sentimiento inconfundible. Algo que el director de “Obsesionada” ignora por completo.