Entrada destacada

Atómica (Atomic Blonde) (2017)

Lorraine Broughton (Charlize Theron) es la agente del servicio secreto de inteligencia británica considerada como la joya de la corona. Lorraine es enviada a Berlín a recompilar información sobre el extraño asesinato de otro agente encubierto. Ella es espionaje, sensualidad y fiereza en partes iguales y está dispuesta a utilizar cualquiera de sus habilidades para mantenerse viva en esta misión imposible.

Valoración:6,356.


FICHA

Título Original: Atomic Blonde.
Director: David Leitch.
Guionista: Kurt Johnstad.
Reparto: John Goodman, Charlize Theron, James McAvoy, Sofia Boutella, Toby Jones, Eddie Marsan, Bill Skarsgård, Til Schweiger, James Faulkner, Barbara Sukowa, Roland Møller.
Productores: A.J. Dix, Eric Gitter, Beth Kono, Kelly McCormick, Peter Schwerin.
Música: Tyler Bates.
Fotografía: Jonathan Sela.
Montaje: Elísabet Ronaldsdóttir.
País Participante: Estados Unidos.
Año de Producción: 2017.
Duración: 115 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Acción, …

Paintball (Daniel Benmayor, 2.009)

Paintball (Daniel Benmayor, 2.009)

Título original: Paintball
Director: Daniel Benmayor
Guionista: Mario Schoendorff
Intérpretes: Jennifer Matter
  Patrick Regis
  Brendan Mackey
  Iaione Pérez
  Neil Maskell
  Anna Casas
  Peter Vives Newey
  Claudia Bassols
  Félix Pring
  Josep Seguí
Productor: Julio Fernández
Fotografía: Juan Miguel Azpiroz
Música: Xavier Capellas
  Jens Neumaier (Maikmaier)
Montaje: Marc Soria de Torre
Nacionalidad: España
Año: 2.009
Duración: 90 minutos
Edad: 18 años
Género: Acción, Suspense, Terror
Distribuidora: Filmax
Estreno: 10-07-2.009
Página WEB: Web Oficial de la película en España
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 3,593 Espectadores: 41.264
Vizcaya: 3,685 Recaudación: 236.607,04 €
España:   Puntos (Popularidad):  
Rugoleor:   Índice de popularidad:  

Sinopsis:

Paintball comienza como un juego entre un grupo de jóvenes pero rápidamente se convierte en una batalla para sobrevivir. Un grupo de jóvenes urbanos adictos al trabajo y con ganas de aventura se apuntan a un fin de semana de paintball. Pero lo que comienza como una diversión llena de adrenalina pronto se convierte en una persecución en que ellos son la presa y el cazador dispara balas de verdad. La aventura deja de ser un juego.

Una partida de jugar a la guerra con pelotitas que te dejan perdido de pintura puede, según cómo, acabar en tragedia. En este film del publicista Daniel Benmayor, son ocho individuos los que se entregan sin querer a una partida a vida o muerte con fuego real. Tal es el planteamiento de una propuesta cuya acción arranca buscando credibilidad en largos planos secuencia que involucran al espectador en una nueva, y muy física, lucha por la supervivencia.

Crítica:

15.07.2009 – JOSU EGUREN

Juego de supervivencia

Cuando una película de terror fracasa en su intento de acongojar al público, todavía le queda la esperanza de hacerlo reír. Pues bien, “Paintball” se queda en tierra de nadie, sumando otra muesca más en el rifle de una crítica que apenas ha tenido que afinar su puntería para abatir la presa firmada por Daniel Benmayor. La culpa hay que repartirla entre el joven realizador debutante y el guión escrito por Mario Schoendorff, tándem de creativos fichados por el productor Julio Fernández para facturar un producto de género con expectativas puestas en el mercado exterior. Quizá eso explique el toque 'british' de un reparto que ha rodado la versión original en inglés, aunque bien podríamos haberla disfrutado sin doblaje, porque todos sus personajes son carne de cañón.

Empaquetada como un videojuego en el que el espectador se encarga de anotar los muertos que suben al marcador, “Paintball” arranca mostrando los síntomas de una enfermedad pasajera que el guión tarda poco en curar. La película empieza bien, Benmayor sabe filmar acción, pero pierde fuerza cuando trata de mantenerse en la horizontalidad del plano sin ofrecer treguas al espectador. Primer error. No hay personajes, todos son meros arquetipos fácilmente reconocibles por el espectador, pero su fragilidad y esquematismo hacen imposible establecer una relación empática con ellos, y vemos cómo se van alejando en el horizonte de nuestro interés. Segundo error. Los protagonistas forman parte de un grupo de desconocidos y eso cercena la posibilidad de que el realizador avive viejos rencores, limitando los conflictos dramáticos al 'quítate tú para salvarme yo'.

Lo chocante es comprobar cómo Benmayor se autoinmola abusando de larguísimos planos secuencia filmados bajo los efectos del Parkinson, lo que vuelve a evidenciar que su talento para manejar la cámara acaba dilapidándose durante la narración. Peor aún es el anticlimático episodio final y la búsqueda de una justificación innecesaria para la cacería presenciada.

Comentarios