Happy: Un cuento sobre la felicidad (Mike Leigh, 2.008)

Happy: Un cuento sobre la felicidad (Mike Leigh, 2.008)

Título original: Happy-Go-Lucky
Director: Mike Leigh
Guionista: Mike Leigh
Intérpretes: Sally Hawkins
  Alexis Zegerman
  Andrea Riseborough
  Samuel Roukin
  Sinead Matthews
  Kate O’Flynn
  Sarah Niles
  Eddie Marsan
Productor: Simon Channing Williams
Fotografía: Dick Pope
Música: Gary Yershon
Montaje: Jim Clark
Nacionalidad: Reino Unido
Año: 2.008
Duración: 118 minutos
Edad: 7 años
Género: Comedia, Drama
Distribuidora: DeA Planeta, S. L.
Estreno: 10-10-2.008
DVD Alquiler: 14-01-2.009
DVD Venta: 08-04-2.009
Página WEB: Ficha completa en IMDb
  Web Oficial de la película en España
  Web Oficial de la distribuidora en España
  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 6,254 Espectadores: 77.891
Vizcaya: 6,472 Recaudación: 454.352,68 €
España:   Puntos (Popularidad):  
Rugoleor:   Ratio de popularidad:  

Sinopsis:

Poppy es una joven profesora de primaria divertida, abierta y generosa. Un espíritu libre que se toma la vida tal y como viene, pero siempre con actitud positiva. Cuando le roban la bici, decide que es el momento de sacarse el carnet de conducir. Su profesor de autoescuela es un tipo huraño y amargado pero, a medida que se conozcan, Poppy acabará enseñando al instructor más de lo que él puede enseñarle a ella.

Mike Leigh (“Naked”, “Vera Drake”) no parece precisamente un tipo risueño, aunque aquí abraza un optimismo con forma de Poppy (Sally Hawkins), suerte de Amélie a la que la vida sonríe sin que ella deje devolverle la sonrisa. Encontrará a su Némesis en un malhumorado profesor de autoescuela (Eddie Marsan), con el que interactuará en las mejores escenas del film. También hallará satisfacciones en la música y en un flamenco mal entendido.

Crítica:

16.10.2008 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

La vida color de rosa

Con “Happy”, el siempre incisivo cineasta británico Mike Leigh (“Secretos y mentiras”) da un giro de ciento ochenta grados en su filmografía para ofrecernos un optimista cuento costumbrista, por medio del cual intenta demostrar que la felicidad es posible. Eso es al menos lo que piensa Poppy, la maravillosa protagonista de la película, una chica positiva en grado superlativo, capaz de encontrar un Shangri-La en el más recóndito barrio deprimido de cualquier ciudad europea actual. Un ser encantador, dispuesto en todo momento a ver el lado amable y divertido de la vida. Porque cada encuentro que nuestra protagonista emprende. lo hace con la mente abierta y el espíritu libre, incluso cuando se trata de compartir una patética clase de baile flamenco.

Personaje interpretado con singular dinamismo por la dicharachera Sally Hawkins, galardonada con el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival de Berlín. Hay que verla vivir su personaje con alegría, la naturalidad y el aire desinhibido con que lo hace, capaz de enredar al espectador en un sinfín de situaciones cotidianas, con algunos toques dramáticos acá y allá con el fin de equilibrar la historia. Así pues, Sally Hawkins, por su deseo de no plegarse a una interpretación estandarizada, es el elemento catalizador del filme, en su constante afán por ver la vida de color de rosa.

Ironía a raudales, pues, en un personaje atípico en el cine contemporáneo, tal vez con la intención de no amargarnos la vida más de lo que ya por sí tenemos que sobrellevar, en un intento tan respetable como cualquier otro por ver la botella medio llena. En ese sentido “Happy-Go-Lucky” (el más ajustado título original) se ve con una sonrisa en los labios, quizás por ese deseo tan humano de ser dichosos, de evitar en lo posible la pena que no miente. O como dice el castizo: ‘si quieres ser feliz: no analices, amigo, no analices’.