Paisito (2008)



Xavi (Nicolás Pauls), el nuevo fichaje de Osasuna, aterriza en Pamplona desde Uruguay para conocer por fin la tierra de sus padres y hallar la llave de un pasado olvidado. Allí se reencuentra con Rosana (María Botto), una joven que lleva veinte años debatiéndose entre el amor y el odio hacia Xavi y que espera de él muchas respuestas. Respuestas como qué es lo que ocurrió realmente en ese corrupto Uruguay de 1973, cuando los dos eran tan solo unos niños y sus padres intentaban protegerlos de acuerdo a sus ideas políticas.

Valoración: 5,869.


FICHA


Título Original: Paisito.
Directora: Ana Díez.
Guionista: Ricardo Fernández Blanco.
Reparto: Emilio Gutiérrez Caba, Viviana Saccone, Nicolás Pauls, María Botto, Pablo Amoletti, Pía Rodríguez, Mauricio Dayub, Andrea Davidovics, Ricardo Fernández Blanco.
Productores: Gerardo Herrero, Vanessa Ragone.
Música: Lucio Godoy.
Fotografía: Alfonso Parra.
Montaje: Fernando Pardo.
Países Participantes: España, Argentina, Uruguay.
Año de Producción: 2008.
Duración: 84 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 24 de julio de 2009.
DVD (Venta): 21 de octubre de 2009.
Distribuidora (España): Alta Films.
Espectadores (España): 57.970.
Recaudación (España): 336.581,40 €.
Visitas: 1.
Popularidad: 14 / 76.


COMENTARIO


Seis años después del documental Galíndez (2002), la navarra Ana Díez vuelve a cruzar el océano para rastrear el controvertido pasado político del continente latinoamericano. En esta ocasión, hace parada en Uruguay para contar un amor truncado por la represión. El guionista Ricardo Fernández Blanco se ha inspirado de su propia experiencia para contar la historia de dos novios de la infancia que se reencuentran, ya en España, para rememorar aquellos años convulsos. (Anuario Fotogramas 2010).


CRÍTICA


27-07-2009 – JOSU EGUREN

Tiempo de silencio

'Paisito' es el nombre coloquial con el que los uruguayos conocen a su patria chica, una historia de amor interrumpida, un billete de retorno a las partes más oscuras de la memoria histórica ¿uruguaya?... No es extraño que Ana Díez (¡Hay motivo!, Varios directores, 2004), directora que ha rodado gran parte de su filmografía en la diáspora, haya remontado el inmenso cauce rioplatense para instalarse en las procelosas aguas de la rivera uruguaya, porque la suya es, sin duda, una relación de amor intensa con el pasado reciente de la Historia latinoamericana. La directora de Ander eta Yul (1988) siempre ha apuntado maneras, aunque muchos vimos cortada su progresión tras el decepcionante estreno de Algunas chicas doblan las piernas cuando hablan (2001), y por eso es doble motivo de celebración que haya retomado el pulso con Paisito, una película que conjuga el verbo sentimental con reflexiones muy serias.

Dos amantes se reencuentran por casualidad en Pamplona. Ambos comparten recuerdos, besos y abrazos, y lagunas mentales voluntarias. Son los hijos de una generación perdida que vivió en primera línea el autogolpe de Bordaberry. Una temprana noche de pasión aplaza el recuerdo inminente, pero el dolor de las heridas sin cicatrizar es tan profundo que se ven obligados a exorcizar unos fantasmas que les perseguirán eternamente. Viajan hasta Montevideo en 'flashback', son los años 70, y ahora ella es la hija de un alto cargo policial que comparte juegos con el hijo de un republicano exiliado. Crece su amor, y en la sociedad crece el miedo. Es un tiempo de silencio. Los ingenuos rebeldes 'tupamaros' escenifican una coartada perfecta para que los militares tomen el control del Estado; los niños despiertan de su inocencia. Unos diálogos trabajados, cargados de doble sentido, a veces redundantes, y la antimaniquea y sobria dirección de Ana Díez (le sobra algo de corrección en su apuesta) hacen de Paisito una perfecta oportunidad para conocer un anteayer uruguayo que es el nuestro.