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50 primaveras

Nunca es demasiado tarde para hacer algo, sobre todo para Aurore Tabort (Agnès Jaoui), una mujer separada que acaba de perder su empleo y recibe la noticia de que va a ser abuela. A sus 50 años su vida parece estar congelada, pero un día se encuentra con un antiguo amor de su juventud. Esta reunión produce un cambio en Aurore, que se niega a admitir que esa podría ser la ocasión perfecta para empezar una nueva vida. ¿Conseguirá dejar atrás su orgullo y darse a sí misma una última oportunidad?

Tráiler.

Valoración:6,124.


FICHA

Título Original: Aurore.
Directora: Blandine Lenoir.
Guionistas: Jean-Luc Gaget, Blandine Lenoir.
Reparto: Agnès Jaoui, Pascale Arbillot, Samir Guesmi, Thibault de Montalembert, Sarah Suco, Lou Roy-Lecollinet, Eric Viellard, Nicolas Chupin, Rachel Farmane.
Productores: Fabrice Goldstein, Antoine Rein.
Música: Bertrand Belin.
Fotografía: Pierre Milon.
Montaje: Stéphanie Araud.
País Participante: Francia.
Año de Producción: 2017.
Duración: 89 minutos.
Calificación por Edades: No …

Gordos (Daniel Sánchez Arévalo, 2.009)

Gordos (Daniel Sánchez Arévalo, 2.009)
Gordos (Daniel Sánchez Arévalo, 2.009)

Calificación:

Crítica: S/C Público: S/C España: S/C Rugoleor: S/C

Ficha:

Título Original: Gordos
Director: Daniel Sánchez Arévalo
Guionista: Daniel Sánchez Arévalo
Intérpretes: Antonio de la Torre, Roberto Enríquez, Verónica Sánchez, Raúl Arévalo, Roberto Álamo, Fernando Albizu, Pilar Castro, Teté Delgado, Leticia Herrero, María Morales, Marta Martín
Productores: José Antonio Félez, Antón Reixa
Fotografía: Juan Carlos Gómez
Música: Pascal Gaigne
Montaje: David Pinillos, Nacho Ruiz Capillas
Nacionalidad: España
Año: 2.009
Duración: 118 minutos
Edad: 13 años
Género: Comedia, Drama
Distribuidora: Alta Classics, S. L. Unipersonal
Estreno: 11-09-2.009
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España
Espectadores: 302.716
Recaudación: 1.820.426,77 €
Visitas: 0
Calificación única: S/C
Puesto / Total: 9 / 17

Sinopsis:

Cinco historias que giran en torno a la obesidad, con un entorno común: un grupo de terapia. Un sitio donde los protagonistas no van a adelgazar, sino a encontrar los motivos por los cuales tienen sobrepeso, a averiguar las causas por las cuales están a disgusto con su cuerpo. El peso es lo de menos, su cuerpo es lo de menos. La obesidad es sólo una metáfora para hablar de esas cosas que nos tragamos día tras día, que van creciendo en nuestro interior, y que tanto nos cuesta expresar, atender o incluso asumir.

Comentario:

Tras la aclamada “AzulOscuroCasiNegro (2.006)”, Daniel Sánchez Arévalo arma una comedia dramática en torno al grupo de personas inscritos en un grupo de terapia para superar los complejos causados por la obesidad. Antonio de la Torre engordó hasta 33 kilos para meterse en las carnes de uno de estos “Gordos”, pero también Verónica Sánchez ganó ocho kilos para convertirse en la mujer de un terapeuta (Roberto Enríquez) que, en el fondo, no comulga con su propio discurso.

Crítica:

13-09-2.009 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Una comedia de peso

La deriva cinematográfica de Daniel Sánchez Arévalo no puede ser más original, sobre todo si tenemos en cuenta la premisa argumental de “Gordos”, segunda realización del autor de “AzulOscuroCasiNegro”, que tiene su punto. Describe toda una serie de vidas cruzadas, con los kilos de más, el amor y el desamor como pilares de una trama de peso, si bien bastante irregular, como irregulares son los ciclos de la vida. Un peculiar terapeuta sirve de nexo de unión a los distintos personajes y situaciones, en los que hay un poco de todo. Seres que viven para comer, felices, infelices, amargados, frustrados, desencantados, cuyas voluminosas formas ocultan indigestos secretos.

La película de Sánchez Arévalo se convierte así en una crónica de nuestro tiempo, filmada de forma robusta, pero sin seguir una línea narrativa ordenada, uniforme y sin aristas. Antes al contrario, porque “Gordos” resulta tan desigual, como ambiciosa y compleja, a pesar del bonachón aspecto físico de sus protagonistas, engañoso a más no poder. Sea como sea, la gordura actúa aquí a modo de metáfora, es una especie de trampolín para saltar al vacío existencial sin paracaídas, porque la vida es tan dura que abre en seguida las ganas de comer.

Gordo o delgado, esa es la cuestión, en un filme diferente y con el suficiente atractivo conceptual y visual como para ser tenido en cuenta. Realzado además por una escenografía funcional, con una organización interior del plano y una exacta ubicación de cámara que enlaza personajes y situaciones, entradas y salidas de campo siguiendo sin interrupción a unos y a otros. Así, su máximo responsable consigue un ritmo sostenido y un espacio fílmico dinámico. Al tiempo, el conjuntado reparto da lo mejor de sí mismo con sus bien escritos personajes, matizando acá y allá las acciones y reacciones de los mismos.

En fin, un filme agridulce, en malévola mixtura de comedia y drama, firmado por un director que puede llegar muy lejos. No le faltan para ello ni gracia ni estilo personales.

29-01-2.010 – JOSU EGUREN

Drama fofo

Tres años largos dan para pensar mucho, a veces más de lo necesario, sobre todo si se lleva a la espalda la carga de “AzulOscuroCasiNegro”. La 'opera prima' de Sánchez Arévalo sorprendió a todo el mundo, cierto que en una etapa en la que el cine español andaba por los suelos (como casi siempre), y no tardamos en pedirle que la clonase, puliendo algunas imperfecciones, porque ya se sabe que cuando algo funciona, mejor no tocarlo.

Pues nada, oídos sordos, Sánchez Arévalo tiene personalidad, pasa del calco, no sólo porque evite repetir esquemas conocidos, sino porque sabe que el negocio del cine no entiende de segundas oportunidades. El madrileño no se reinventa, pero sí que ha dado un paso que denota autoría, a ratos fingida, aunque el resultado final sea menos apetecible y el aliño cómico que baña el drama resulte algo pesado e indigesto. Acongoja de partida, en un rapto inicial que podría ser el prólogo de otra comedieta española, y poco a poco engorda con michelines de miseria humana, inmadurez y vacíos existenciales. El problema aparece cuando se desequilibra, un mal endémico en las películas que manejan microhistorias, y entra en un terreno en el que la comedia y el drama no ligan, acentuando la impresión de que a todo el conjunto le sentaría bien adelgazar sus partes más fofas.

“Gordos” arriesga en la forma -rebobinado y pausa-, una operación complicada que la dota de un ritmo extraño, difícil de pronosticar y en colisión permanente con las estructuras narrativas clásicas, al tiempo que busca una coartada en los tópicos, atajo con el que aligera la descripción de sus caracteres más excéntricos. Puede reprochársele no haber sintetizado mejor la fórmula, la tendencia a la sobreactuación del reparto y, para hacer sangre, el no haber sabido exprimir al máximo las contradicciones de sus personajes; y, sin embargo, no podemos obviar que, sudada la grasa, en “Gordos” hay argumentos de sobra para alimentar nuestra curiosidad ante el estreno de su tercer largo.

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