La clienta (2008)

Fotograma: La clienta (2008)

A sus cincuenta años, Judith (Nathalie Baye) ha encontrado el equilibrio en su vida: vive sola, dirige un programa de televisión y cuenta con la complicidad de su hermana Irène (Josiane Balasko). Sin embargo, nadie sabe que esta mujer de éxito contrata periódicamente los servicios de jóvenes y atractivos gigolós. Al principio se trata de una forma sencilla de pasar un buen rato, pero todo cambia cuando se enamora de Patrick (Éric Caravaca), un chico amable y encantador que se prostituye a espaldas de su amada esposa para mantener a su familia.

Valoración: 5,551.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Cliente.
Directora: Josiane Balasko.
Guionista: Josiane Balasko.
Reparto: Nathalie Baye, Eric Caravaca, Isabelle Carré, Josiane Balasko, Catherine Hiegel, George Aguilar, Marilou Berry, Sandrine Le Berre, Félicité Wouassi.
Productores: Cyril Colbeau-Justin, Jean-Baptiste Dupont.
Música: DJ Kore.
Fotografía: Robert Alazraki.
Montaje: Marie De La Selle, Claudine Merlin.
Nacionalidad: Francia.
Año de Producción: 2008.
Duración Original: 107 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 18 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 4 de septiembre de 2009.
DVD (Venta): 18 de febrero de 2010.
Distribuidora (España): Vertigo Films.
Espectadores (España): 32.603.
Recaudación (España): 191.737,67 €.
Visitas: 2.
Popularidad: 648 / 718.

Cartel: La clienta (2008)

Comentario

La actriz y realizadora Josiane Balasko ("Felpudo maldito") lleva a la pantalla su propia novela sobre el sexo de pago con Nathalie Baye dando cuerpo a "La clienta" del título, una mujer de 51 años propietaria de un canal de teletienda, independiente y sin hijos, que se encapricha de Marco (Éric Caravaca), un obrero de la construcción, mucho más joven y felizmente casado con una peluquera (Isabelle Carré). Para hacer frente a las facturas se prostituye en sus ratos libres. Es lo que hay. (Anuario Fotogramas 2010).

Fotograma: La clienta (2008)

Crítica

08-09-2009 – JOSU EGUREN

Placer a precios razonables

Dinero que cambia de manos: de "La clienta" a Patrick; y del escort a las manos de su esposa que a su vez reparte un pellizco con la familia. Como la vida misma. Ese mismo dinero que sirve para que una mujer madura sepulte sus desórdenes emocionales en los brazos de un prostituto de lujo, es el que paga las deudas de una pareja que convive con la madre de la mujer y su hermana, dos mantenidas insoportables que no plantean preguntas incómodas salvo cuando falta efectivo para pagar las facturas.

El gigoló es Patrick, un pintor de brocha gorda acostumbrado a mantener un equilibrio inestable entre dos vidas. Pero, un descuido, y su primera opción vital se trastabilla, justo cuando la mujer descubre el engaño del marido. Mandan los números, y la economía familiar obliga a Marco a desempolvar su disfraz de Patrick, pero ahora no se oculta. Su mujer y su mejor clienta caminan ahora sobre el alambre, obligándole a multiplicarse, forzándole a tomar una decisión. ¿El amor conyugal, y sus limitaciones presupuestarias, o la felicidad esporádica junto a una mujer de la que le separa una barricada emocional contrachapada con billetes de 500 euros.

A Josiane Balasko, le ha salido una comedia agridulce, si es que puede definirse así a una cinta desganada, que coquetea con la comedia y el drama sin llegar a encontrar su verdadero sitio. Sólo Nathalie Baye encuentra el norte de su personaje, una presentadora televisiva de economía saneada que puede permitirse el lujo de planificar sus momentos de placer sexual evitando el riesgo de repetir los fracasos sentimentales que arruinaron la primera parte de su vida. Aquí hay que aplaudir la valentía de Balasko para tratar el tema de la prostitución masculina sin prejuicios, aunque luego se encargará de matizar sus palabras con un discurso romántico cercano al moralismo caduco. No hacía falta que privilegiase la idea del amor verdadero, y sí una mayor decisión a la hora de prescindir de caracteres y situaciones muy próximas al costumbrismo.