Ander (2009)



A sus cuarenta y tantos, Ander (Josean Bengoetxea) sigue viviendo con su madre y su hermana en un caserío. Cuando termina su trabajo en la fábrica, tiene que dedicarse a las labores del campo, pero su rutina cambia a raíz de un accidente que le deja una pierna fracturada. Su familia contrata a José (Cristhian Esquivel), un inmigrante peruano, para que ayude en las tareas del caserío durante la larga convalecencia. Lo que Ander nunca imaginó es que la presencia de José iba a hacer aflorar en su interior sentimientos tan encontrados.

Valoración: 6,870.


FICHA


Título Original: Ander.
Director: Roberto Castón.
Guionista: Roberto Castón.
Reparto: Josean Bengoetxea, Christian Esquivel, Eriz Alberdi, Jose Kruz Gurrutxaga, Pako Revueltas, Juancho Kerejeta, Pedro Otaegi, Mamen Rivera, Unax Martín, Pilar Rodríguez.
Productor Ejecutivo: José María Gonzalvo.
Música:
Fotografía: Kike López.
Montaje: Iván Miñambres.
País Participante: España.
Año de Producción: 2009.
Duración: 128 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 13 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 27 de noviembre de 2009.
DVD (Venta):
Distribuidora (España): Bitart New Media.
Espectadores (España): 704.
Recaudación (España): 2.937,80 €.


CRÍTICA


02-12-2009 – JOSU EGUREN

Identidades

Ander engaña, especialmente si se acude a la sala esperando que sea una acumulación de tópicos en torno al hermético paisaje rural vasco. Ander tiene que luchar contra los prejuicios que despiertan las escasas películas de temática homosexual que se estrenan con cuentagotas en España. Es una película de encargo. Pero todo eso se olvida cuando en su primer fotograma Roberto Castón encuadra un baserri vizcaíno con la mirada cinéfila de un -suponemos- admirador de Centauros del desierto (John Ford, 1956). La referencia puede resultar pretenciosa, y sin embargo en la cinta pueden apreciarse apuntes que la avalan. Castón nos invita a participar en la película, nos da motivos para que imaginemos lo que ocurre en el fuera de campo, nos obliga a que abandonemos el rol de devoradores pasivos de imágenes. Puede que el montaje, corte a corte, sea demasiado abrupto, y que le falte algo de ritmo y continuidad a una cinta que supera las dos horas, pero la película se asienta sobre las líneas de un guión rocoso que no se desmorona a pesar de que en ocasiones acumula ciertas imprecisiones dramáticas.

Si hay algo que sorprende es la férrea voluntad de Castón por dosificar la información detallada de los perfiles psicológicos de sus personajes (excepcional Joxean Bengoetxea), un hábil recurso con el que consigue dotar a la historia de un cierto halo de suspense dramático; quizá por eso, el primer y único encuentro sexual de sus dos protagonistas (hitchcockiano) sea tan impactante. Huyendo de la cada vez más insoportable corriente de títulos moralizantes, Castón ha descrito una serie de pequeños dramas identitarios dejando que el público los encaje como quiera. Es evidente que el director tiene una visión propia, y que la película terminará posicionándose ideológicamente. Sin embargo Ander no se lee como un discurso, sino como un relato, excesivamente propenso a atar cabos, que pone sobre la mesa diferentes realidades sociales a las que cada espectador tiene que colocarles su acento. Bravo.