Protegidos por su enemigo (Neil LaBute, 2.008)

Protegidos por su enemigo (Neil LaBute, 2.008)
Protegidos por su enemigo (Neil LaBute, 2.008)
Crítica: 5,823 Público: 6,949 España: S/C Rugoleor: S/C

Ficha:

Título Original: Lakeview Terrace
Director: Neil LaBute
Guionistas: David Loughery, Howard Korder
Intérpretes: Samuel L. Jackson, Patrick Wilson, Kerry Washington, Ron Glass, Justin Chambers, Jay Hernandez
Productores: James Lassiter, Will Smith
Fotografía: Rogier Stoffers
Música: Jeff Danna, Mychael Danna
Montaje: Joel Plotch
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2.008
Duración: 112 minutos
Edad: 18 años
Género: Crimen, Drama, Suspense
Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España, S. A.
Estreno: 19-12-2.008
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España
Espectadores: 11.725
Recaudación: 67.101,55 €
Visitas: 0
Popularidad: 0,00%

Sinopsis:

Patrick Wilson y Kerry Washington interpretan a una joven pareja que se acaba de mudar a la casa de sus sueños en California. Muy pronto descubrirán que no son bien recibidos por uno de sus vecinos, un oficial de policía que empezará a acosarlos.

Comentario:

Tras el tan fallido como innecesario remake de “The Wicker Man (Robin Hardy, 1.973)”, el otrora corrosivo Neil LaBute aborda un drama racial en forma de thriller donde Samuel L. Jackson encarna a un curtido policía nada amigo de los blancos, que ve con muy malos ojos, malísimos, que sus nuevos vecinos sean una pareja interracial. Él es blanco (Patrick Wilson) y ella, negra (Kerry Washington). Las relaciones entre vecinos serán aquí de todo menos amigables.

Crítica:

24-12-2.008 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Ángeles y demonios

La brutal paliza que unos agentes de la Policía de Los Ángeles propinaron al ciudadano de raza negra Rodney King, en 1.991, está en el trasfondo de “Protegidos por su enemigo”, pero al revés. Rasposo filme policiaco del autor de “Por amor al arte”, protagonizado por un representante afroamericano del brazo de la ley, al que da vida con su proverbial empaque Samuel L. Jackson, racista hasta las cartolas. Sobre todo en relación con sus nuevos vecinos, un joven matrimonio mixto -hombre blanco y mujer negra-, lo cual provoca un violento conflicto racial, enmarcado en Estados Unidos, pero que se puede extrapolar a otros ámbitos.

Desasosegante premisa argumental, que da paso a una pertinente reflexión sobre el poder de la Policía y la posibilidad de que derive hacia la tentación de tomarse la justicia por su mano. Que es precisamente lo que lleva cabo el protagonista del filme, un tipo que esconde un secreto traumático que le empuja a perpetrar actos arbitrarios. Porque la intransigencia, venga de donde venga, también discurre por los intersticios del filme, ese sectarismo visceral que a veces nos ciega y nos convierte en bárbaros. Principalmente cuando nos creemos en posesión de la verdad absoluta.

Lo que en ningún caso puede ser, sugiere de forma muy oportuna el honesto realizador, es que los ángeles, los encargados de velar por nuestra seguridad, democráticamente elegidos, se conviertan en demonios: porque ése es el principio del caos. Como fue el caso de de la Alemania nazi y más recientemente de Chile y Argentina; por no hablar de otras partes del mundo, donde la fuerza bruta campa por sus respetos. Respetable título, en suma, llevado a la pantalla de forma sobria, eficaz, sin perifollos de ningún tipo, no del todo conseguido por culpa de su estética televisiva, pero con los suficientes argumentos de interés como para ser tenido en cuenta.