Mi semana con Marilyn (2011)


1957. El actor británico Laurence Olivier (Kenneth Branagh) se dispone a rodar en Londres la comedia romántica, "El príncipe y la corista", junto a Marilyn Monroe (Michelle Williams). Se encuentra intimidado por el status de estrella de la actriz, con fama de poco profesional en los rodajes. El ayudante de dirección de la película, Colin Clark (Eddie Redmayne), conecta desde el principio con la otra cara de la diva, la verdadera Norma Jeane: una mujer sensible, a la que la fama le resulta insoportable y que sólo quiere llegar a ser una buena actriz.

Valoración: 6,760.


FICHA

Título Original: My Week with Marilyn.
Director: Simon Curtis.
Guionista: Adrian Hodges.
Reparto: Kenneth Branagh, Emma Watson, Eddie Redmayne, Michelle Williams, Julia Ormond, Judi Dench, Dougray Scott, Dominic Cooper, Derek Jacobi, Toby Jones.
Productores: David Parfitt, Harvey Weinstein.
Música: Conrad Pope.
Fotografía: Ben Smithard.
Montaje: Adam Recht.
Países Participantes: Reino Unido, Estados Unidos.
Año de Producción: 2011.
Duración: 99 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Biográfica, Drama.
Estreno (España): 24 de febrero de 2012.
DVD (Venta): 29 de agosto de 2012.
Distribuidora (España): Universal Spain.
Espectadores (España): 95.064.
Recaudación (España): 586.996,24 €.
Visitas: 0.
Popularidad (Blog): 12 / 20.
Popularidad (Internet): 10 / 20.


COMENTARIO

Marilyn Monroe optó por primera vez al Oscar, aunque en este caso fue como personaje y no como actriz, de la mano de Michelle Williams, quien se quedó cerca de la estatuilla gracias a su solvente encarnación del mito en este biopic que rememora el rodaje de "El príncipe y la corista" (Laurence Olivier, 1957). Kenneth Branagh encarna al mítico actor y director británico, pero el punto de vista narrativo corresponde a Colin Clark (Eddie Redmayne), asistente de rodaje que conoció de cerca a Marilyn durante siete inolvidables días. (Anuario Fotogramas 2013: Gerard A. Cassadó).


CRÍTICA

26-02-2012 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

La rubia eterna

En "Mi semana con Marilyn" el talentoso realizador Simon Curtis retrata de forma elegante uno de los mitos más imperecederos de la historia del cine, justo ahora cuando se cumplen 50 años de su muerte. De lo que se trata aquí es de describir las andanzas de la glamurosa Marilyn Monroe en el Londres de 1957, donde interpretó a las órdenes de Laurence Olivier la comedia "El príncipe y la corista". Interviene asimismo un pringadillo cinéfilo, entresacado de la vida real, en un conjunto que rinde homenaje incondicional a la legendaria protagonista de tantos títulos de renombre, que todavía permanecen en la memoria colectiva.

Desde luego, Curtis se luce muy de veras a la hora de atrapar el particular modo de entender la vida, el cine y el amor por parte de la inolvidable estrella, protagonista de títulos tan famosos como "Niágara", "Los caballeros las prefieren rubias" o "Con faldas y a lo loco". A partir de ahí, el director Simon Curtis rinde el obligado homenaje de admiración a tan fascinante personaje, sin que tampoco pase por alto el lado oscuro de la vida íntima de la actriz, sus histerismos, desplantes y caprichos de luminaria, que la hacían con frecuencia insoportable.

Al tiempo, "Mi semana con Marilyn" atesora 'sexys' metáforas sobre el mareante perfume que desprendía en sus momentos más seductores -¡Chanel Nº5, faltaría más!-, representativo en cierta manera de su peculiar manera de ser. Pero la película no tendría la fuerza que tiene si no fuera por la presencia de Michelle Williams, una actriz con encanto, que parece la hermana pequeña de la propia Marilyn, aupada por sus deliciosas frivolidades. En cuanto a nosotros, espectadores en general, poco nos queda por añadir, petrificados por su carcajada abierta y sus ojos de valium, uniendo las piezas sueltas de la muñeca rota que fue, hasta configurar una bella y terrible imagen que la muestra tan feliz como nunca fue, tan desafiante como nunca, tan plena de vida como nunca volveremos a tenerla.