Premonición (2008)

Póster: Premonición (2008)
A los ocho años, Nathan (Romain Duris) tuvo una experiencia cercana a la muerte intentando salvar a una niña. Una vez declarado muerto, inexplicablemente volvió a la vida. Veinte años después, Nathan es un abogado brillante en Nueva York, herido tras un doloroso divorcio, se refugia en su trabajo, lejos de su ex mujer Claire (Evangeline Lilly) y la hija de ambos. Es en este momento cuando un misterioso doctor entra en su vida. El Doctor Kay (John Malkovich) dice que puede prever cuando algunas personas van a morir. Con los pilares de su vida desmoronados por la revelación de Kay, Nathan descubre el motivo de su vuelta a la vida. Adaptación de la novela de Guillaume Musso 'Et après...'

Calificación: 5,407.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Et après (Afterwards).
Director: Gilles Bourdos.
Guionistas: Michel Spinosa, Gilles Bourdos.
Actores: Romain Duris, John Malkovich, Evangeline Lilly, Pascale Bussières, Sara Waisglass, Reece Thompson, Bruno Verdoni, Joan Gregson, Mark Camacho, Robin Wilcock, Edward Yankie, Carlo Mestroni, Glenda Braganza, Leni Parker, Henri Pardo.
Productores: Olivier Delbosc, Christian Gagne, Christian Larouche, Marc Missonnier.
Fotografía: Pin Bing Lee.
Música: Alexandre Desplat.
Montaje: Valérie Deseine.
Diseño de Producción: Anne Pritchard.
Diseño de Vestuario: Mario Davignon.
Países: Alemania, Francia, Canadá.
Lugares de Rodaje: Estados Unidos, Canadá.
Fechas de Rodaje: De Junio del 2007 a Agosto del 2007.
Año: 2008.
Duración: 105 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama, Misterio, Romántica, Suspense.
Estreno: 25-11-2011.
DVD (Venta): 16-05-2012.
Distribuidora: TriPictures International, S. L.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España, Sitio Oficial.
Espectadores: 37.782.
Recaudación: 240.927,61 €.
Visitas: 4.

Fotograma: Premonición (2008)

Comentario

Una nueva película en torno a la muerte, la vida y los designios del destino. En esta ocasión, lo fantástico se aferra a la figura de Nathan, un hombre que, de pequeño, tuvo la extraña experiencia de morir para volver repentinamente a la vida. Ya adulto, Nathan lleva una existencia centrada en el trabajo y alejada de su ex esposa y su hija. Todo cambia cuando un enigmático doctor dice saber por qué volvió a la vida. La película apoya casi toda su fuerza en John Malkovich, acompañado de Evangeline Lilly de la serie "Perdidos".

Fotograma: Premonición (2008)

Crítica

30-11-2011 – JOSU EGUREN

El quejido del cisne

Sin especular demasiado con lo que nos encontraremos en el más allá, que ya les adelanto que no será mucho, "Premonición" centra su discurso en prepararnos para el viaje final a los que nos arrastramos por el más aquí, siempre a lomos de una estética que parece inspirada por el breviario de la religiosidad malickiana, si bien es cierto que Gilles Bourdos estrenó su última película en 2009, dos años antes de que el Festival de Cannes diese a conocer "El árbol de la vida" (Terrence Malick, 2011).

Sabiendo que no se puede burlar a la muerte (aunque una partida de ajedrez siempre puede descentrarla de su objetivo), y que nuestro destino final será más cruel cuanto más retrasemos el pago de la última letra del plazo fijo, Bourdos nos invita a embarcarnos en una sesión de autoayuda en la que terapeuta y paciente han de cumplir con todo el protocolo que dicta la espiritualidad new age, desde la negación hasta la despedida, pasando por la asunción de todos los errores que cometimos en vida. Al parecer son los hijos de las Parcas -el guión no es preciso en este punto- los encargados de facilitar el tránsito hacia la muerte a unos pocos iluminados (antes de morir brillamos como una bombilla) seleccionados por el ojo clínico de un doctor Kay/John Malkovich que recita su texto en modo de anuncio televisivo.

Salva la cara el protagonista, Romain Duris, un actor que enlaza los diálogos monolíticos de la novela (de Guillaume Musso) adaptada por Gilles Bourdos con una entereza que pone en evidencia la precariedad de un guión corroído hasta las entrañas por la metástasis de la pedantería. Si el cine puede prepararnos para la muerte es dándonos a probar un bocado de vida, algo de lo que se desentiende Bourdos cuando decide envolver a sus personajes en un manto crepuscular que los aisla del resto del mundo. Patinazo, y de los grandes, de un director que cuenta con un equipo técnico de lujo, pero que no sabe ilustrar con precisión la metáfora del canto del cisne.