Hasta la vista (Geoffrey Enthoven, 2.011)

Póster: Hasta la vista (Geoffrey Enthoven, 2.011)


Ficha:

Título Original: Hasta la Vista.
Director: Geoffrey Enthoven.
Guionista: Pierre De Clercq.
Intérpretes: Robrecht Vanden Thoren, Gilles De Schrijver, Tom Audenaert, Isabelle de Hertogh, Kimke Desart, Johan Heldenbergh, Karlijn Sileghem, Katelijne Verbeke, Karel Vingerhoets, Marilou Mermans, Itziar Luengo, Tuur De Weert, Ivan Pecnik.
Productor: Mariano Vanhoof.
Fotografía: Gerd Schelfhout.
Música: Meuris, Papermouth.
Montaje: Philippe Ravoet.
País: Bélgica.
Lugares de rodaje:
Año: 2.011.
Duración: 109 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Comedia, Drama.
Distribuidora: Karma Films, S. L.
Estreno: 23-11-2.012.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España.
Espectadores: 3.109.
Recaudación: 20.908,99 €.
Calificación: 5,863.

Sinopsis:

Tres veinteañeros adoran el vino y las mujeres. Lo primero ya lo han degustado en abundancia, pero jamás han disfrutado de la compañía íntima femenina. Con el pretexto de realizar un itinerario enológico, los tres hacen un viaje a España con la esperanza de perder allí su virginidad. Nada los detendrá, ni siquiera sus respectivas discapacidades: uno de ellos es ciego, otro está en silla de ruedas y el tercero carece por completo de movilidad.

Crítica:

27-11-2.012 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Menos es más

Lo primero que debe ser resaltado en una película tan oportuna como "Hasta la vista" es que se trata de una comedia muy especial, puesto que los aspectos dramáticos -sobre todo, al final- cobran inusitada importancia. El argumento se centra en los avatares que rodean las vidas de tres jóvenes amigos, uno de los cuales está paralítico, otro se desplaza en silla de ruedas y el tercero es ciego. Pero una fuerza de voluntad templada en el dolor, su mismo afán de superación y el inquebrantable espíritu solidario que les anima, alcanzan aquí cotas difíciles de superar. Y es que, a veces, menos es más. Perder la virginidad es otro de los aspectos que más preocupan a este entrañable trío, resuelto de forma divertida, pero sin la chabacanería propia de bodrietes al estilo de "American Pie".

Unos intérpretes excelentes, incluida la sorprendente actriz Isabelle de Hertogh, desconocidos por estos pagos, ayudan de manera decisiva al buen éxito de la empresa, filmada con ritmo ágil, diálogos chispeantes y una humanidad a prueba de bombas. Otra de las razones del buen rollo de la película es que sabe alternar sin aspavientos la sonrisa con los momentos dolorosos: de ahí su capacidad para provocar la identificación del espectador, dispuesto a dejarse arrastrar por la vitalidad de estos tres colegas.

Porque la entereza, coraje y nobleza de miras que les guía a todos ellos -asunto nada baladí- constituye sin ningún género de dudas un ejemplo a seguir. Tengamos en cuenta, además, que se trata de una película de pequeño presupuesto, galardonada con la Espiga de Oro en el Festival de Valladolid. Por otra parte, el novel realizador Geoffrey Enthoven demuestra una habilidad innegable a la hora de construir su película a partir de una admirable implicación. Porque la evidente entente del director con los actores es la guinda de este recomendable esfuerzo creativo, en el que la discapacidad se convierte en un acicate y donde se demuestra que solo el egoísmo y el odio tienen patria. La fraternidad no.

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