La cocinera del presidente (Christian Vincent, 2.012)

Póster: La cocinera del presidente (Christian Vincent, 2.012)

La cocinera del presidente (Christian Vincent, 2.012)

Ficha:

Título Original: Les saveurs du Palais.
Director: Christian Vincent.
Guionistas: Etienne Comar, Christian Vincent.
Intérpretes: Catherine Frot, Jean d'Ormesson, Hippolyte Girardot, Arthur Dupont, Jean-Marc Roulot, Arly Jover, Brice Fournier, Philippe Uchan, Laurent Poitrenaux, Hervé Pierre, Roch Leibovici, Thomas Chabrol, Joe Sheridan, Louis-Emmanuel Blanc, David Houri.
Productores: Etienne Comar, Philippe Rousselet.
Fotografía: Laurent Dailland.
Música: Gabriel Yared.
Montaje: Monica Coleman.
Diseño de Producción: Patrick Durand.
Diseño de Vestuario: Fabienne Katany.
País: Francia.
Lugares de Rodaje: Francia.
Fechas de Rodaje:
Año: 2.012.
Duración: 95 minutos.
Edad: Apta para todos los públicos.
Género: Biográfica, Comedia.
Distribuidora: Golem Distribución, S. L.
Estreno: 22-03-2.013.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España.
Espectadores: 957.
Recaudación: 7.092,20 €.
Calificación: 5,783.

Sinopsis:

Hortense Laborie, una renombrada cocinera del Périgord, no acaba de creerse que el presidente de la República la haya nombrado su chef particular y que deberá encargarse de todas sus comidas privadas en el Palacio del Elíseo. A pesar de los celos y envidias de numerosos miembros del personal de cocina, Hortense no tarda en hacerse respetar gracias a su genio. La autenticidad de sus platos seduce al presidente, pero los pasillos del poder están trufados de trampas.

Crítica:

22-03-2.013 – JOSU EGUREN

Como el pan sin sal

Una colección de anécdotas que se hace película por la obstinación de la brillante Catherine Frot en llenar de encanto el recetario de Hortense Laborie. No hay más argumentos en favor de "La cocinera del presidente", un telefilme ahumado de escasas intenciones que tiene como objetivo calar entre los gustos de un público con mucho apetito y poco paladar.

¿Qué es lo que se lee en el menú confeccionado por Christian Vincent? El clásico entrante de humor blanco, varios platos de rivalidades sexuales y/o culinarias y, como postre, una breve visita a la intimidad decadente de François Mitterrand. No parece un gran plan, pero ojo, tengan a mano el libro de reclamaciones porque la realidad es mucho más insípida de lo que pueden imaginar. No es que el desfile de platos y recetas desmerezca a la cocina francesa, el problema está en la absoluta vacuidad de un guión que apenas se asoma al interior de la protagonista llegado el tramo final. Es una escena discreta, pero intensa, que contrasta con el espejismo de simetría, ligereza y buena factura que envuelve todo el largometraje. Hasta entonces la nada, porque la mirada de Vincent nos aleja de las intrigas palaciegas urdidas en las entrañas del Elíseo para invitarnos a un programa de cocina en el que no falta la típica exaltación chauvinista de los productos de campaña.

Ni existen personajes (Mitterrand es una caricatura) ni Vincent quiere exprimir la relación de Laborie con el que fue su mano derecha durante los dos años que sirvió en los fogones privados del presidente de la República. El primer impulso me anima a definir la película como un restaurante de cubertería exquisita en el que el jefe de sala ordena las cuatro estaciones de un rancho carcelario; pero como todo desastre tiene una lectura positiva, ustedes anoten: "Jiro Dreams of Sushi" (Dave Gelb, 2.011) y "Tampopo" (Jûzô Itami, 1.985), cuando prueben estas recetas entenderán de qué les hablo.