Días de pesca en Patagonia (Carlos Sorin, 2.012)

Póster: Días de pesca en Patagonia (Carlos Sorín, 2.012)


Días de pesca en Patagonia (Carlos Sorín, 2.012)

Ficha:

Título Original: Días de pesca.
Director: Carlos Sorin.
Guionista: Carlos Sorin.
Intérpretes: Alejandro Awada, Vicky Almeida, Oscar Ayala, Diego Caballero, Daniel Keller, Martín Galindez, Santiago Sorin, Heriberto Ruiz Díaz, Sandra Ximena Hoyos, Kharold García, Willy Sequeira.
Productores: Hugo Sigman, Carlos Sorin.
Fotografía: Julián Apezteguía.
Música: Nicolás Sorin.
Montaje: Mohamed Rajid.
País: Argentina.
Lugares de rodaje: Santa Cruz (Argentina); Patagonia (Argentina).
Año: 2.012.
Duración: 107 minutos.
Edad: Apta para todos los públicos.
Género: Drama.
Distribuidora: Wanda Visión, S. A.
Estreno: 15-03-2.013.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España.
Espectadores: 0.
Recaudación: 0 €.
Calificación: 6,679.

Sinopsis:

Marco es un viajante de comercio de 52 años, ex alcohólico, que decide intentar cambiar el rumbo de su vida después de una interacción para desintoxicarse. Como parte del tratamiento, le sugieren que elija un hobby, y él se decide por la pesca. Con ese objetivo viaja a Puerto Deseado en la temporada de pesca del tiburón. Pero también va en busca de Ana, su hija, de quien no supo nada durante años, sólo que vivía allí. De esa búsqueda, y de esos encuentros y desencuentros trata "Días de pesca en Patagonia".

Crítica:

18-03-2.013 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Puerto Deseado

Todo lo minimalista que se quiera, pero "Días de pesca en Patagonia" es una sencilla película intimista del cineasta argentino Carlos Sorin, que vuelve a situar a unos pocos personajes en el desolado paisaje de la inhóspita Patagonia a que hace referencia el título. Su protagonista es un exalcohólico que viaja hasta la costa, a Puerto Deseado, con la idea de visitar a su hija, a la que no ve desde hace muchos años. Lo cual da pie a un pequeño filme de cámara, realizado con el esmero y la ternura características del autor de "Bombón, el perro". Las pequeñas cosas de la vida, las alegrías y tristezas, los conflictos familiares, la soledad y la dolorosa labor de zapa del paso del tiempo tienen aquí notable importancia.

Tengamos en cuenta, además, que Carlos Sorin retrata el misterioso territorio patagónico de manera semejante a como Homero utilizó el Mare Nostrum en su fantástica 'Odisea', o John Ford el Monument Valley en la magistral "Centauros del desierto". Es decir, como un lugar sagrado. El resto es un sobrio deambular por paisajes azotados por un viento incesante, implacable, que nunca deja las cosas en el mismo sitio, tal y como uno de los personajes de la película se encarga de recordarnos.

Por descontado, una escenografía breve, austera, sin perifollos inútiles ayuda al disfrute del filme, en el que asimismo se cuela de rondón una tenue melancolía. Narrado todo ello a media voz, sin aspavientos de ningún tipo, con esa bendita contención de que hacen gala los directores sensibles, que no necesitan echar mano de los espectaculares efectos especiales para llevarnos a su personal terreno. Porque, en "Días de pesca en Patagonia" los efectos especiales están en los ojos de los actores, en sus miradas, en sus gestos y actitudes, capaces de hacer comprender al espectador sus sueños e ilusiones, sus verdades y también sus mentiras. ¿Hay quien dé más?