Érase una vez en Anatolia (Nuri Bilge Ceylan, 2.011)

Póster: Érase una vez en Anatolia (Nuri Bilge Ceylan, 2.011)


Érase una vez en Anatolia (Nuri Bilge Ceylan, 2.011) - VOSE

Ficha:

Título Original: Bir Zamanlar Anadolu'da.
Director: Nuri Bilge Ceylan.
Guionistas: Ebru Ceylan, Nuri Bilge Ceylan, Ercan Kesal.
Intérpretes: Muhammet Uzuner, Yilmaz Erdogan, Taner Birsel, Ahmet Mumtaz Taylan, Firat Tanis, Ercan Kesal, Erol Erarslan, Ugur Aslanoglu, Murat Kiliç, Safak Karali, Emre Sen, Burhan Yildiz, Nihan Okutucu, Cansu Demirci, Kubilay Tunçer.
Productor: Zeynep Ozbatur Atakan.
Fotografía: Gökhan Tiryaki.
Música:
Montaje: Bora Göksingöl.
Países: Turquía, Bosnia Herzegovina.
Lugares de Rodaje: Anatolia Central (Turquía); Keskin, Anatolia Central (Turquía).
Fechas de Rodaje:
Año: 2.011.
Duración: 150 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Crimen, Drama.
Distribuidora: Surtsey Films, S. L.
Estreno: 22-03-2.013.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España.
Espectadores: 0.
Recaudación: 0 €.
Calificación: 7,675.

Sinopsis:

En el corazón de las estepas de Anatolia, un asesino intenta guiar a un equipo de policías hasta el lugar donde enterró al cuerpo de su víctima. En el curso de este viaje, una serie de pistas sacarán la verdad a la superficie...

Crítica:

27-03-2.013 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Matrioshkas rotas

Siempre conviene estar atento a los estrenos cinematográficos procedentes de otras latitudes que no sean las habituales, aunque nos lleguen con cierto retraso. Es el caso del filme turco "Érase una vez en Anatolia", firmado por el exigente director de Estambul Nuri Bilge Ceylan, del que los buenos aficionados al mal llamado séptimo arte seguro que recuerdan su admirable "Los climas". En el título que hoy nos ocupa, cuenta la historia de una brigada policial y judicial encargada de esclarecer un asesinato perpetrado tiempo atrás con nocturnidad y alevosía en la desolada estepa.

A partir de tan sencilla premisa argumental su autor desarrolla sin prisas pero sin pausa una compleja intriga, resuelta como si de una serie de muñecas rusas (matrioshkas) se tratara. Toda una serie de fantasmales personajes desfilan por la pantalla, dispuestos a no desvelar sus terribles secretos hasta el último momento, donde el paisaje y el paisanaje se superponen de forma rigurosa, implacable, al tiempo que los rostros, unos rostros sombríos, en ocasiones aterradores, iluminados al claroscuro, a base de tonalidades terrosas, rebelan verdades y mentiras capaces de impactar al espectador por su fuerza demoledora.

Cine de altos vuelos el que nos ofrece un cineasta de raza, empeñado en dejarnos ver sólo los lugares y los objetos en la medida en que permiten situar el drama y significarlo. Sin olvidar el bien matizado trabajo de unos actores impecables, a años luz del 'glamour' hollywoodiense, pero auténticos hasta sus últimas consecuencias. Al tiempo, está el mal de vivir, el mal de la duda y de la tentación, la fascinación de la nada y de lo absurdo, sensibles hasta lo irrespirable en muchas de las secuencias nocturnas. Y en el plano humano "Érase una vez en Anatolia" condensa la convergencia de las fuerzas del mal, de las fuerzas que corroen al ser y acaban por ahogar toda su luz.

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