Les Lyonnais (Olivier Marchal, 2.011)

Póster: Les Lyonnais (Olivier Marchal, 2.011)
Les Lyonnais (Olivier Marchal, 2.011)


Ficha:

Título Original: Les Lyonnais.
Director: Olivier Marchal.
Guionistas: Olivier Marchal, Edgar Marie.
Intérpretes: Gérard Lanvin, Tchéky Karyo, Daniel Duval, Dimitri Storoge, Patrick Catalifo, François Levantal, Francis Renaud, Lionnel Astier, Valeria Cavalli, Estelle Skornik, Olivier Chantreau, Stéphane Caillard, Florent Bigot de Nesles, Nicolas Gerout, Olivier Rabourdin.
Productores: Cyril Colbeau-Justin, Jean-Baptiste Dupont.
Fotografía: Denis Rouden.
Música: Erwann Kermorvant.
Montaje: Hubert Persat.
Diseño de Producción:
Diseño de Vestuario:
Países: Francia, Bélgica.
Lugares de Rodaje: Lyon (Francia).
Fechas de Rodaje:
Año: 2.011.
Duración: 102 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Crimen, Drama, Suspense.
Distribuidora: Vértigo Films, S. L.
Estreno: 04-05-2.012.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España.
Espectadores: 10.870.
Recaudación: 67.309,65 €.
Calificación: 6,800.

Sinopsis:

Tras crecer en un miserable campo gitano, Edmon Vidal, alias Momon, conserva un sentimiento de familia, lealtad inquebrantable y orgullo de su origen. Sobre todo, ha mantenido su amistad con Serge Suttel, con el que descubrió la vida en prisión por algo tan ridículo como robar cerezas. Los dos acaban inevitablemente metiéndose en el crimen organizado. El equipo que formaron La Banda de los Lioneses, llevó a cabo más célebre robo armado de principios de los 70. Su auge imparable acabó en 1.974 con un arresto espectacular. Cercano a los 60, a Momon le gustaría olvidar esa parte de su vida. Ha encontrado la paz junto a su mujer Janou, quien tanto sufrió en el pasado, y a sus hijos y nietos, quienes respetan enormemente a este hombre sencillo de principios universales, de cabeza clara y lleno de bondad. Pero entonces Serge Suttel, que no ha abandonado nada del pasado, entra de nuevo en escena.

Comentario:

Tres décadas después de encarnarle en la televisión (en la serie "La Traqué", de Philippe Lefebvre), Gérard Lanvin vuelve a ponerse en la piel de Edmon Vidal, alias Momom, líder de la banda de Los Lioneses y uno de los delincuentes más buscados de Francia en los 70. En esta ocasión, Lanvin encarna a un Momom envejecido que tras salir de la cárcel busca rehacer su vida. La reaparición de un antiguo socio (Tchéky Karyo) complicará su reinserción. Dirige Olivier Marchal ("Asuntos pendientes"), ex policía y uno de los máximos exponentes del neopolar francés.

Crítica:

11-05-2.012 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Lazos de sangre

Tiene su garra este duro 'polar' francés, dirigido con pulso firme por el expolicía Olivier Marchal, reconvertido en director de tensas tramas policíacas. Fue el caso de "Asuntos pendientes" (2.004), y lo es ahora con "Les Lyonnais". Un 'thriller' basado en hechos y personajes reales, liderados por un criminal gitano, Edmond Vidal, interpretado con una aureola mitificadora por ese excelente actor galo que es Gérard Lanvin. A partir de ahí, los lazos de sangre que caracterizan a una etnia y a un particular modo de entender la vida están juiciosamente representados en una película compacta, dinámica y entretenida, donde las bandas sobreviven a base de un estricto código del honor.

Deudora de títulos al estilo de "Un tal La Rocca" (Jean Becker, 1.961), "El clan de los Marselleses" (José Giovanni, 1.972) o "El marginal" (Jacques Deray, 1.983), antes que de "Círculo rojo" (Jean-Pierre Melville, 1.970), "Les Lyonnais" retrata un mundo sin piedad, ribeteado por atracos casi perfectos e implacables ajustes de cuentas, con lo cual el filme de Marchal da otra vuelta de tuerca al siempre candente tema de los delincuentes perseguidos por la justicia, pero capaces asimismo de comportamientos altruistas y sentimientos nobles, fraternos.

Resulta obvio que su máximo responsable no pretende inventar un género, el gangsteril, sino integrar unas convenciones intuidas con talento en un discurso propio y personal. Dicho en otras palabras, "Les Lyonnais" no intenta reflejar una realidad estrictamente documental, sino trascenderla a partir de algunos signos esenciales. A fin de cuentas los criminales de Marchal expresan su preocupación por la familia, el honor, el amor, el odio, la violencia, la falsedad, la delación, la traición y la corrupción del poder, que obsesivamente giran en toda su obra. Y en cada plano el director lanza perspectivas para definir conceptos morales, actitudes éticas o rastreras; porque de la definición de caracteres ya se encargan a las mil maravillas un grupo de actores de cuerpo entero.