Chaika (Miguel Ángel Jiménez, 2.012)

Póster: Chaika (Miguel Ángel Jiménez, 2.012)
"Chaika" es una historia reconstruida entre dos largas estaciones; el invierno en Siberia, y el verano en Kazajistán. Es la historia de tres vueltas al hogar. La vuelta de Ahysa (Salome Demuria) a las polvorientas estepas de Baikonur. La vuelta de Asylbek (Giorgi Gabunia) a las recónditas montañas de Seit. Y la vuelta de Tursyn (Bolatbek Raimkulov), que regresa a casa para enfrentarse a lo que queda de su familia: un viejo a punto de morir, un padre náufrago y unos recuerdos a los que necesita dar sentido. "Chaika" es la aventura de unir los puntos. La historia de amor entre una prostituta y un marinero perdedor.

Calificación: 5,595.

Tráiler de la Película - VOSE


Ficha:

Título Original: Chaika.
Director: Miguel Ángel Jiménez.
Guionistas: Luis Moya, Miguel Ángel Jiménez.
Intérpretes: Salome Demuria, Giorgi Gabunia, Aytuar Issayev, Bolatbek Raimkulov, Zhaksbek Kurmanbekov, Bachi Lezhava, Ciala Gurgenidze, Salome Mikhelashvili.
Productores: Miguel Ángel Jiménez, Imanol Gómez de Segura, Gorka Gómez Andreu, Luis Moya.
Fotografía: Gorka Gómez Andreu.
Música: Pascal Gaigne.
Montaje: Imanol Gómez de Segura.
Diseño de Producción:
Diseño de Vestuario: Nikoloz Gurapashvili, Teo Berianidze.
Países: España, Georgia, Rusia.
Lugares de Rodaje: Georgia; Kazajistán.
Fechas de Rodaje: De 17-01-2.011 a 29-02-2.012.
Año: 2.012.
Duración: 100 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 18 años.
Género: Drama.
Distribuidora: Kinoskopik.
Estreno: 24-05-2.013.
WEB Oficial: Web Oficial de la película en España.
Espectadores: 0.
Recaudación: 0 €.

Crítica:

30-05-2.013 – JOSU EGUREN

El dolor de la estepa

A 5.000 kilómetros de distancia, "Chaika", una historia de amor que transcurre entre las montañas de Georgia y la estepa kazaja de Baikonur. No son paisajes extraños para Miguel Ángel Jiménez (que rodó su primer cortometraje, "Las huellas", bajo el mecenazgo de Aki Kaurismäki), pero vuelve a sorprender por su capacidad de adaptación a una naturaleza inhóspita que impone su particular tempo narrativo.

En el 'making of', imágenes de una producción épica, con el equipo de rodaje enfrentando los riesgos de un clima al filo del abismo. Y en la copia final tres personajes que dan forma a un drama fracturado en tiempos y tramas superpuestas que se resume en la foto fija metafórica del cementerio de artefactos espaciales que bordea el antiguo cosmódromo ruso. En el encuentro entre un marinero errante, Asylbek, y una prostituta kazaja, Aysha, "Chaika" trata de asir la última esperanza para dos corazones rotos por el exilio. Un exilio físico y sentimental que ha dejado heridas que no cicatrizarán nunca. Fotografiada por un ojo espléndido (el de Gorka Gómez Andreu), la fuerza de "Chaika" se concentra en el diálogo entre la belleza salvaje de la estepa y la potencia de los primeros planos al rostro de Salome Demuria.

Es un drama sin tregua, árido, predestinado a cerrarse en falso por culpa del espíritu nómada que late en el corazón de Aysha, aunque el guión tiene el pudor de no revolcarse en el fango de la impudicia narrativa. Viento aullador, carne embarrada, aliento alcohólico, "Chaika" existe en el estercolero del tercer mundo, un lugar en el que el director madrileño ficciona una realidad mucho más dura que su versión cinematográfica. No hay piedad para el espectador ni para los personajes, tres seres perdidos en un escenario inabarcable desde el que otean un horizonte sin salida. Otra prueba de fe para el público que busque experimentar la incomodidad de un drama con múltiples aristas.

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