Plan en Las Vegas (2013)


Pasados los sesenta años, cuatro amigos de la infancia se vuelven a reunir como consecuencia de la boda de uno de ellos. Por fin, Billy (Michael Douglas) ha decidido sentar la cabeza y casarse con una treintañera en Las Vegas. La despedida de soltero promete ser una locura para el grupo y una ocasión especial para revivir los años de juventud que ya se fueron. Sin embargo, juerga tras juerga, descubren que los fuertes lazos de amistad que les unían se han ido deteriorando con el inexorable paso del tiempo.

Valoración: 6,275.


FICHA

Título Original: Last Vegas.
Director: Jon Turteltaub.
Guionista: Dan Fogelman.
Reparto: Kevin Kline, Robert De Niro, Michael Douglas, Morgan Freeman, Mary Steenburgen, Jerry Ferrara, Romany Malco, Ashley Spillers, Michael Ealy, Roger Bart.
Productores: Amy Baer, Joseph Drake, Laurence Mark.
Música: Mark Mothersbaugh.
Fotografía: David Hennings.
Montaje: David Rennie.
País Participante: Estados Unidos.
Año de Producción: 2013.
Duración: 105 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Comedia.
Estreno (España): 22 de noviembre de 2013.
DVD (Venta): 16 de abril de 2014.
Distribuidora (España): Universal Spain.
Espectadores (España): 178.567.
Recaudación (España): 1.142.207,88 €.


CRÍTICA

27-11-2013 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Desoxidando el pirulín

De nuevo una despedida de soltero en Las Vegas es la premisa argumental de "Plan en Las Vegas", con la particularidad de que en esta ocasión son cuatro viejos amigos, rondando la setentena, los encargados de liarla parda en 'Sin City' ('La ciudad del pecado'), que es como se conoce popularmente a esta plastificada ciudad del juego. Cuatro de las figuras más representativas de Hollywood desde hace un montón de años, Michael Douglas, Robert De Niro, Morgan Freeman y Kevin Kline, todavía en buena forma, son los encargados de interpretar a estos cuatro salidos colegas, dispuestos a reverdecer su afición al ligoteo, aunque sea echando mano de la viagra.

Desde luego, los cuatro carrozones protagonistas son ciertamente arquetípicos de un sector importante del público norteamericano, cada uno de ellos con sus rollos y sus paranoias personales, concretas, cotidianas y perfectamente comprensibles e identificables. Así pues, estamos ante la típica americanada, a través de la cual exhiben sus canas este cuarteto de crápulas venidos a menos, deambulando por espectaculares casinos, concursos de chicas atómicas en bikini, broncas impropias de su provecta edad, barras americanas y resacas universales.

Desoxidando el pirulín, Michael Douglas ("Indomable", Steven Soderbergh, 2011) y compañía parecen dispuestos a demostrar que el camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría. El problema está en que las mareantes situaciones en las que se ven envueltos por su propia iniciativa, con sus roces, manías y cambiantes estados de ánimo, hasta el punto de que a veces no se acuerdan de nada, resultan tan forzadas como vulgares. La comedia deviene así una repetitiva sucesión de escenas caricaturescas, protagonizadas por unos tipos simpáticos, eso sí, capaces de no dejar títere con cabeza. A nivel cinematográfico, el enredo resulta una auténtica fruslería, puesto que todo queda en tonterías aisladas.