Boyhood (Momentos de una vida) (2014)

Cartel: Boyhood (Momentos de una vida) (2014)
Mason (Ellar Coltrane) es un muchacho de 6 años que, al poco del regreso de su padre, se encuentra con un momento bastante desagradable a tan corta edad: el divorcio de sus padres. Su madre, mujer de mucho carácter, decide irse con ellos y alejarlos de su progenitor. A lo largo de los años, este pequeño irá tomando sus decisiones a lo largo de la infancia y adolescencia hasta que llegamos con él a la universidad, donde, a partir de ese momento, podremos ver que es lo que la vida le ha deparado a él y a los suyos.

Valoración: 7,622.

TRÁILER DE LA PELÍCULA


FICHA

Título Original: Boyhood.
Director: Richard Linklater.
Guionista: Richard Linklater.
Reparto: Ethan Hawke, Patricia Arquette, Ellar Coltrane, Lorelei Linklater, Marco Perella, Steven Chester Prince, Zoe Graham, Libby Villari, Elijah Smith, Tess Allen, Jennifer Griffin, Tamara Jolaine.
Productores: Richard Linklater, Jonathan Sehring, John Sloss, Cathleen Sutherland.
Música: Varios Artistas.
Fotografía: Lee Daniel, Shane F. Kelly.
Montaje: Sandra Adair.
Nacionalidad: Estados Unidos.
Año de Producción: 2014.
Duración: 165 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 12 de septiembre de 2014.
DVD (Venta): 30 de enero de 2015.
Distribuidora (España): Universal Spain.
Espectadores (España): 238.405.
Recaudación (España): 1.463.214,17 €.
Vistas: 0.
Popularidad: 98 / 871.

Fotograma: Boyhood (Momentos de una vida) (2014)

COMENTARIO

Una película realmente irrepetible: Richard Linklater ha dedicado 12 años de su vida a filmar, un poquito cada vez, la vida ficcionada del joven Mason (Ellar Coltrane), que pasa de tener 6 a 18 años a lo largo del film. Junto a él también evolucionan Ethan Hawke y Patricia Arquette, sus padres de ficción, una pareja rota, y la hija del propio cineasta, Lorelei Linklater, que interpreta a su hermana. Un experimento que, en su sencillez, logra atrapar la vida, con sus altibajos, pero sin aspavientos, de una típica familia americana. La BSO, a base de hits, marca un recorrido con el que cualquiera puede identificarse. (Anuario Fotogramas 2015: Philipp Engel).

Fotograma: Boyhood (Momentos de una vida) (2014)

CRÍTICA

16-09-2014 – JOSU EGUREN

Vida de este chico

A la pregunta de un periodista ansioso por conocer el futuro inmediato de Mason, ese niño/púber/adolescente cuya vida hemos hilado con la mirada a lo largo de 12 años comprimidos en 165 inolvidables minutos, Richard Linklater ("Antes del anochecer", 2013) contestó insinuando la posibilidad de que algún día llegase a conocer a su gran amor en los vagones de un tren crepuscular con destino a París (en referencia inequívoca a la protagonista de "Antes del amanecer" (Richard Linklater, 1995), un personaje interpretado por Julie Delpy). Una respuesta genial y probablemente nerviosa que al mismo tiempo nos da esperanzas para soñar con un plan maestro que se remontaba a los tiempos en los que el director texano vagabundeaba por la calles de Austin ("Slacker", Richard Linklater, 1991) atado a una cámara de super 8 mm.

Volver a subrayar el esfuerzo titánico que sustenta la armoniosidad del raccord de "Boyhood" podría convertir la hazaña en anécdota pero es un gesto necesario para comprender las circunstancias que derivan de un compromiso que hace del artificio el elemento clave de una singular forma de realismo. Mason existe de una forma inédita hasta la fecha (François Truffaut persiguió a Antoine Doinel a lo largo y ancho de seis películas) y, lo que es más importante, respira gracias a que Linklater obra el milagro de empastar maravillosamente el tono de escenas filmadas en décadas distintas.

Superado el efecto incómodo de una playlist extradiegética que envejecerá peor que la película, "Boyhood" emerge como brillante estudio de las distintas etapas por las que atraviesa un personaje embrionario que no termina de realizarse hasta una última escena en la que Linklater antepone la delicadeza del suspiro a la expresividad del clímax. E insisto, es fundamental que nos fijemos en la indefinición del personaje porque es el corazón narrativo que mueve el conjunto.

"Boyhood" y Mason son y serán para siempre porque son los momentos de todas esas vidas que (no) elegimos vivir.

Fotograma: Boyhood (Momentos de una vida) (2014)

23-02-2015 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Los verdes años

Insólita película generacional centrada en el siempre difícil paso a la madurez de Mason (encarnado por Ellar Coltrane), a quien conocemos con 5 años y dejamos con 18. Desde luego, el director Richard Linklater se ha mostrado muy valiente a la hora de realizar "Boyhood": Un filme en las antípodas de los que habitualmente produce la industria del cine de Hollywood. La magia que atesora este título, que ahora se reestrena en DVD, está respaldada por 12 años de intermitente rodaje, a través del cual se describe el crecimiento de dicho chaval, siempre al servicio de un argumento familiar, que ya le valió a su director el Oso de Plata como mejor ídem en el Festival de Berlín.

No puede ser más transparente la forma en que su máximo responsable resuelve tan peliagudo asunto, gracias sobre todo a un guión de una sencillez apabullante, una escenografía al estricto servicio de la historia, unos actores sencillamente impecables y una cámara invisible. Asimismo, el paso del tiempo está muy presente en el desarrollo de este drama de la vida cotidiana, con sus alegrías y tristezas, con sus instantes de exaltación y las inevitables decepciones, así como la dolorosa constatación de que el tiempo irreparable huye...

Desde luego, está claro que si el amor hace pasar el tiempo, el tiempo hace pasar el amor. Eso es al menos lo que se desprende de la visión de "Boyhood", filmada por su autor como si de una cinta casera se tratara, que también atesora algo del llorado François Truffaut ("Los 400 golpes, 1959) a la hora de retratar la niñez y la adolescencia, en un conjunto sin mácula, transformado como por arte de birlibirloque en un maravilloso poema audiovisual. Éstas son algunas de las muchas cualidades de un filme inconformista, realzado por la asombrosa naturalidad con que sus protagonistas envejecen. Estilizado reflejo, sin duda, del paso de los años y el cambio del contorno.