Blade Runner (1982)

Póster: Blade Runner (1982)
Clásico de la ciencia-ficción protagonizado por un Harrison Ford que vive una siniestra aventura en Los Ángeles, en el año 2019. La publicidad, la contaminación y el neón lo envuelven todo, y entre los humanos se mezclan unos seres robóticos llamados Nexus que poseen su misma fuerza e inteligencia. Algunos de ellos, los Replicantes, se rebelaron contra los humanos y éstos les declararon proscritos, pero aún continúan en el planeta Tierra. Adaptación de la novela '¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?', de Philip K. Dick.

Calificación: 8,200.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Blade Runner.
Director: Ridley Scott.
Guionistas: Hampton Fancher, David Webb Peoples.
Actores: Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Edward James Olmos, M. Emmet Walsh, Daryl Hannah, William Sanderson, Brion James, Joe Turkel, Joanna Cassidy, James Hong, Morgan Paull, Kevin Thompson, John Edward Allen, Hy Pyke, Kimiko Hiroshige, Bob Okazaki, Carolyn DeMirjian.
Productores: Michael Deeley, Charles de Lauzirika.
Fotografía: Jordan Cronenweth.
Música: Vangelis.
Montaje: Marsha Nakashima.
Diseño de Producción: Lawrence G. Paull.
Diseño de Vestuario: Michael Kaplan, Charles Knode.
Países: Estados Unidos, Hong Kong, Reino Unido.
Lugares de Rodaje: Los Ángeles, Burbank (Estados Unidos); Londres, Shepperton (Reino Unido).
Fechas de Rodaje: De 09-03-1981 a 10-06-1981.
Año: 1982.
Duración: 117 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Acción, Ciencia Ficción, Suspense.
Estreno: 21-08-1982. Reestreno: 18-03-2015.
DVD (Venta): 20-10-2009.
Distribuidora: Warner Bros Entertainment España, S. L.
WEB Oficial: WEB Oficial de la película en España.
Espectadores: 1.096.077. Reestreno: 31.113.
Recaudación: 1.611.246,09 €. Reestreno: 188.321,82 €.

Fotograma: Blade Runner (1982)

Crítica

08-04-2015 – JOSU EGUREN

El manifiesto cyborg

Han pasado tres décadas y finalmente "Blade Runner" es el ahora, o más concretamente lo será en 2019, cuando muchas de las profecías de Syd Mead, David Snyder y Laurence G. Paull se habrán cumplido, aunque los androides a exterminar seguirán siendo simples smartphones, con un ciclo de vida aún más corto que el que les otorgó Philip K. Dick en su novela.

Del corte original pervive en la memoria una atmósfera que golpea los sentidos con una oleada de placeres sinestésicos: la aparición de Rachael, la voz en off de Deckard, el enigma criptográfico envuelto en un unicornio de origami, y el final (in)feliz de la pareja, muchos de ellos borrados por Ridley Scott de un remontaje que sigue sin arrojar luz a la dicotomía que se plantea entre el plano de la ficción y lo real. Más allá de su producción estética, que amalgama influencias que van desde "Metrópolis" (Fritz Lang, 1927) hasta "The Long Tomorrow", pasando por la arquitectura maya, el interés de "Blade Runner" reside en la intersección entre la alegoría de la distopía capitalista con el dilema cartesiano de los nexus 6.

En lo narrativo, la articulación del guión de David Webb Peoples y Hampton Fancher sigue sembrada de dudas que se difuminan en una puesta en escena donde la fotografía de Jordan Cronenweth y la banda sonora de Vangelis elevan a cotas inalcanzables la interpretación neoexpresionista del film noir. De la penumbra emerge Roy Batty, el líder replicante, un siervo artificial que desafía a su creador y a las leyes del determinismo científico, cuestionando el papel de la ciencia como nueva religión para las sociedades posmodernas. Batty es la máquina, el manifiesto revolucionario, Deckard es el hombre, un ser esclavo de su tiempo obligado a enfrentarse a los fragmentos de memoria implantada por la dictadura ideológica e inmerso en un complejo proceso de toma de conciencia. El enfoque tangente de Scott es lo que hará que "Blade Runner" sobreviva a su propio mito, y lo que al mismo tiempo la convierte en un artefacto cultural tan cuestionable.

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