Murieron por encima de sus posibilidades (2014)

Póster: Murieron por encima de sus posibilidades (2014)
Cinco ciudadanos de un país sospechosamente parecido al nuestro, ven destrozadas sus vidas por la crisis económica. Sin nada ya que perder, elaboran un enloquecido plan para salvar la economía española y mundial: secuestrar al presidente del Banco Central y exigirle que todo vuelva a ser como antes.

Calificación: 5,354.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Murieron por encima de sus posibilidades.
Director: Isaki Lacuesta.
Guionista: Isaki Lacuesta.
Actores: Raúl Arévalo, Imanol Arias, Àlex Brendemühl, Josep Maria Pou, Bárbara Lennie, Sergi López, Emma Suárez, Luis Tosar, Jordi Vilches, Eduard Fernández, Ariadna Gil, Carmen Machi, Ángela Molina, Bruno Bergonzini, José Coronado, Harmony McElligott, Àlex Monner, Karme Málaga, Albert Pla.
Productores Ejecutivos: Isa Campo, Marc Cases, Víctor Cavaller, Jordi Comellas, Isaki Lacuesta, Alejandro Miranda, Rafael Portela Freire.
Fotografía: Diego Dussuel, Marc Gómez del Moral.
Música: Judit Farrés, Albert Pla.
Montaje: Domi Parra.
Dirección Artística: Roger Bellés, David Faüchs.
Diseño de Vestuario: Xènia Gasull.
País: España.
Lugares de Rodaje: Girona, Barcelona, Sant Feliu de Guíxols, Madrid (España).
Fechas de Rodaje: De 21-08-2012 a 10-01-2014.
Año: 2014.
Duración: 98 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 18 años.
Género: Comedia.
Estreno: 24-04-2015.
DVD (Venta):
Espectadores: 3.334.
Recaudación: 20.839,61 €.

Fotograma: Murieron por encima de sus posibilidades (2014)

Crítica

29-04-2015 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Desmadre a la española

Un cutre desmadre a la española configura las imágenes de "Murieron por encima de sus posibilidades", donde un disparatado grupo de parados a la fuerza, por culpa de la maldita crisis actual, decide secuestrar a algunos de los responsables de la misma. Lo cual da paso a una retahíla de personajes y situaciones extravagantes, trufadas de un violento sentido del humor, capaz de dejar tarumba al más rocoso espectador. Como es fácil de comprobar, el punto de partida es de rabiosa actualidad. Sin embargo, el resultado final de esta birria antisistema no puede ser más estrambótica y falta de rigor.

Desde luego, el inquieto realizador Isaki Lacuesta, responsable de títulos al estilo de "La noche que no acaba" (2010) y "Los pasos dobles" (2011), no acierta a la hora de rendir creíbles las peripecias de esa pandilla de frikis, encarnados por actores de renombre, incapaces en esta ocasión de encauzar como es de ley el desmadrado desvarío general. Es evidente que la película olvida el verdadero significado de la palabra ritmo, al tiempo que las secuencias presuntamente divertidas sobre el papel producen grima en la gran pantalla.

Así que se ha perdido una ocasión de oro para poner en la picota a la España actual, con inteligencia, espíritu crítico y sentido del humor. Porque hay dos clases de humor: uno grosero, malévolo, petulante e incluso obsceno; otro elegante, lúcido, ingenioso y jovial. Isaki Lacuesta se escora hacia la primera opción, con lo cual todo el invento se va al garate. Para colmo de males, la cinta es pesimista en grado superlativo, cuando lo que necesita la ciudadanía, en general, es una potente inyección de optimismo. Sin embargo, el realizador ve una calamidad en toda oportunidad. Cuando, por el contrario, está demostrado que el optimismo es un elemento vigorosamente constructivo, que es, precisamente, lo que le hubiera hecho falta a esta película frustrada.