Tomorrowland: El mundo del mañana (2015)

Póster: Tomorrowland: El mundo del mañana (2015)
Casey Newton (Britt Robertson) es una joven brillante en ciencias cuyo sueño es llegar a ser astronauta. Un día, encuentra una insignia que le muestra un mundo mucho más avanzado llamado Tomorrowland. Intrigada por este descubrimiento, comienza una búsqueda que la lleva a contactar con el célebre científico Frank Walker (George Clooney). Ambos se embarcarán en la misión de salvar esa fantástica tierra, en la que se enfrentarán a todo tipo de peligros y poderosos enemigos que desean destruirlo todo.

Valoración: 6,323.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Tomorrowland.
Director: Brad Bird.
Guionistas: Brad Bird, Damon Lindelof.
Actores: George Clooney, Hugh Laurie, Britt Robertson, Raffey Cassidy, Tim McGraw, Kathryn Hahn, Keegan-Michael Key, Chris Bauer, Thomas Robinson, Pierce Gagnon, Matthew MacCaull, Judy Greer, Matthew Kevin Anderson, Michael Giacchino, D. Harlan Cutshall, Shiloh Nelson, Xantha Radley, David Nykl, Paul McGillion.
Productores: Brad Bird, Jeffrey Chernov, Damon Lindelof.
Fotografía: Claudio Miranda.
Música: Michael Giacchino.
Montaje: Walter Murch, Craig Wood.
Diseño de Producción: Scott Chambliss.
Diseño de Vestuario: Jeffrey Kurland.
País: Estados Unidos.
Lugares de Rodaje: Valencia (España); Canadá; Estados Unidos.
Fechas de Rodaje: De agosto de 2013 a enero de 2014.
Año: 2015.
Duración: 129 minutos.
Edad: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Acción, Aventuras, Ciencia Ficción, Familiar, Misterio.
Estreno: 29-05-2015.
DVD (Venta):
Distribuidora: The Walt Disney Company Iberia, S. L.
WEB Oficial: WEB Oficial de la película en España, Sitio Oficial.
Espectadores: 83.989.
Recaudación: 507.483,25 €.

Fotograma: Tomorrowland: El mundo del mañana (2015)

Crítica

03-06-2015 – JOSU EGUREN

Ciudad esmeralda

Entre los iconos más preciados de mi infancia hay dos que han sobrevivido en mi memoria a los peores achaques de cinismo adulto: uno es un álbum de cromos, herencia paterna, bautizado con el prometedor título de 'El mundo futuro', el otro un coleccionable que entre sus portadas contiene un detallado diagrama de EPCOT, el parque temático en el que se hacían realidad las fantasías futuristas de Walt Disney. Quizá eso explique la emoción que he sentido al desenterrar esta cápsula del tiempo que es "Tomorrowland", un depositario de imágenes que para su construcción toma prestados planos que fueron diseñados hace décadas por arquitectos del mañana como Rudolph Maté y William Cameron Menzies. Sus ruinas son los despojos de Calatrava, pero eso en España ya lo sabíamos.

Puede que "Tomorrowland" llegue en el momento equivocado, cuando los niños que fuimos hemos terminado rendidos al catastrofismo, despreciando por ingenuas las líneas más claras del mensaje en positivo de Brad Bird. ¿Para quién es esta película entonces? Es para nosotros, para los adultos que hemos envejecido atrincherados en la melancolía, olvidando que hoy es el ayer de un mañana que podría ser totalmente distinto. El camino hacia "Tomorrowland" puede recorrerse en paralelo al de baldosas amarillas, atravesando etapas que dinamitan las mazmorras recorridas por fantasmas en las que se refugia una generación de jóvenes enfermos de nostalgia geek. "Tomorrowland" insiste en dos ideas que definen su argumentario: «somos el futuro» y «la importancia de creer en lo imposible», para invitarnos a mirar más allá de la verosimilitud matemática, hacia esa cúpula secreta en la que se reúnen Eiffel, Tesla, Edison y Verne. Si la llegada a la Ciudad Esmeralda de Bird y Damon Lindelof es decepcionante, es porque en el trayecto hemos rejuvenecido a una velocidad que en mi caso me ha hecho retroceder hasta la fecha del estreno de "Juegos de Guerra" (John Badham, 1983): 32 años en menos de 130 minutos.