Amy: La chica detrás del nombre (2015)

Cartel: Amy: La chica detrás del nombre (2015)
Hablar de la música Soul es evocar a voces como María Carey o Aretha Franklin. Sin embargo, el nombre de Amy Winehouse es uno de los que perduran con más fuerza en nuestra memoria reciente. Esta joven inglesa, que a los 13 años tuvo su primera guitarra y que con 16 ya tenía una carrera profesional, es recordada por su mezcla de estilos y una potente voz que le llevó a ganar 5 Grammys y a convertirse en leyenda. Por desgracia, su adicción al alcohol y las drogas propició su muerte prematura.

Valoración: 7,552.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Amy.
Director: Asif Kapadia.
Guionista: Asif Kapadia.
Actores: No hay actores (Documental).
Intervenciones: Amy Winehouse, Yasiin Bey, Mark Ronson, Pete Doherty, Mitch Winehouse, Tony Bennett, Blake Fielder-Civil, Tyler James, Monte Lipman, Juliette Ashby.
Productor: James Gay-Rees.
Música: Antonio Pinto.
Fotografía: Rafael Bettega, Jake Clennell, Ernesto Herrmann.
Montaje: Chris King.
Nacionalidad: Reino Unido.
Año de Producción: 2015.
Duración Original: 128 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Documental.
Estreno (España): 17 de julio de 2015.
DVD (Venta): 4 de diciembre de 2015.
Distribuidora (España): Vértigo Films.
Espectadores (España): 92.172.
Recaudación (España): 556.428,37 €.
Popularidad: 85 / 685.

Fotograma: Amy: La chica detrás del nombre (2015)

Comentario

Cuatro años después de la muerte, con diagnóstico de bulimia y sobredosis de alcohol, de Amy Winehouse, Asif Kapadia ("Senna") dirige este documental aclamado por la crítica en el Festival de Cannes. Un ambicioso trabajo sobre el nacimiento, auge y caída de esta chica londinense que se convirtió en una diva del soul. El film aporta entrevistas, filmaciones caseras y numeroso material inédito para mostrar la fragilidad de una mujer expuesta al acoso de los medios. (Anuario Fotogramas 2016: Laura Velasco).

Fotograma: Amy: La chica detrás del nombre (2015)

Crítica

18-07-2015 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Muñeca rota

«Así que somos historia. Tu sombra me cubre. Y el cielo es un incendio», son algunas de las letras de las canciones más hermosas y famosas de la fabulosa reina del 'soul' Amy Winehouse. Lo cual indica bien a las claras las inquietudes en que se movía una de las artistas más revolucionarias de los últimos tiempos, sino la que más. Lamentablemente, una muñeca rota, que hizo mutis por el foro antes de tiempo, concretamente en una desolada madrugada del 23 de julio de 2011, en el número 30 del elegante y apacible barrio londinense de Camden Square, perdida en una vorágine de drogas, alcohol, soledad y locura: Tenía 27 años.

Ahora, el documental "Amy" le rinde la exigible justicia, gracias sobre todo a la meticulosa escenografía utilizada por el experimentado cineasta británico Asif Kapadia, en la que se han recuperado con muy buen criterio imágenes de archivo, vídeos domésticos, entrevistas de todo tipo, aspectos íntimos del personaje biografiado, su asombrosa capacidad creativa y, por supuesto, sus fantásticas actuaciones en directo, con canciones que permanecen por encima del paso del tiempo, incluidas 'Back to Black', 'Tears Dry On Their Own', 'Stranger Than Me' y 'I Heard Love Is Blind'.

No cabe duda de que Amy Winehouse fue una chica desilusionada, a la deriva en el proceloso mundo de las discográficas, de los 'paparazzi', de la popularidad desmedida, del 'glamour' y del éxito fulgurante, multiplicado por la dolorosa constatación de que hace falta mucho valor para no naufragar en medio de la fama. Porque Amy era una enigmática mixtura de misterio y frenesí, incapaz de sobrellevar un destino trágico, varada en el silencio eterno que impuso su desmedido afán por vivir a tumba abierta. Sin embargo, el rostro de su arte es como un paisaje de bajamar, en el que un paseante solitario contempla la infinitud de un horizonte que vibra bajo el peso de una música inmarchitable.

Fotograma: Amy: La chica detrás del nombre (2015)

17-12-2015 – JOSU EGUREN

Volver a la oscuridad

Desde el minuto cero de su gestación, cada elección y corte en el montaje tuerce el rumbo del biopic póstumo de Amy Winehouse en una dirección opuesta a la objetividad. Esto no significa que Asif Kapadia esté replicando un modelo corriente de ficción cinematográfica, pero conviene tener claro que, pese a la rotundidad de sus argumentos, que se deslizan sin esfuerzo aparente, la crónica de la muerte anunciada de la diva inglesa del soul parte de un análisis previo en el que el director dibuja a una artista de constitución frágil y voz poderosa, completamente a merced de un séquito que vampirizó su talento sin prestar excesiva atención a su delicada salud emocional.

Antes de su acceso a las drogas duras, que marcó el reencuentro con su gran y tóxico amor, Blake Fielder-Civil, Kapadia recupera los primeros pasos en el negocio musical de «una chica inglesa judía del norte de Londres» que fue captada por el mercado discográfico a los 19 años.

Aplicándose en la construcción de un relato que denuncia el morbo del amarillismo paparazzi, Kapadia selecciona un conjunto de registros sonoros, vídeos y fotografías privadas a las que les incorpora pequeñas tomas rodadas ex profeso para apuntalar la continuidad en la edición de un documental que apenas llega a capturar la luz que desprendía la autora de 'Back to Black'. Las voces en off son elementos esenciales con los que Kapadia moldea sutilmente, pero sin compasión, la imagen de los que considera los grandes culpables del descenso a los infiernos de la protagonista, que murió por el efecto combinado de la bulimia, el exceso de alcohol y la baja autoestima. A la figura de Mitch Winehouse, un taxista londinense que abandonó a su mujer y a sus dos hijos cuando la cantante apenas había cumplido ocho años, Kapadia le opone la de Nick Shymansky, el manager que la descubrió cuando ambos eran dos adolescentes que no imaginaban lo asfixiante y corrosivo que es el peso de la fama.