Amar, beber y cantar (2014)

Cartel: Amar, beber y cantar (2014)
En la campiña inglesa de Yorkshire, durante los ensayos de una obra de teatro amateur, Colin (Hippolyte Girardot), médico de profesión, desvela por accidente a su mujer, Kathryn (Sabine Azéma), que a su amigo George Riley le quedan pocos meses de vida. Ante esta noticia, el matrimonio invitará a este viejo conocido a que se una a ellos en la obra, lo que desatará un torbellino de emociones, no sólo para Kathryn -de la que George fue su primer amor-, sino también para sus amigas, Tamara (Caroline Sihol) y Mónica (Sandrine Kiberlain), y sus respectivas parejas.

Valoración: 5,964.


Tráiler de la Película - VOSE



Ficha

Título Original: Aimer, boire et chanter.
Director: Alain Resnais.
Guionistas: Laurent Herbiet, Alain Resnais.
Actores: Sabine Azéma, Sandrine Kiberlain, Caroline Sihol, André Dussollier, Hippolyte Girardot, Michel Vuillermoz, Alba Gaïa Kraghede Bellugi.
Actores de Doblaje (V. O.): Gérard Lartigau.
Productor: Jean-Louis Livi.
Fotografía: Dominique Bouilleret.
Música: Mark Snow.
Montaje: Hervé de Luze.
Diseño de Producción: Jacques Saulnier.
Vestuario: Jackie Budin.
País Participante: Francia.
Lugares de Rodaje: Saint-Denis (Francia); Yorkshire Dales (Reino Unido).
Fechas de Rodaje:
Año: 2014.
Duración: 103 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Comedia Dramática.
Estreno (España): 21-08-2015.
DVD (Venta): 02-12-2015.
Distribuidora: Good Films, S. L.
WEB Oficial: WEB Oficial de la película en España.
Espectadores (España): 12.206.
Recaudación (España): 68.034,35 €.
Visitas: 1.
Popularidad (Puesto): 145 / 426.

Fotograma: Amar, beber y cantar (2014)

Comentario

Con su elenco habitual formado por Sabine Azéma, André Dussollier o Michel Vuillermoz, Alain Resnais nos dejó este espléndido testamento. Así, por tercera vez, el cineasta francés eligió adaptar una obra del dramaturgo británico Alan Ayckbourn: en la campiña de Yorkshire, Colin (Hippolyte Girardot) y Kathryn (Sabine Azéma) reciben la noticia de que a su amigo George Riley le quedan pocos meses de vida. Una última oportunidad de hacer todos juntos una obra de teatro amateur. (Anuario Fotogramas 2016: Laura Velasco).

Fotograma: Amar, beber y cantar (2014)

Crítica

22-08-2015 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

La vida es puro teatro

El ya fallecido director francés Alain Resnais realizó "Amar, beber y cantar", su canto de cisne cinematográfico, a la edad de 90 años. El argumento describe una reunión de amigos, en plena campiña inglesa, donde pasan revista a sus vidas, al tiempo que ensayan una obra teatral, montada para su propio regocijo. Y aunque se trata de una trama costumbrista de aires crepusculares, su resolución no puede ser más jovial y desenvuelta, realzada por la vitalidad con que se conducen sus bien conjuntados intérpretes, la mayoría habituales en la filmografía del magistral autor de "El año pasado en Marienbad" (1961).

Un personaje invisible, a punto de entregar la cuchara, es el desencadenante de la historia, en la que sus protagonistas se enzarzan en toda una retahíla de equívocos, con el amor y el desamor como 'leitmotiv' del enredo, realizado con tiralíneas por un cineasta que utiliza el buen teatro para hacer buen cine. De hecho, "Amar, beber y cantar" le sirve a su autor para fantasear como si se tratara de un espíritu joven y libre inmerso en un mundo desprovisto de alegría. Un mundo donde, a veces, la vida se muestra como un tiovivo de feria que gira y gira sin detenerse ni llegar a ninguna parte.

Todo es un puro simulacro de la realidad. Por eso la película nos conduce a un límite en el que resulta complicado descubrir la linde entre la realidad y la ficción, entre la verdad y la mentira. Nada en la construcción de esta historia está dejado a la casualidad o a la improvisación, todo responde a una voluntad crítica. De tal manera que, como un hilo de Ariadna, la película va mostrando las relaciones entre los personajes, hasta llegar a la conclusión de que la vida de cada ser humano es sagrada. Al tiempo, no se corta un pelo al afirmar que en la vida no hay clases para principiantes; puesto que enseguida exige de uno lo más difícil. Sabia lección maestro.