El Club (2015)

Cartel: El Club (2015)
Cuatro sacerdotes fugitivos viven juntos en una casa aislada de un pequeño pueblo costero bajo la atenta mirada de una mujer que los cuida. Les han enviado a este lugar, en el que viven sometidos a una disciplina férrea bajo la supervisión de su vigilante, para que expíen los pecados que han cometido en el pasado. Pero la estabilidad de su rutina se verá interrumpida por la llegada de un quinto sacerdote que acaba de caer en desgracia y trae consigo un pasado que creían haber dejado atrás.

Valoración: 5,468.


Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: El Club.
Director: Pablo Larraín.
Guionistas: Guillermo Calderón, Pablo Larraín, Daniel Villalobos.
Actores: Roberto Farías, Antonia Zegers, Alfredo Castro, Alejandro Goic, Alejandro Sieveking, Jaime Vadell, Marcelo Alonso, Paola Lattus, Diego Muñoz, Erto Pantoja, Catalina Pulido, Francisco Reyes, José Soza, Gonzalo Valenzuela.
Productores: Juan de Dios Larraín, Pablo Larraín.
Fotografía: Sergio Armstrong.
Música: Carlos Cabezas.
Montaje: Sebastián Sepúlveda.
Dirección Artística: Estefanía Larraín.
Vestuario: Estefanía Larraín.
País Participante: Chile.
Lugares de Rodaje:
Fechas de Rodaje:
Año: 2015.
Duración: 97 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 18 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 09-10-2015.
Película Online (España): Disponible a partir del 03-02-2016 (Filmin).
DVD (Venta):
Distribuidora: Caramel Films, S. L.
WEB Oficial: WEB Oficial de la película en España.
Espectadores (España): 45.642.
Recaudación (España): 270.790,44 €.
Calificación: 7,400.
Visitas: 0.
Calificación Película 2015 (Puesto): 17 / 204.
Calificación Película (Puesto): 23 / 342.
Valoración Película 2015 (Puesto): 77 / 204.
Valoración Película (Puesto): 129 / 342.
Popularidad Película (Puesto): 284 / 284.

Fotograma: El Club (2015)

Crítica

10-10-2015 – ANTÓN MERIKAETXEBARRIA

Confesiones verdaderas

Tras "No" (2012), el cineasta chileno Pablo Larraín nos ofrece "El Club", con sobrecogedores resultados. La película narra de forma veraz los avatares que rodean las vidas de varios sacerdotes retirados, que en su día fueron acusados de abusos sexuales a menores. Peliagudo asunto, tratado por su máximo responsable con abundante mala uva, capaz de dejar al espectador patidifuso. Porque no puede ser más directo, brutal e inmisericorde este feroz alegato contra las infames prácticas llevadas a cabo por siniestros pedófilos, sobre los que debería caer todo el peso de la ley.

Unas leyes que, confiemos, no sean como telarañas a través de las cuales pasan las moscas grandes y se quedan las pequeñas. Así pues, estamos ante un filme crítico que pone el acento en la manera que tienen todos ellos de comportarse, de expresarse e incluso de justificarse. Lo cual da paso a una lección de cine seco, arrebatado y doliente, repleto de podredumbre y personajes inquietantes. Por si fuera poco, el director introduce una dimensión sarcástica a este discurso perverso, con la deliberada relación entre dichos sujetos y la institución religiosa a la que pertenecen.

Es ahí, en las relaciones entre ellos y el mundo exterior, donde Larraín muestra el horror, al tiempo que logra secuencias de una dureza agónica, que se fijan en la memoria del espectador con la persistencia de un remordimiento. Hay en las imágenes de "El Club" una verdad gélida que nos remueve certezas que creíamos inamovibles, continentes de sombra que creíamos hibernados, un mundo tenebroso que estaba sepultado en las recámaras de la conciencia. Es reconfortante comprobar cómo el buen Papa Francisco ha sido el primero en denunciar los abusos infantiles perpetrados por curas indignos de ese nombre. Un filme que se debe ver con la mente abierta y sensibilizarse ante el horror que se esconde tras su historia.