El hijo de Saúl (2015)


Saul Ausländer (Géza Röhrig) es uno de los muchos judíos que malviven en el campo de concentración de Auschwitz en 1944. Obligado a trabajar en los hornos crematorios del complejo, su misión consta de quemar los cadáveres de los habitantes de su propio pueblo. En un encomiable ejercicio de moral, Saúl intentará salvar de las llamas el cuerpo del que piensa es su hijo y buscará un rabino para enterrarlo. De este modo, Saúl hará lo posible por salvar los restos de un hijo del que nunca se ocupó cuando vivía.

Valoración: 7,183.


FICHA

Título Original: Saul fia.
Director: László Nemes.
Guionistas: László Nemes, Clara Royer.
Reparto: Levente Molnár, Géza Röhrig, Urs Rechn, Sándor Zsótér, Todd Charmont, Balázs Farkas, Jerzy Walczak, Uwe Lauer, Marcin Czarnik, Björn Freiberg, Attila Fritz.
Productores: Gábor Rajna, Gábor Sipos.
Música: László Melis.
Fotografía: Mátyás Erdély.
Montaje: Matthieu Taponier.
País Participante: Hungría.
Año de Producción: 2015.
Duración: 107 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 18 años.
Género: Drama, Bélica.
Estreno (España): 15 de enero de 2016.
DVD (Venta): 22 de junio de 2016.
Distribuidora (España): Avalon.
Espectadores (España): 71.155.
Recaudación (España): 415.682,50 €.
Visitas: 0.
Popularidad (Blog): 11 / 22.
Popularidad (Internet): 9 / 22.


COMENTARIO

El húngaro László Nemes ganó el Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa gracias a esta película que se suma al debate sobre la representatividad del Holocausto, que encuentra en Claude Lanzmann y Georges Didi-Huberman a sus dos facciones opuestas. La película narra la historia de Saúl (Géza Röhrig), un sonderkommando que identifica entre las víctimas de la cámara de gas de su campo de exterminio a un niño que asegura que es su hijo. Su obsesiva misión será ofrecerle un funeral digno. (Anuario Fotogramas 2017: Sergi Jiménez).


CRÍTICA

17-01-2016 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

La hora de los hornos

El Holocausto es el nombre que se da a la persecución y exterminio de judíos que se produjo en la Alemania nazi, a partir de 1938. Lo cual ha dado pie a un buen número de documentales y filmes argumentales, incluido ahora "El hijo de Saúl", firmado con mano maestra por el joven director húngaro László Nemes. Un título capaz de producir al espectador una mezcla de vértigo y náuseas, puesto que la gran matanza se analiza en esta ocasión desde la perspectiva de un judío obligado por los nazis a colaborar en los hornos crematorios del campo de exterminio de Auschwitz.

Una película que guarda ciertas semejanzas con "La zona gris" (Tim Blake Nelson, 2001), centrada en las experiencias del Comando Especial Número 12, de judíos, a los que se les ofreció la posibilidad de matar a otros presos, a cambio de unos meses más de vida. Pero "El hijo de Saúl" introduce una importante variante, puesto que tiene un carácter más personal, familiar e íntimo. A partir de ahí, esta durísima 'ópera prima' muestra el horror de forma exclusiva desde los ojos de su esclavizado protagonista (encarnado por Géza Röhrig), que no interpreta sino que vive su personaje con una emoción sencillamente extraordinaria.

Un estilo semidocumental refuerza este sobrecogedor descenso a los infiernos, filmado con un rigor que lo sitúa entre los mejores títulos que han analizado el Holocausto desde diferentes puntos de vista. Un filme, en definitiva, repleto de imágenes profundas y personales, plasmadas por un cineasta honesto, dueño de los mejores recursos cinematográficos. Su inexorable camino hacia la verdad no puede frustrar su doloroso pesimismo. Con todo, el valor último de la película está en que los verdaderos retratados somos nosotros, es nuestra responsabilidad colectiva que catástrofes como la ocurrida durante la Segunda Guerra Mundial no se repitan.