Desde allá

Cartel: Desde allá
En medio de una Caracas revuelta, Armando (Alfredo Castro) es un hombre de cincuenta años que trabaja en su propio laboratorio de prótesis dentales. En su tiempo libre busca a hombres jóvenes en paradas de autobús y les ofrece dinero a cambio de que lo acompañen a su casa, pero solo busca compañía y observarles, no pide más. Pero Armando también tiene otra costumbre, la de espiar a un hombre de edad avanzada, con quién tiene un vínculo en común en su pasado. Un día Armando conoce a Elder (Luis Silva), un joven de dieciocho años líder de una pequeña banda de delincuentes juveniles. Y se lo lleva a su casa, sin que ninguno de los dos intuyan que de ese encuentro nacerá una relación que los cambiará para siempre.

Valoración: 6,421.


Trailer de la Película



Ficha

Título Original: Desde allá.
Director: Lorenzo Vigas.
Guionista: Lorenzo Vigas.
Actores: Alfredo Castro, Luis Silva, Jericó Montilla, Catherina Cardozo, Jorge Luis Bosque, Greymer Acosta, Auffer Camacho, Ivan Peña, Joretsis Ibarra, Yeimar Peralta, Scarlett Jaimes, Ernesto Campos, Marcos Moreno, Armando Volcanes, Jesús Las Rosas, Alí Rondón, Leovigildo Álvarez.
Productores: Guillermo Arriaga, Rodolfo Cova, Michel Franco, Lorenzo Vigas.
Fotografía: Sergio Armstrong.
Música:
Montaje: Isabela Monteiro de Castro.
Dirección Artística: Matías Tikas.
Vestuario: Marisela Marin.
Nacionalidad: Venezuela.
Países Participantes: Venezuela, México.
Lugares de Rodaje: Caracas (Venezuela).
Fechas de Rodaje:
Año: 2015.
Duración: 93 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Drama, Crimen, Romántica.
Estreno (España): 22-06-2016.
Distribuidora: Caramel Films, S. L.
WEB Oficial: WEB Oficial de la película en España.
Espectadores (España): 0.
Recaudación (España): 0 €.
Visitas: 0.
Popularidad (Blog): 341 / 483.

Fotograma: Desde allá

Crítica

23-06-2016 – JOSU EGUREN

Edipo y el sexo

El cine venezolano entra en campaña con la presentación del primer largometraje de Lorenzo Vigas, un director novel que estrenó brillantemente su palmarés con el León de Oro a la mejor película en la pasada Mostra de Venecia. Arropado por Michel Franco y Guillermo Arriaga (con el que colaboró en la revisión de los textos sobre los que se articula la "Trilogía de la muerte", de Alejandro Iñárritu), Vigas relata la historia de dos personajes unidos por una serie de lazos de dependencia que van de lo económico a lo afectivo.

Desde la primera secuencia, la cámara delimita un escueto marco espacial axfisiado por la rigurosidad del encuadre y el hedor insalubre de una atmósfera opresiva. Gran parte de la película se desarrolla en el fuera de campo, que sirve de lienzo para que la sordidez que habita en cada espectador extraiga sus propias conclusiones, pero lo que ocurre frente al objetivo es dominio absoluto del actor chileno Alfredo Castro (su rostro es clave en la filmografía de Pablo Larraín), en el papel de un homosexual reprimido que sale cada día a la caza de jóvenes sin esperanza, presente o futuro.

Sin entonar un discurso amparado en las formas del clásico costumbrismo sociopolítico, Vigas radiografía la génesis de la violencia social, su sustrato y expresión física en una metrópoli venezolana donde las desigualdades dan origen a relaciones tan viciadas y asimétricas como la que se establece entre el protagonista y un buscavidas.

Lejos de orientar la historia hacia un desenlace canónico, y entorpeciendo el relato con subtramas paralelas que dilatan una línea central marcada por los silencios y la morosidad narrativa, Vigas observa el colapso post coitum de unos personajes con ojos velados por una mirada fatalista.

Interesante, aunque se nota calculada en exceso y pide a gritos un aliento de vida.