Phantom Boy (2015)

Cartel: Phantom Boy (2015)

Un gánster con la cara desfigurada hiere a Álex, un inspector de policía que intentaba detenerlo, y el agente de la ley termina inmovilizado en el hospital. Allí entabla amistad con Leo, un niño de 11 años con la capacidad de abandonar su cuerpo y tomar la forma de un fantasma invisible capaz de volar y atravesar paredes. Cuando el mafioso amenace a toda la ciudad de Nueva York con un terrible virus informático, las habilidades detectivescas de Álex y el poder de Leo serán la única resistencia.

Valoración: 6,456.


Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Phantom Boy.
Directores: Jean-Loup Felicioli, Alain Gagnol.
Guionista: Alain Gagnol.
Actores: No hay actores (Animación).
Actores de Doblaje (V. O.): Edouard Bauer, Jean-Pierre Marielle, Audrey Tautou, Jackie Berroyer, Alex Gagnol, Noa Bernaoui-Savreux, Patrick Ridremont, Patrick Descamps, Yves Barbaut, Fred Armisen, Joey Camen, Robert Creighton, Marcus D'Angelo, Vincent D'Onofrio, Brian T. Delaney, Melissa Disney.
Productor: Jacques-Rémy Girerd.
Fotografía: No hay (Animación).
Música: Serge Besset.
Montaje: Hervé Guichard.
Dirección Artística: Zoia Trofimova, Emilié Mercier, Christel Guibert.
Vestuario: No hay (Animación).
Nacionalidad: Francia.
Países Participantes: Francia, Bélgica.
Lugares de Rodaje:
Fechas de Rodaje:
Año: 2015.
Duración: 84 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Animación, Drama, Fantástica.
Estreno (España): 11 de diciembre de 2015.
Distribuidora: Barton Films, S. L.
WEB Oficial: WEB Oficial de la película en España.
Espectadores (España): 906.
Recaudación (España): 4.502,88 €.
Visitas: 31.
Popularidad (Blog): 15 / 525.

Fotograma: Phantom Boy (2015)

Comentario

Cinco años después de obtener la nominación al Oscar a la Mejor Película de Animación por "Un gato en París", la pareja formada por Alain Gagnol y Jean-Loup Felicioli nos presentan esta historia ambientada en Nueva York. Alex, un oficial de policía, cae herido tras ser atacado por un misterioso criminal. En el hospital conoce a Leo, un niño de 11 años con la extraña habilidad de salir de su cuerpo, como si fuese un fantasma, para así poder cruzar paredes y todo tipo de obstáculos. Ambos aunarán fuerzas para detener al agresor. (Anuario Fotogramas 2016: Gerard Alonso i Cassadó).

Fotograma: Phantom Boy (2015)

Crítica

28-06-2016 – JOSU EGUREN

El atraviesa-muros

Alejándose de los cuadros de exuberancia y barroquismo hiperrealista al alcance de la disciplina digital, los franceses Alain Gagnol y Jean-Loup Felicioli encuentran en la vibración del trazo sobre el papel 2D el camino hacia una identidad estética que toma como referentes los folletines de inspiración decimonónica (véase "Judex" y "Los vampiros") y muy expresamente una novela de Marcel Aymé, que, tras la adaptación cinematográfica a cargo de Jean Boyer, fue estrenada con el título "Garu, Garu (El atraviesa-muros)". «Me llamo Leo. Tengo once años, y un secreto: soy un héroe» es la cita que corona la película, pero también el principio de un bucle narrativo que invita a rastrear los puntos de corte entre el juego aventurero y metaficcional en primer plano y un nivel de lectura en el que los autores apelan al poder de la imaginación como factor curativo y regenerador.

Como ya hicieron en la espléndida "Un gato en París" (nominada al Oscar a Mejor largometraje de animación en 2011, y de la que reciclan personajes secundarios para integrarlos en esta ampliación de un imaginario personal que sustenta sobre una interesantísima colección de cortometrajes), Gagnol y Felicioli utilizan como fondo y contexto una ciudad identificable que, filtrada a través de un velo de abstracción, invoca lo surreal; es lo que les permite introducir con naturalidad y sencillez los poderes de un niño capaz de proyectarse astralmente para participar de una historia en la que el halo fantástico modera una trama policial que se asoma a la crudeza del pulp noir.

De esa unión de intenciones -la del héroe infantil aliado con un detective hard boiled- nace una aventura que no recurre al recital de tópicos paternalistas en los que inciden las películas protagonizadas por niños con cáncer, aunque en ocasiones el guión se siente acorralado en una estructura que le obliga a girar sobre sí mismo antes de encontrar la salida.

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