Malditos vecinos 2 (2016)



Mac (Seth Rogen) y Kelly Radner (Rose Byrne) esperan su segundo hijo, por lo que deciden convertirse definitivamente en adultos y mudarse a las afueras. Cuando parecía que el vecindario volvía a su ser después de los estragos producidos por Delta Psi, y que sería fácil vender su hogar, una nueva fraternidad de chicas alquila la casa de al lado. Para deshacerse de ellas, que han huido del sistema sexista de la universidad para dar rienda suelta a sus salvajes fiestas, los Radner recurrirán a Teddy Sanders (Zac Efron), su antiguo vecino.

Valoración: 5,335.



FICHA

Título Original: Neighbors 2: Sorority Rising.
Director: Nicholas Stoller.
Guionistas: Evan Goldberg, Andrew Jay Cohen, Brendan O'Brien, Seth Rogen, Nicholas Stoller.
Reparto: Rose Byrne, Zac Efron, Chloë Grace Moretz, Selena Gomez, Seth Rogen, Kiersey Clemons, Dave Franco, Ike Barinholtz, Lisa Kudrow, Christopher Mintz-Plasse, Carla Gallo.
Productores: Evan Goldberg, Seth Rogen, James Weaver.
Música: Michael Andrews.
Fotografía: Brandon Trost.
Montaje: Zene Baker, Michael A. Webber.
País Participante: Estados Unidos.
Año de Producción: 2016.
Duración: 92 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Comedia.
Estreno (España): 22 de junio de 2016.
DVD (Venta): 19 de octubre de 2016.
Distribuidora (España): Universal Pictures Spain.
Espectadores (España): 285.346.
Recaudación (España): 1.577.055,87 €.



COMENTARIO

Si en Malditos vecinos (2014) la amenaza era una hermandad masculina, ahora se trata de una femenina. Nicholas Stoller (Eternamente comprometidos, Paso de ti) repite como director, además de ser esta vez coguionista del film. De nuevo protagonizada por Seth Rogen, Rose Byrne, Zac Efron, Dave Franco, Ike Barinholtz y Lisa Kudrow. La gran novedad, sin embargo, es Chloë Grace Moretz (La quinta ola, J Blakeson, 2016) en su papel de adolescente fiestera que amarga a los vecinos. (Anuario Fotogramas 2017: Sergi Jiménez).



CRÍTICA

04-07-2016 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Dildos para todas

Clama al cielo la ausencia de ideas originales en la mayor parte de las comedias que nos llegan del otro lado del Atlántico. De ahí que esta secuela de Malditos vecinos (Nicholas Stoller, 2014) repita hasta la saciedad los rifirrafes de una salida hermandad de chicas, capitaneadas por Rose Byrne y Chloë Grace Moretz, empeñadas en dar un revolcón a las apacibles vidas de los ya domesticados Zac Efron y Seth Rogen. El resultado es una comedieta 'destroyer', trufada de estudiantes agresivas, dildos a tutiplén y escatología a manta, que deriva en un festival envasado al vacío, capaz de dejar patidifuso al espectador no avisado.

Lo cierto es que dan un cierto repelús enredos como el presente manufacturados por la industria del cine de Hollywood. Y, como ocurre con buena parte de la producción actual, que intenta inventar una cierta noción de realismo, de lo que va Malditos vecinos 2 es de mostrar itinerarios vitales y sus inevitables cruces generacionales. En ese sentido, guarda relación con títulos al estilo de Juerga sin fin, ¿Hacemos una porno? y Supersalidos. Son vidas de regusto inequívocamente americano, que aspiran a ser, a un tiempo, claramente exportables a escala global.

Lo que le ocurre al máximo responsable de Eternamente comprometidos (2012), es que traiciona el pacto implícito que cualquier comedia de fuste establece con el espectador. La marcianada en que se convierte la cinta que hoy les comento no lo remedia ni viéndola cabezabajo, aunque quizás estemos ante una excéntrica muestra del cine yanqui, en relación con la manera de ser de un sector de la juventud estadounidense, con sus despendoladas correrías y todo. Con lo cual desaprovecha la ocasión de investigar qué ocurre con dicha juventud, al tiempo que revela el tono de un embrollo paródico incapaz de superar el pie forzado del que parte. En fin, la que no se consuela es porque no quiere.