Después de la tormenta (2016)

Cartel: Después de la tormenta (2016)
Ryota (Hiroshi Abe) era un prometedor escritor, pero ahora se enfrenta a la desilusión, hundido en tiempos pasados en los que el éxito le acompañaba. Ahora está divorciado, y se gasta el dinero que gana como detective privado en las carreras, por lo que es incapaz de pagar la pensión de su hijo. Tras la muerte de su padre, Ryota decide encauzar su vida y ganarse un hueco en la de su hijo. Para ello, intentará aprovecharse de un inesperado tifón, que reunirá a toda la familia en una casa durante una noche.

Valoración: 6,813.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Umi yori mo mada fukaku.
Director: Hirokazu Koreeda.
Guionista: Hirokazu Koreeda.
Actores: Hiroshi Abe, Lily Franky, Isao Hashizume, Sôsuke Ikematsu, Kirin Kiki, Yôko Maki, Satomi Kobayashi, Taiyô Yoshizawa, Shôno Hayama.
Productores: Tsugihiko Fujiwara, Takashi Ishihara, Kazumi Kawashiro, Kaoru Matsuzaki, Hijiri Taguchi, Tatsumi Yoda, Akihiko Yose.
Música: Hanaregumi.
Fotografía: Yutaka Yamazaki.
Montaje: Hirokazu Koreeda.
Nacionalidad: Japón.
Año de Producción: 2016.
Duración Original: 117 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Drama.
Estreno (España): 11 de noviembre de 2016.
DVD (Venta): 5 de abril de 2017.
Distribuidora (España): Golem Distribución.
Espectadores (España): 5.459.
Recaudación (España): 33.605,82 €.
Popularidad: 229 / 681.

Fotograma: Después de la tormenta (2016)

Crítica

11-11-2016 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Busca tu refugio

El exquisito cineasta japonés Hirozaku Koreeda nos ofrece con "Después de la tormenta" una nueva e hipersensible historia sobre la fragilidad de un orden familiar sustentado en las apariencias. Cuando estalla la tormenta a que hace referencia el título, los miembros de dicho clan buscarán un refugio donde sus conflictos tendrán una dolorosa resonancia. Desde luego, en un mundo globalizado como el actual, donde el populismo está encauzando el descontento popular, tanto por la derecha como por la izquierda, reconforta ver películas intimistas como la presente.

Aquí, el realizador parece dispuesto a filmar el típico 'haiku' (género poético japonés) en la línea del gran Yasujiro Ozu ("Cuentos de Tokio", 1953), pero al final le ha salido una película sobre las relaciones humanas tan bella como discreta. Una agridulce fábula moral para todas las edades, con un punto de amargura, como exigen los cánones. Un cuento plasmado con esa facilidad narrativa que atesora el realizador y que tan emotivamente sumerge su mirada creadora en el mercurio de los sentimientos expresados a media voz, sin aspavientos ni delirios de grandeza.

Se trata de un arte de la contemplación, perfectamente fotografiado e interpretado por un reparto que infunde verosimilitud a los personajes que interpretan. "Después de la tormenta" alcanza una sutil altura dramática, tanto más intensa cuanto más discurre ante la mirada del espectador sin apenas estruendo, de manera tan natural como lo hace la vida misma. Pero, ¿cuál es esa forma natural de transcurrir nuestra existencia cotidiana, en la que nunca pasa nada, salvo la muerte, que no distingue generaciones? No hay más hilo en la banal intriga humana que ese fatal traje temporal con el que se confecciona nuestro mortal destino. Así que me pregunto conmovido, ¿qué sería de nosotros sin el testimonio poético de Koreeda?