La isla del viento (2015)

Fotograma: La isla del viento (2015)

Miguel de Unamuno (José Luis Gómez) se instala en el pequeño pueblo de Puerto de Cabras, en Fuerteventura, a donde llega después de haber sido exiliado por sus duras críticas al dictador Primo de Rivera. En sus primeros días allí se muestra como un hombre huraño, pero a medida que entabla contacto con los lugareños, empieza a salir de su aislamiento en un proceso que marcará su vida y obra, y en el que aprenderá una valiosa lección que le acompañará hasta el final de sus días, ya en los albores del franquismo.

Valoración: 6,151.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: La isla del viento.
Director: Manuel Menchón.
Guionistas: Manuel Menchón, Dionisio Pérez, José Javier Rodríguez Melcon.
Actores: José Luis Gómez, Víctor Clavijo, Didier Roussel, Ciro Miró, Ruth Armas, Ana Celentano, Suamira Gil, Enekoiz Noda, Fabian Álvarez, Isidro Morales, Isabel Prinz.
Productores: Rafael Álvarez, Patrick Bencomo, Víctor Cruz, Ignacio Monge, Rodolfo Pochat.
Música: Santiago Pedroncini.
Fotografía: Alberto D. Centeno.
Montaje: Alejandro Lázaro.
Nacionalidad: España.
Año de Producción: 2015.
Duración Original: 106 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Biográfica.
Estreno (España): 18 de noviembre de 2016.
DVD (Venta):
Distribuidora (España): Begin Again Films.
Espectadores (España): 1.953.
Recaudación (España): 11.976,70 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 679 / 699.

Cartel: La isla del viento (2015)

Crítica

18-11-2016 – JOSU EGUREN

Exilio en tierra agreste

Casi a ningún escritor español se le ha nombrado tan en vano como a Miguel de Unamuno, que lo mismo es argumento central en el discurso de los neofascistas en su propósito de atacar a las lenguas minoritarias como está en boca de los nacionalistas que lo excomulgaron acusándolo de traidor a la causa para citarlo ahora como ejemplo de resistencia contra la tiranía de un dictador. El espectador atento a ese contraste kafkiano de intereses opuestos habrá deducido, aun desconociendo su obra, que Unamuno era todo personalidad; un autor eterno que ni se agota en sus sentencias más célebres ni en sus episodios públicos más sonados (véase la bronca con Millán Astray).

En "La isla del viento", Manuel Menchón se ocupa de relatar el breve período que vivió en Fuerteventura, sede de un futuro campo de concentración para homosexuales (Tefía, 1954-1966) y lugar de retiro forzoso para un crítico con el régimen de Primo de Rivera que, una vez desposeído de su cargo como rector en la Universidad de Salamanca, hubo de exiliarse al rincón más extremo e inhóspito de la geografía española -dicen que fue el primer nudista de la isla-.

Sin ahorrarse su más famoso hit biográfico, a partir del cual cincela al personaje por oposición, Manchón desentraña la relación del autor bilbaíno con los habitantes de una tierra agreste y analfabeta, no sin antes narrar la agonía del intelectual en una casa de paredes encaladas que se ciernen sobre él como la tapa de un ataúd. El descubrimiento de nuevas voces y el sufrimiento del pueblo que le rodea y al que permanecía ajeno es el hilo de una trama que propone reflexiones interesantes entorno a su figura y sobre el papel clave de la educación. Con un muy convincente José Luis Gómez ("Truman", Cesc Gay, 2015) a los mandos del personaje, y una dirección artística que imprime de tacto realista la puesta en escena, Menchón compone una meritoria ópera prima en la que se reivindica la talla moral de uno de los nombres clave de la Generación del 98.