El último acto (2016)

Fotograma: El último acto (2016)

Presa de una enfermedad degenerativa que intenta ocultar al público, el legendario actor Sir Michael Gifford (Brian Cox) vive recluido en su casa de campo. El otrora encantador intérprete se ha convertido, con el paso del tiempo, en un ser intratable que no acepta su condición. Por esta causa, ni su hija Sophia (Emilia Fox), ni su antigua amante, Milly (Anna Chancellor), consiguen encontrar enfermeras, hasta que aparece Dorottya (Coco König), una joven húngara que conseguirá llegar al corazón de Michael a través de su sueño de ser actriz y su amor por Shakespeare.

Valoración: 6,095.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: The Carer.
Director: János Edelényi.
Guionistas: Gilbert Adair, János Edelényi, Tom Kinninmont.
Actores: Brian Cox, Anna Chancellor, Emilia Fox, Coco König, Roger Moore, Karl Johnson, Selina Cadell, Emily Bevan, Andrew Havill, Andor Lukáts, Richard Ridings.
Productores: József Berger, Steve Bowden, Charlotte Wontner.
Música: Atti Pacsay.
Fotografía: Tibor Máthé.
Montaje: Adam Recht.
Nacionalidad: Reino Unido.
Año de Producción: 2016.
Duración Original: 88 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Comedia.
Estreno (España): 11 de noviembre de 2016.
DVD (Venta): 19 de abril de 2017.
Distribuidora (España): Festival Films.
Espectadores (España): 1.857.
Recaudación (España): 11.964,72 €.
Popularidad: 675 / 693.

Cartel: El último acto (2016)

Crítica

17-11-2016 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Un toque de distinción

Un ilustre veterano como Roger Moore, famoso desde que dio vida a uno de los más simpáticos James Bond, figura en el plantel estelar de esta amena comedia costumbrista, protagonizada por un veterano actor enfermo de Parkinson, reconvertido en un viejo cascarrabias. Sin embargo, la llegada de una joven asistenta húngara le hará revivir viejos laureles y llevar una existencia más feliz... dentro de lo que cabe. Personaje encarnado por el actor escocés Brian Cox con un amplio despliegue de recursos interpretativos, demostrados de forma previa en títulos al estilo de "Churchill", "La autopsia de Jane Doe" y "Forsaken", entre otros.

Prácticamente desconocido en nuestro país, el director húngaro János Edelényi es un cineasta de nueva hornada, cuya facilidad para retratar el alma humana está fuera de toda duda. En ese sentido, sus abundantes homenajes a William Shakespeare -por el que ambos protagonistas sienten una admiración sin límites- confieren un elegante toque de distinción a este filme intimista, preñado de ternura y de una suave ironía. Es como si compartieran con el 'Cisne de Avon' la siguiente afirmación: «El mundo entero es un teatro».

En general, el tono de "El último acto" está más cerca de la comedia que del melodrama tradicional, pero su máximo responsable no deja de matizar las agridulces emociones que se deslizan subterráneas bajo la superficie del filme, que confluyen en el inevitable desenlace. Por otra parte, la sencillez con que se ponen en escena los dimes y diretes de dicho comediante y de su dama de compañía no significa esquematismo ni simpleza. Porque, detrás de ambos personajes se adivina un ejercicio de notable precisión, que habla de soledades radicales y silencios que no se pueden llenar con nada. Si a todo ello añadimos unos encantadores momentos íntimos, el resultado final no puede ser más estimulante.

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