Aloys (2016)

Fotograma: Aloys (2016)

Aloys Adorn (Georg Friedrich) es un detective privado taciturno, un lobo solitario cuyo trabajo consiste en grabar a otras personas, observarlas en secreto y hacerlo de la manera más invisible posible. Un día, en el camino de vuelta a casa, se emborracha y se queda dormido en el autobús. Cuando despierta, se da cuenta de que su cámara y las cintas que ha filmado no están. Poco después, recibirá una llamada de una misteriosa mujer, que parece estar involucrada en la desaparición del delicado material de Aloys.

Valoración: 6,380.

Tráiler de la Película - VOSE



Ficha

Título Original: Aloys.
Director: Tobias Nölle.
Guionista: Tobias Nölle.
Reparto: Georg Friedrich, Kamil Krejcí, Koi Lee, Tilde von Overbeck, Yufei Li, Sebastian Krähenbühl, Aaron Hitz, Karl Friedrich, Agnes Lampkin, Peter Zumstein, Rahel Hubacher.
Productores: Christian Davi, Christof Neracher, Thomas Thümena.
Música: Tom Huber, Beat Jegen.
Fotografía: Simon Guy Fässler.
Montaje: Tobias Nölle.
Nacionalidad: Suiza.
Año de Producción: 2016.
Duración Original: 91 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 2 de diciembre de 2016.
DVD (Venta):
Distribuidora (España): Atera Films.
Espectadores (España): 620.
Recaudación (España): 3.792,77 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 146 / 733.

Cartel: Aloys (2016)

Comentario

Aloys Adorn (Georg Friedrich) es un detective privado que vive y trabaja junto a su padre. Su labor es grabar durante todo el día a la gente en busca de trapos sucios. Cuando su padre muere, Aloys se emborracha y le roban su cámara con todas las grabaciones. Una mujer misteriosa hablará con él para devolverle las cintas, y así comenzará una extraña conexión entre ellos. El debutante Tobias Nölle se reconoce influenciado por "La conversación", de Francis Ford Coppola. (Anuario Fotogramas 2017: Manu Yáñez).

Fotograma: Aloys (2016)

Crítica

05-12-2016 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Dentro del laberinto

A detectives privados cinematográficos tan célebres como Philip Marlowe, Sam Spade o Lew Harper, se une ahora este solitario Aloys Adorn, metido hasta el tuétano en una cerebral mixtura de drama psicológico y fantasía policíaca, firmada por el debutante director suizo Tobias Nölle. La intriga se centra en investigaciones, cámara de vídeo en mano, del citado personaje, encarnado de forma sutil por el actor austríaco Georg Friedrich ("Fausto", 2011). Un tipo de difícil catalogación, perdido en el laberinto de sus propias pesquisas, con lo cual el realizador da prioridad al paisaje mental antes que al puramente físico.

Todo está en la mente, nos dice Tobias Nölle, en el sentido de que quien no desea pensar es un sectario, quien no es capaz de discurrir es un imbécil y quien no se atreve a razonar es un cobarde. Por otra parte, el enfrentamiento entre lo viejo y lo nuevo, tanto desde el punto de vista técnico, como ético, moral, tiene su intríngulis, en un filme que, desde luego, no es plato para todos los públicos, pero que atesora personajes misteriosos, situaciones fuera de lo común e incómodas reflexiones, donde los seres aislados y el imperio de lo digital, en el que todo quisqui chapotea, también cuentan.

Hoy día muchos observadores se obstinan en afirmar que el mundo es muy grande, que va muy rápido e incluso que si una mariposa bate sus alas en Pekín puede provocar un tsunami. Asimismo, se nos dice que debemos cambiar los sistemas educativos en nuestras sociedades globalizadas. Porque ahora todos somos consumidores, a través de lo cual se afirma y se expande el poder de los mercados, ya que el consumo propone placer, confort, conveniencia y reducción del esfuerzo, convirtiéndose en una trampa difícil de resistir. Algo de todo ello sucede al misántropo Aloys Adorn que, al fin, consciente de que no ha conseguido hacer más sensatos a los seres humanos, prefiere merodear lejos de ellos.

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