Ballerina (2016)

Cartel: Ballerina (2016)
Felicia es una chica huérfana con gran determinación y un único sueño: ser bailarina. Con la ayuda de su mejor amigo Víctor, un joven que aspira a convertirse en inventor, los dos idearán un plan maestro para escapar del orfanato y viajar hasta París. Con la Torre Eiffel aún en construcción, Felicia y Víctor lucharán para conseguir sus grandes metas. Una vez allí, la muchacha se hará pasar por otra persona para conseguir entrar, formarse en la prestigiosa Grand Opera House y hacerse bailarina.

Valoración: 6,674.

TRÁILER DE LA PELÍCULA


FICHA

Título Original: Ballerina.
Directores: Éric Summer, Éric Warin.
Guionistas: Carol Noble, Éric Summer, Laurent Zeitoun.
Reparto: Animación.
Productores: Valérie d'Auteuil, Nicolas Duval Adassovsky, André Rouleau, Laurent Zeitoun, Yann Zenou.
Música: Klaus Badelt.
Fotografía: Jericca Cleland.
Montaje: Yvann Thibaudeau.
Nacionalidad: Francia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 89 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Animación.
Estreno (España): 27 de enero de 2017.
DVD (Venta): 13 de junio de 2017.
Distribuidora (España): A Contracorriente Films.
Espectadores (España): 1.229.253.
Recaudación (España): 7.118.433,08 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 104 / 885.

Fotograma: Ballerina (2016)

CRÍTICA

29-01-2017 – JOSU EGUREN

Sueños de gloria

La danza y una ciudad de la luz en construcción contextualizan esta anacrónica reedición de un clásico arco narrativo que en su origen recuerda al mosquetero gascón de Alejandro Dumas. Los sueños de gloria de una huérfana bretona que aspira a formar parte del cuerpo de baile de la Ópera de París encuentran acomodo en una narración que se espeja en lo contemporáneo al importar melodías pegadizas para musicar el clímax de un concurso de talentos que deja en fuera de juego al mismísimo Chaikovski.

Audición tras audición, la bailarina de Eric Warin y Eric Summer quema zapatilla azuzada por la competencia de la favorita de su madrastra, en clara referencia a la 'Cenicienta' de Charles Perrault, aunque es "Ratatouille" (Brad Bird, 2007) -ojeada a modo de catálogo para diseñadores artísticos- el modelo al que los directores acuden en busca de la imagen idealizada de la ciudad donde Gustave Eiffel trabaja sobre sus dos grandes hitos: la torre que lleva su nombre y la estatua de la libertad.

Pese a la amplitud de las panorámicas y el detalle con el que se miman los escenarios, en cada uno de los 'frames' que se encadenan en "Ballerina" se escucha el eco que produce un fuera de campo inerte que deriva del gélido virtuosismo inherente a la animación digital. Apenas encontrará vida más allá de los planos medios, ni rastros de poesía en escenas de baile que interpretan el arte de Terpsícore como secuencias de movimientos computerizados.

De espaldas a joyas de la animación francesa como la sensacional "La joie de vivre" (Anthony Gross, Hector Hoppin, 1934) y tratando a colocarse a rebufo de los grandes estudios que compiten por la parte del león de la animación industrial, "Ballerina" descubre sus mejores bazas en la caracterización de un personaje secundario que transforma su frustración en estímulo para que la protagonista pueda hacer realidad la fantasía de interpretar 'El cascanueces' junto a su admirado Rudy (Nuréyev).