Contratiempo (2016)

Fotograma: Contratiempo (2016)
Adrián Doria (Mario Casas) es un exitoso empresario al que se le acusa de asesinato cuando aparece junto al cadáver de su amante en un hotel. Para evitar la cárcel, contrata los servicios de Virginia Goodman (Ana Wagener), la mejor preparadora de testigos del país. Durante una noche, ambos trabajan en la defensa de Adrián, intentando recomponer el puzzle de aquella fatídica noche y lograr una duda razonable ante el tribunal. Sin embargo, la aparición de un nuevo testigo de cargo amenazará con destruir toda su estrategia.

Valoración: 7,556.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: Contratiempo.
Director: Oriol Paulo.
Guionista: Oriol Paulo.
Reparto: Bárbara Lennie, Mario Casas, Ana Wagener, José Coronado, Paco Tous, Francesc Orella, Betsy Túrnez, Cristian Valencia, David Selvas, Iñigo Gastesi.
Productores: Mercedes Gamero, Adrián Guerra, Sandra Hermida, Mikel Lejarza, Eneko Lizarraga, Núria Valls.
Música: Fernando Velázquez.
Fotografía: Xavi Giménez.
Montaje: Jaume Martí.
País Participante: España.
Año de Producción: 2016.
Duración Original: 106 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Thriller, Crimen, Misterio.
Estreno (España): 6 de enero de 2017.
DVD (Venta): 5 de mayo de 2017.
Distribuidora (España): Warner Bros. Pictures España.
Espectadores (España): 501.885.
Recaudación (España): 3.299.076,34 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 729 / 789.

Cartel: Contratiempo (2016)
Crítica

10-01-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Bajo sospecha

Un joven empresario, acusado de asesinato, es el principal protagonista de este tramoso 'thriller', influido en alguna medida por Alfred Hitchcock, ya que, por lo general, sus películas están protagonizadas por ciudadanos corrientes y molientes, metidos de golpe y porrazo en una situación límite que les sobrepasaba. Pero, el genio del mejor arquitecto de la angustia de toda la historia del cine está a años luz del esforzado realizador catalán Oriol Paulo ("El cuerpo", 2012), incapaz en "Contratiempo" de dotar de intensidad dramática y potencia descriptiva a una intriga repetitiva hasta la saciedad.

Porque la película sustituye la magistral capacidad del maestro para crear suspense por una insoportable gravedad, exenta de cualquier atisbo de ironía o sentido del humor. Oriol Paulo también se abona a los típicos giros de guión, tan en boga en este tipo de intrigas, sin que en ningún momento apasionen al espectador. "Contratiempo" se convierte así en un producto más o menos comercial, desarrollado según una lógica demasiado mecánica, con momentos en los que habría venido muy bien un poco de ligereza y, sobre todo, con 'flashbacks' a mansalva y situaciones manidas.

La película nos remite asimismo a "Más allá de la duda" (Fritz Lang, 1956) e incluso a "Veredicto final" (Sidney Lumet, 1982), planteada esta vez como un juego minimalista, que modula su gelidez desde lo desconcertante a lo previsible, con lo cual los amantes del 'thriller' clásico se sentirán defraudados. Por su parte, un aquí barbudo comediante Mario Casas ("Toro", Kike Maíllo, 2016) se pone al servicio de una trama mucho más delgada que su envoltorio, sincretismo estético propio de una indigestión de telefilmes adscritos al género.

En resumidas cuentas, si el espectador es capaz de disfrutar, aunque sea de forma lúgubre, del subtexto sociológico que aporta, la visión de "Contratiempo" se le puede hacer llevadera.