Los tres reyes malos (2015)


Ethan (Joseph Gordon-Levitt), Isaac (Seth Rogen) y Chris (Anthony Mackie) son tres amigos de la infancia que, a lo largo de la última década, han celebrado una reunión anual en Nochebuena que se ha convertido en una cita de libertinaje y cachondeo. Pero ahora están iniciando nuevas etapas en sus vidas y se están convirtiendo en adultos, por lo que ha llegado el momento de poner fin a esta tradición. Para celebrar una despedida lo más memorable posible, se propondrán encontrar el Baile del Cascanueces, el Santo Grial de las fiestas de Navidad. Película basada en una historia de Jonathan Levine.

Valoración: 6,351.

Tráiler de la Película

Ficha

Título Original: The Night Before.
Director: Jonathan Levine.
Guionistas: Jonathan Levine, Kyle Hunter, Ariel Shaffir, Evan Goldberg.
Actores: Joseph Gordon-Levitt, Seth Rogen, Anthony Mackie, Jillian Bell, Lizzy Caplan, Heléne Yorke, Michael Shannon, Mindy Kaling, Ilana Glazer, Aaron Hill, Tracy Morgan, Darrie Lawrence, Nathan Fielder, James Franco, Miley Cyrus, Kamal Angelo Bolden, Baron Davis, Lorraine Toussaint, Chuck Muckle, Curt Bouril, Brooke Liddell, Kiley Liddell, Jason Mantzoukas, Jason Jones, Clem Cheung, Harolyn Blackwell.
Productores: Evan Goldberg, Seth Rogen, James Weaver.
Música: Marco Beltrami, Miles Hankins.
Fotografía: Brandon Trost.
Montaje: Zene Baker.
Diseño de Producción: Annie Spitz.
Vestuario: Melissa Toth.
Nacionalidad: Estados Unidos.
País Participante: Estados Unidos.
Lugares de Rodaje: Nueva York (Estados Unidos).
Fechas de Rodaje:
Año de Producción: 2015.
Duración: 101 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Comedia.
Estreno (España): 4 de diciembre de 2015.
DVD (Venta): 6 de abril de 2016.
Distribuidora (España): Sony Pictures España.
Espectadores (España): 7.523.
Recaudación (España): 48.711,82 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 169 / 639.

Comentario

Miley Cyrus protagoniza uno de los sonados cameos de esta comedia gamberra dirigida por Jonathan Levine ("Memorias de un zombie adolescente") que pone patas arriba el candor de las fiestas navideñas. Tres amigos (Joseph Gordon-Levitt, Seth Rogen y Anthony Mackie), que tienen como tradición irse de parranda cada año en Nochebuena, entienden que sus responsabilidades como adultos les obligan a despedirse de la fiesta, no sin antes correrse la última y más salvaje juerga de sus vidas. (Anuario Fotogramas 2016: Gerard Alonso i Cassadó).

Crítica

10-12-2015 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Regalo envenenado

En una rica y variada cartelera de estrenos se cuela ahora de forma inevitable el bodriete que hoy les comento, realizado sin el menor sentido del ridículo por el destajista Jonathan Levine, máximo responsable que fue de la igualmente adocenada "Memorias de un zombie adolescente". No cabe la menor duda de que la risa es una fantástica puerta para lograr la relajación, abrir nuestra capacidad de sentir, de enamorar, de llegar a la quietud o al éxtasis, a la creatividad o, sencillamente, utilizar la sonrisa, la risa o la carcajada para desconectar, siquiera por un momento, de las tensiones propias del diario discurrir.

Me refiero a la risa sana que brota espontánea del corazón y nos sumerge en situaciones regocijantes, que es lo que intenta esta chunga comedieta, en la que figura el caricato Seth Rogen dispuesto a pasar una Nochebuena a lo bestia. Los 'gags' que vienen a continuación guardan cierta relación con ese chiste del catalán que muchos días antes del sorteo de la lotería de Navidad va a la iglesia por enésima vez rogándole a Dios que le toque el premio gordo. Hasta que el Señor, harto de su insistencia, se le aparece y le dice con voz de trueno: «Hijo mío. Yo te quiero ayudar. ¡Pero compra el décimo por lo menos!»

El problema con embolados como el presente es que a sus tontorrones protagonistas se les permita ser groseros, maleducados y exhibicionistas, sin que sus actos resulten originales y divertidos. Porque no estamos ante sujetos que cuestionen o se sientan cuestionados, sino ante representantes de un tipo de humor de regusto inequívocamente yanqui, que no resiste el menor análisis. Es una pena que la risa cinematográfica se asocie tan poco con la inteligencia o ni tan siquiera con el ingenio. Está visto que el humor, que hasta hace poco servía para cuestionar nuestra identidad, ya sólo se utiliza para justificar el histrionismo y la autocomplacencia de ciertos actores.

Adsense