La vida de Calabacín (2016)

Cartel oficial español: La vida de Calabacín (2016)
Aunque Calabacín no es un nombre muy habitual para un niño de 9 años, su historia es universal. Después de que su madre muere repentinamente, Calabacín se hace amigo de un simpático policía llamado Raymond, que le acompañará a un hogar de acogida en el que vivirá con otros niños de su edad. A pesar de que el ambiente del orfanato no es especialmente acogedor, Calabacín contará con la ayuda de Raymond y de sus nuevos amigos para encontrar su lugar y a aprender a amar y a confiar en los demás.

Valoración: 7,595.


TRÁILER DE LA PELÍCULA


FICHA

Título Original: Ma vie de Courgette.
Director: Claude Barras.
Guionista: Céline Sciamma.
Reparto: Animación.
Productores: Marc Bonny, Armelle Glorennec, Pauline Gygax, Max Karli, Kate Merkt, Michel Merkt.
Música: Sophie Hunger.
Fotografía: David Toutevoix.
Montaje: Valentin Rotelli.
Nacionalidad: Suiza.
Año de Producción: 2016.
Duración: 63 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Animación.
Estreno (España): 24 de febrero de 2017.
DVD (Venta): 21 de junio de 2017.
Distribuidora (España): La Aventura, VerCine.
Espectadores (España): 15.801.
Recaudación (España): 79.396,92 €.
Visitas: 1.
Popularidad: 40 / 904.

Fotograma de la película: La vida de Calabacín (2016)

CRÍTICA

25-02-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Un ángel azul

"La vida de Calabacín" es una sobresaliente película de animación, protagonizada por un niño huérfano, dispuesto a adaptarse al duro modo de vida de un austero orfanato. Filmada mediante la técnica 'stop-motion', atesora escenas de humor y emoción, conforme su imaginativo protagonista se inventa una nueva familia e incluso descubre el amor, tal y como si de una epifanía de los seres lastimados se tratara. Un entorno adverso da paso a una bella fábula aleccionadora sobre la infancia perdida, al tiempo que hace hincapié en los sinsabores de la vida, pero también en la alegría de vivir.

Oscarizada película, muy indicada asimismo para el público adulto, protagonizada por originales muñecos, a los que insufla alma, vida y corazón un realizador sin trampa ni cartón. Curiosamente, en 1948, el indomable director Joseph Losey filmó uno de los títulos más insólitos del cine americano de su tiempo "El muchacho de los cabellos verdes". Por su parte, Calabacín luce un pelo de color azul, con lo cual las alusiones al filme de Losey son palpables, así como su peculiar manera de marcar diferencias con otros personajes y los distintos colores de sus melenas.

Un refrescante viento de fronda circula por las poéticas imágenes de "La vida de Calabacín", donde los más pequeños conviene que la vean acompañados de sus padres. Porque algo debe de estar pasando en la sociedad actual, que hace que exista un comprensible deseo por parte de muchos chiquitajos de seguir siendo Peter Pan. Tal vez porque no ven posibilidades de supervivencia en un mundo hostil de codiciosos gigantes. Así pues, gracias al agridulce guión de Céline Sciamma y a la sensible dirección de Claude Barras, esta película de animación resulta cómplice, tierna, inteligente, reflexiva y sazonada con emociones contenidas. Contenidas, sí, porque los ángeles -blancos, negros, verdes o azules- no lloran, sólo ven.

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