Yo, Daniel Blake (2016)

Fotograma: Yo, Daniel Blake (2016)

Daniel Blake (Dave Johns) es un carpintero inglés de 59 años que, tras diagnosticarle una dolencia cardíaca, se ve obligado a acudir por primera vez a las ayudas sociales. Sin embargo, a pesar de la prohibición médica de trabajar, la administración le obliga a buscar un empleo para evitar una sanción. En el 'Job Centre' conocerá a Katie (Hayley Squires), otra víctima de las aberraciones burocráticas, que ha tenido que mudarse con sus hijos a 450 km para evitar un hogar de acogida. Entre los dos intentarán ayudarse mutuamente.

Valoración: 7,534.

Tráiler de la Película



Ficha

Título Original: I, Daniel Blake.
Director: Ken Loach.
Guionista: Paul Laverty.
Actores: Dave Johns, Hayley Squires, Micky McGregor, Natalie Ann Jamieson, Colin Coombs, Sharon Percy, Julie Nicholson, Briana Shann, Bryn Jones, Mick Laffey, Dylan McKiernan, John Sumner, Rob Kirtley, Malcolm Shields.
Productor: Rebecca O'Brien.
Música: George Fenton.
Fotografía: Robbie Ryan.
Montaje: Jonathan Morris.
Nacionalidad: Reino Unido.
Año de Producción: 2016.
Duración: 100 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 28 de octubre de 2016.
DVD (Venta): 8 de marzo de 2017.
Distribuidora (España): Caramel Films.
Espectadores (España): 54.935.
Recaudación (España): 351.091,39 €.
Popularidad: 203 / 667.

Cartel: Yo, Daniel Blake (2016)

Crítica

01-11-2016 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Un hombre a respetar

Tras demostrar con creces su inequívoco compromiso a la hora de fustigar las desigualdades sociales, el cineasta británico Ken Loach regresa a su tierra natal para ofrecernos con "Yo, Daniel Blake" una dura, pero serena, crónica sobre un veterano trabajador que, tras sufrir un ataque al corazóm, debe hacer frente a una burocracia kafkiana con objeto de lograr las imprescindibles ayudas sociales. El vía crucis que viene a continuación pocas veces ha sido mostrado con tanta verdad como en esta honesta película contemporánea, en la que tampoco falta una sincera emoción.

Filmada con un estilo semidocumental, el autor de "Mi nombre es Joe" convence al espectador por la oportunidad de su propuesta, más allá de adscripciones ideológicas o demagogias baratas. Porque "Yo, Daniel Blake" es un vibrante cántico a la angustia de un hombre humillado y ofendido, que sólo pide dignidad y respeto. Lo cual conduce a la denuncia de un sistema deshumanizado, donde las personas se convierten, a partir de cierta edad, en sujetos desechables. Y lo hace por medio de una humilde sencillez y una innegable capacidad para transgredir los límites de la realidad.

Se trata asimismo de un doloroso grito contra la injusticia, contra los expertos en economía y los gurús internacionales, atentos únicamente a las leyes del beneficio. El cineasta lo deja meridianamente claro en su retrato de un 'pringao' como Daniel Blake, así como la firme descripción de un entorno familiar y social reconocible asimismo en nuestro entorno vital. De modo que, en su última película hasta la fecha, el lúcido Ken Loach vuelve a incidir en una realidad no precisamente optimista, en sintonía con maestros del calibre de John Ford ("Las uvas de la ira"), Luis Buñuel ("La ilusión viaja en tranvía") o Michelangelo Antonioni ("El grito"), cuando muchos años atrás emprendieron con enorme gallardía el mismo camino.

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