El viajante

Fotograma de la película: El viajante

Emad Etesami (Shahab Hosseini) y Rana (Taraneh Alidoosti) son una pareja joven que comparte su pasión por el teatro en una compañía que prepara la obra de Arthur Miller 'Muerte de un viajante'. Ante el peligro de derrumbe del edificio en el que viven, se ven obligados a evacuar su viejo apartamento de Teherán y a mudarse a otro lugar. En su nueva casa, un incidente relacionado con la antigua inquilina, que termina con Rana siendo asaltada en su propio hogar, cambiará por completo la relación entre ambos, que también amenaza con venirse abajo.

Valoración: 7,404.

TRÁILER DE LA PELÍCULA


FICHA

Título Original: Forushande.
Director: Asghar Farhadi.
Guionista: Asghar Farhadi.
Reparto: Shahab Hosseini, Taraneh Alidoosti, Babak Karimi, Mina Sadati, Mehdi Koushiki, Farid Sajjadi Hosseini, Maral Bani Adam, Sam Valipour, Mojtaba Pirzadeh.
Productores: Asghar Farhadi, Alexandre Mallet-Guy.
Música: Sattar Oraki.
Fotografía: Hossein Jafarian.
Montaje: Hayedeh Safiyari.
Nacionalidad: Irán, Francia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 124 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 3 de marzo de 2017.
DVD (Venta): 31 de julio de 2017.
Distribuidora (España): Golem Distribución.
Espectadores (España): 121.982.
Recaudación (España): 695.697,98 €.

Cartel oficial español: El viajante

CRÍTICA

03-03-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Humillada y ofendida

Admirable película iraní adscrita al género melodramático, pero ribeteada de profundas connotaciones políticas y sociales, relacionadas con la república islámica impuesta en Irán, donde existe un estricto código de conducta para las mujeres. Denuncia muy presente en "El viajante", donde Rana, una joven esposa, es violada por un intruso en el domicilio familiar, con lo cual la película deriva hacia un oportuno retrato vital, resuelto mediante imágenes de una sobriedad implacable y realzado por la sutil interpretación de Taraneh Alidoosti ("A propósito de Elly"), capaz de matizar hasta el arabesco su personaje de mujer humillada y ofendida.

Los gestos, las miradas, los susurros adquieren aquí inequívocos significados, conforme el espectador asiste conmovido al desolador drama de un matrimonio, amante del teatro en general y de la obra 'La muerte de un viajante', de Arthur Miller, en particular. Casi se diría que esta premisa argumental es la metáfora del propio cine iraní, uno de los más despojados de artificios, uno de los pocos que todavía es capaz de ponderar, quién sabe si en los mismos términos de Robert Bresson ("Mouchette", 1967), el valor del silencio en el cine.

Asghar Farhadi ("Nader y Simin, una separación") va tejiendo su película como si el bordado de una alfombra confeccionada en Isfahan se tratara, con lo cual acabamos conociendo no sólo el pasado y el presente de su protagonista, sino un futuro que no parecía estar previsto al principio del filme. Así pues, la protagonista se debate en torno a una inhumana realidad, vigilada por un consejo de guardianes, establecido tras la revolución de 1979, acaudillada por el imán Jomeini. Implacables represores, ignorantes de este proverbio persa: «No hieras a la mujer ni con el pétalo de una rosa». En fin, dicen que al morir nuestro nombre queda escrito en las nubes. Desde luego, el de Rana seguro que figura con letras doradas al atardecer.