Imperium (2016)



Nate Foster (Daniel Radcliffe) es un idealista analista del FBI que trabaja investigando tramas de terrorismo islamista. Sin embargo, la mayoría de éstas resultan ser engaños para aumentar la paranoia de la opinión pública. Un día, la agente Ángela Zamparo (Toni Collette) descubre que un grupo de supremacistas blancos estaría preparando una bomba sucia para desatar una guerra de raza. Para evitarlo, Nate se infiltrará en una comunidad de neonazis, mucho más sofisticada de lo que se imaginaba, para encontrar a los terroristas.

Valoración: 6,289.


FICHA


Título Original: Imperium.
Director: Daniel Ragussis.
Guionista: Daniel Ragussis.
Reparto: Toni Collette, Daniel Radcliffe, Sam Trammell, Burn Gorman, Nestor Carbonell, Tracy Letts, Burn Gorman, Chris Sullivan, Devin Druid, Seth Numrich, Pawel Szajda.
Productores: Dennis Lee, Daniel Ragoussis, Simon Taufique, Ty Walker.
Música: Will Bates.
Fotografía: Bobby Bukowski.
Montaje: Sara Corrigan.
País Participante: Estados Unidos.
Año de Producción: 2016.
Duración: 109 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Suspense, Drama.
Estreno (España): 17 de marzo de 2017.
DVD (Venta): 24 de agosto de 2017.
Distribuidora (España): VerCine, Inopia Films.
Espectadores (España): 24.702.
Recaudación (España): 145.347,45 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 80 / 105.


COMENTARIO


Daniel Radcliffe da vida a Nate Foster, un joven agente del FBI cuya misión es infiltrarse en un grupo de neonazis que cree en la supremacía blanca y que trata de fabricar una peligrosa bomba radiológica. Foster intentará desmantelar a este peligroso grupo de extrema derecha y para ello deberá afrontar el reto de adquirir una nueva identidad al mismo tiempo que mantiene intactos sus principios. La historia está basada en la vida de Michael German quien pasó muchos años infiltrado dentro de grupos neonazis estadounidenses. (Anuario Fotogramas 2018: Manu Yáñez).


CRÍTICA


19-03-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

El infiltrado

Daniel Radcliffe (Swiss Army Man, Dan Kwan, Daniel Scheinert, 2016) interpreta a un agente del FBI infiltrado en una terrorífica organización neonazi. El debutante director Daniel Ragoussis advierte al espectador sobre los peligros a los que debe hacer frente este camuflado 'cabeza rapada', rodeado por sujetos convencidos de que la supremacía de la raza blanca se encuentra amenazada a escala global. Detonante argumental que guarda cierta relación con un título previo, American History X (Tony Kaye, 1998), sin que tampoco falten sarcásticas referencias a compositores tan dispares como Leonard Bernstein y Richard Wagner.

Así pues, tema de rabiosa actualidad, surgido en un crítico momento histórico, tras la irrupción del islamismo radical, el insolidario Brexit y la elección del presidente de Estados Unidos Donald Trump. A quienes pretenden enterrar nuestros viejos valores con el pretexto de que hay que crear un mundo nuevo hay que recordarles que la humanidad ha sobrevivido a otros bárbaros que intentaron sepultar la memoria de nuestra civilización gracias a su fortaleza moral. En su día, muchos analistas creían que los nazis eran sujetos incultos y brutales, cuando de hecho había personajes muy cultivados.

No se equivoquen, hay neonazis que son notables retóricos y utilizan la oratoria con gran talento subversivo. La seducción de los jóvenes atraídos por estas doctrinas comienza por la retórica y la oratoria, que pueden tener una dimensión 'encantatoria'. Tremendo asunto, mostrado sin artificios e interpretado con garra por Daniel Radcliffe. Una película, en suma, preñada de una paranoia galopante, donde una especie de pesadilla gobierna a los torturados personajes que indagan en la oscuridad de unos tiempos revueltos, marcados a sangre y fuego por inquietantes fantasmas políticos y sociales. Según parece, ya pasó el tiempo de los ángeles; ha llegado el de las gárgolas.



22-08-2017 – JOSU EGUREN

La revolución sin líderes

Enmendada la casi total y pronunciada ausencia de ficciones hollywoodienses atentas al espectacular rebrote y visibilización de grupos ultra derechistas (hay que remontarse a finales de los ochenta para recordar El sendero de la traición y Tiro mortal, de Constantin Costa-Gavras y John Frankenheimer), Daniel Ragussis se inspira en las investigaciones del ex-agente del FBI Michael German para infiltrarse en las trincheras del nacionalismo blanco, un foso desde el que psicoanaliza las tensas dinámicas en el seno del movimiento supremacista.

Ragussis insiste en señalar la fricciones entre miembros del Ku Klux Klan, la Nación Aria, los líderes de la derecha Altright y un variado abanico de extremistas aferrados a un pobre discurso ideológico para poner el acento en el peligro real que acecha tras figuras de lobos solitarios como Timothy McVeigh (autor del atentado de Oklahoma City) y Dylan Roof (responsable de la masacre de Charleston), máximos exponentes de una doctrina conocida como 'la revolución sin líderes' que ya ha sido replicada por el yihadismo que opera en Europa.

Pese a la inocencia y la precariedad de sus formas, o precisamente gracias a ello, el montaje de imágenes de archivo al que recurre Imperium entronca con la dialéctica sensacionalista de la filmografía de Stephen Bannon (Generation Zero, Occupy Unmasked, Torchbearer), actual estratega jefe de la Casa Blanca y consejero del presidente Donald Trump. Intencionadamente, o no, Ragussis no duda en señalar a un sosias de Bannon como el foco más plausible de una guerra racial que se está gestando en la sombra beneficiándose de la polarización mediática a la que nos arrastra el terrorismo islamista. Entendido como 'thriller', los efectos de Imperium son limitados, pero bien vale un pase a modo de historia del supremacismo blanco en versión comprimida.