Crudo (2016)

Cartel oficial español: Crudo (2016)
Justine (Garance Marillier) proviene de una familia de veterinarios y vegetarianos. Con 16 años, es una estudiante brillante que sueña con continuar el legado familiar. Ya en la facultad de Veterinaria, Justine entrará en un mundo perversamente seductor. En plena semana de novatadas, y movida por el deseo de sentirse aceptada, se desmarcará de los principios que le han inculcado y comerá por primera vez carne cruda. Tras esto, deberá afrontar las terribles consecuencias de sus actos cuando su verdadero yo emerja.

Valoración: 6,764.


TRÁILER DE LA PELÍCULA


FICHA

Título Original: Grave.
Directora: Julia Ducournau.
Guionista: Julia Ducournau.
Reparto: Laurent Lucas, Joana Preiss, Garance Marillier, Rabah Nait Oufella, Ella Rumpf, Marion Vernoux, Jean-Louis Sbille, Bouli Lanners, Benjamin Boutboul, Denis Mpunga.
Productor: Jean des Forêts.
Música: Jim Williams.
Fotografía: Ruben Impens.
Montaje: Jean-Christophe Bouzy.
Nacionalidad: Francia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 99 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 18 años.
Género: Terror.
Estreno (España): 17 de marzo de 2017.
DVD (Venta): 26 de julio de 2017.
Distribuidora (España): Universal Spain.
Espectadores (España): 58.790.
Recaudación (España): 344.287,69 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 319 / 904.

Fotograma de la película: Crudo (2016)

CRÍTICA

22-03-2017 – JOSU EGUREN

Feroz

La frontera del deseo y la sexualidad femeninas, que han sido sistemáticamente soterradas, caracterizadas o sublimadas a través de infinidad de monstruosidades aberrantes en los catálogos de cine y literatura fantástica y de terror, encuentran en "Crudo" una salvaje vía de afirmación vehiculada mediante imágenes transgresoras que colocan al público masculino en una posición cuasi inédita: la de objeto y víctima.

Devorando el tabú, la debutante Julia Ducournau explora un camino que Marina de Van y Claire Denis palparon a tientas en las singularísimas "Dans ma peau" (2002) y "Trouble Every Day" (2001), por más que sean la Nueva Carne Cronenbergiana, 'Martin' y 'Carrie' (en su reverso hemoglobínico) los referentes que primero asaltan al espectador durante la inmersión de la directora francesa en una espiral de violencia y canibalismo que desata los instintos sexuales de la protagonista. Desde el punto de vista del yo, y procurando la empatía de la cámara hacia un personaje que por lo general recibe un tratamiento de oposición, Ducournau documenta un proceso que en su primera etapa le lleva a cortar amarras con un entorno familiar en el que están proscritos los placeres de la carne y los códigos de conducta responden a un régimen estricto.

En un nuevo escenario, y tentada por la perversión y la fiebre dionisiaca que se respiran en el campus de su universidad, Justine (Garance Marillier) prueba el sabor de un bocado prohibido que desata su líbido hasta extremos que Ducournau detalla minuciosamente sin velar su mirada de un tinte pornográfico. El despertar a la sexualidad de la Justine virginal (el nombre no es en absoluto casual) y su transformación en una mujer que ha sometido sus férreos prejuicios configuran un manifiesto que integra los códigos del horror en un afilado discurso feminista.