Cantábrico. Los dominios del oso pardo (2016)

Cartel oficial español: Cantábrico. Los dominios del oso pardo (2016)
Al norte de la Península Ibérica se levanta una cordillera que recorre en paralelo la costa Cantábrica. En su otra vertiente, cuenta con un ecosistema único, lleno de cañones y bosques de exuberante vegetación. En este entorno único cohabitan todo tipo de criaturas, que comparten el lugar desde tiempos inmemoriales, y donde el oso pardo cantábrico, uno de los animales más formidables del hemisferio norte, es el rey. Precisamente él será el guía en este recorrido por sus impresionantes paisajes.

Valoración: 7,487.


TRÁILER DE LA PELÍCULA


FICHA

Título Original: Cantábrico. Los dominios del oso pardo.
Director: Joaquín Gutiérrez Acha.
Guionista: Joaquín Gutiérrez Acha.
Reparto: Documental.
Productor: José María Morales.
Música: Pablo Martín-Caminero, Santi Vega.
Fotografía: Joaquín Gutiérrez Acha.
Montaje: Iván Aledo.
Nacionalidad: España.
Año de Producción: 2016.
Duración: 101 minutos.
Calificación por Edades: Apta para todos los públicos.
Género: Documental.
Estreno (España): 31 de marzo de 2017.
DVD (Venta): 21 de julio de 2017.
Distribuidora (España): Wanda Films.
Espectadores (España): 105.215.
Recaudación (España): 649.854,21 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 337 / 927.

Fotograma de la película: Cantábrico. Los dominios del oso pardo (2016)

CRÍTICA

05-04-2017 – JOSU EGUREN

Las cuatro estaciones

En un viaje análogo al que hizo remontando el cauce del río que une los espacios naturales de Cazorla, Sierra Morena y Doñana bajo el título de "Guadalquivir" (2013), Joaquín Gutiérrez Acha sobrevuela los casi quinientos kilómetros de una cordillera habitada por lobos ibéricos, caballos salvajes, ciervos, rebecos, urogallos, mirlos y jabalíes... todos ellos miembros de esa fauna invisible a ojos del espectador humano, que se sorprenderá al descubrir la infinita riqueza natural que abunda en los dominios del oso pardo.

La elocuencia y belleza extrema de las imágenes es más que suficiente, pero al igual que en "Guadalquivir" Gutiérrez Acha se impone el trámite de la voz en off, especialmente molesta cuando, lejos de modular la catarata de impactos visuales, elige enfatizarlos provocando en la retina un estrés similar al que describió Stendhal tras su visita a la basílica de Santa Cruz.

Luciendo los conocimientos y la experiencia que lo acreditan como el primer director al frente de un documental de National Geographic rodado en España ("El latido del bosque", 1997), Gutiérrez Acha ilustra los cambios estacionales que se producen en la Cordillera Cantábrica deteniéndose para observar secuencias antagónicas como las que describen los ritos de apareamiento entre los miembros de una especie amenazada por oposición a la carrera por la supervivencia de un ciervo acechado por una manada de lobos.

Sin poner en cursiva el ciclo de la vida, el gran relato que envuelve las microhistorias que lo componen no pierde la oportunidad de señalar que el equilibrio natural únicamente se rompe cuando el ser humano lo interviene guiado por su propio interés. Es cuando Gutiérrez Acha carga su didactismo de una ironía que nos recuerda que el mayor depredador de este impresionante (y frágil) ecosistema es el hombre.

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